POEMAS

ENLAGA en Poemas del Alma

Presentado por Poemas del Alma

lunes, 26 de diciembre de 2011

BLANCO Y NEGRO

Blanco es el inocente amor
Negro es toda maldad y  odio
Blanca es nuestra  pasión
Negra es la noche
Cuando no estás corazón

Al llegar el día viene la claridad
Pero a mí me envuelven las tinieblas
Susurra el viento, me hace despertar
Siento aún tus besos...
Los que anoche me dabas en nuestra soledad

Negro quedó el día al marcharte
Sé que te fuiste, que no volverás
Pero algo tuyo quedó por siempre
Me embriaga de felicidad

Y al llegar de nuevo esta fecha
Te recordaré, volveré a temblar
Al recordar tus caricias
Tus besos, tu forma de amar.

Negra quedó mi vida
Blanco quedó mi sueño
Te espero para que lo pintes de mil colores
Sigo aún esperando tu regreso
Para que le des calor a mi viejo cuerpo

Blanca está mi memoria
Negros son los recuerdos
Hace tanto tiempo que te fuiste
Que te ya ni de tu cara me acuerdo

Solo me acuerdo de tus besos
De tus manos suaves
Acariciando mi cuerpo
Pero sí te digo
Que hasta ni de tu nombre me acuerdo

Blancos quedaron  mis pensamientos
A fuerza de esperar
Odio, odio negro es el que te tengo
Que por olvidarte, ni te sé nombrar

miércoles, 21 de diciembre de 2011

CHIPIRONES RELLENOS

 Esta receta es sencilla de hacer, no soy una gran cocinera aunque admito que cuando me meto en veréa, me gusta mucho cocinar, es un plato que se hace rápido, eso  para las que no tenemos mucho tiempo de estar en la cocina y  para los más pequeños, seguro que os dicen que se la hagáis otra vez .                  
Los ingredientes son :

CHIPIRONES O CALAMAR PEQUEÑO
HUEVOS COCIDOS
 LATAS DE ATÚN AL NATURAL
TOMATE FRITO
SAL
HARINA
ACEITE
AZÚCAR
PALILLOS DE MADERA
MAHONESA
PEREJIL
Se lavan bien los chipirones, las patas y las aletas yo las conservo congelándolas para cuando hago arroz o sopa de pescado.
cocemos los huevos con una pizca de sal, esto hace que a la hora de pelarlos nos cueste menos quitar la cáscara, la cantidad depende  de los chipirones a rellenar,  con un tenedor los machacamos, los ponemos en un cuenco y le mezclamos con el  atún al natural, al que antes habremos escurrido el jugo, ponemos una pizca de sal, tres o cuatro  cucharadas de tomate frito (Orlando) media cucharadilla de azúcar, le ponemos un palillo de los llamados dientes para que el relleno no se salga al freírlos.
Ponemos aceite a calentar, yo pongo aceite de mi pueblo, es de los mejores, por algo es milenario, le echamos una poquita de sal antes de enharinar los chipirones y freímos, se doran por los dos lados y se sacan, se ponen a escurrir el resto de aceite en un plato con papel secante o de cocina


Se sirven con mahonesa por encima y se adorna con perejil.
Ya veis que es muy fácil de hacer.
Buen provecho

viernes, 16 de diciembre de 2011

SIEMPRE MI NIÑO

Llegas en un día frío

Y no sé que ponerte

Te daré el calor mío

De mi pecho ardiente

Tendrás tanto poderío

Arrastrarás a mucha gente

Y luego serás vendido

Con un  beso en la frente

Pero ahora sueña si estás dormío

Que yo seré esa mano ardiente

Que te dé  paz y cobijo

Seré quien te proteja por siempre

Y al llegar el viento frío

Del veinticuatro de Diciembre

De nuevo te cantaré amor mío

Para que duermas caliente

Al lado de tu padre, mi marío

La burra y el buey y tu pesebre

Por siempre serás bendecío

Mi niño serás por siempre

miércoles, 14 de diciembre de 2011

MANTECADOS DE NAVIDAD

Navidad, viejos recuerdos de niña, el olor a los mantecados recién traídos del horno de Bartolo o de Ana, hechos por mi madre, recuerdo que encargaba manteca de cerdo para hacerlos, en esta época había bastante  ya que hacía poco se habían terminado las matanzas Bañuscas, otros los hacía con aceite de oliva desahumado, cierro los ojos y veo a mi abuela Juana machacando almendras crudas en el mortero a las que mi abuelo Esteban va quitando la cáscara previa mente y esperando que le echara en un plato una poquitas de las ya machacadas ( no tenía ni dientes ni muelas) para echarse la liguilla con un trago de vino de su bota, luego las tostaba en una sartén a fuego lento, yo este paso lo hago en el horno al igual que el tueste de harina, se pone el horno a 140 grados y se tiene ambas unos 20 minutos, las almendras es mas fácil de tostar, en cuanto se pongan doradas ya están.
Recuerdo a mi madre con el lebrillo de barro preparando la masa, matalauva, anjonjolín, aceite desahumado, canela molida, almendras machacadas, anís, ralladura de limón, manteca, harina, azúcar, mucha azúcar, entonces se compraba por kilos en papel de traza, alguna veces venía aterronada, más de un terrón me comía de casa de Luisa la Mariamanuelas la tienda de enfrente a mi casa, me encantaba la azúcar y me sigue encantando.
La receta la variaba, pero eran casi siempre los mismos ingredientes.
Yo pongo menos cantidad justo la mitad que ella ponía.
RECETA DE MANTECADOS MIXTOS.

*UN KILO DE HARINA
(La que admita, se tienen que amasar con las manos, sin que se pegue)
*250 GRAMOS DE MANTECA DE CERDO/ 250 DE ACEITE DESAHUMADO
*MEDIO  KILO DE AZÚCAR Y 100 MAS PARA ESPOLVOREAR
*150 GRAMOS DE ALMENDRAS TOSTADAS MACHACADAS
* ANJOJOLÍN (matalauva) UNA CUCHARADITA DE LAS DE CAFÉ
* TRES YEMAS DE HUEVO
* RALLADURA DE UN LIMÓN 
* UNA CUCHARILLA DE LAS DE CAFÉ  DE CANELA MOLIDA
* UNA COPITA DE ANÍS 
* HUEVO PARA DECORAR
* PIZCA DE SAL.
Mi madre y  abuela iban cambiando los ingredientes, como las decoraciones, a veces le ponía una almendra en medio y a mi me encantaba, cuando se utilizaba huevo batido para que fuera mas crujiente darle con la brocha  y ponerle azúcar. 

Recuerdo que ponían la harina en el lebrillo dejando un redondel en el centro donde ponía la manteca y aceite ya mezclados, primero amasaba la manteca hasta derretirla, a continuación el aceite desahumado y ya incorporaba los ingredientes, amasaba con las manos y a mi me encantaba ayudarla empaparme las manos de aquella masa que luego serian los mantecados.


Ahora los horneo en casa pongo el horno a 180º y en  la bandeja pongo papel de horno, los dejo como 20 minutos y dejo enfriar, también cambio el azúcar normal por la de glas una vez horneados, en fin eso ya va en gustos, si gustan solo aceite o manteca.
Luego en la mesa camilla al calor del brasero se limpiaba el hule, se secaba, se ponía harina espolvoreada y se extendía aquella masa, con un grosor de unos dos ctm, con una botella fina de cristal que mi madre tenía para estos menesteres a falta de rodillo y que daría como resultado los mantecados, mi madre me mandaba al horno a por chapas par llevar aquellas estrellas, mantecados redondos, corazones...Tenía varios moldes que le había hecho Eusebio, era todo un manitas bastaba que le dijeras lo que querías que él en su pequeño taller, ya fuera hierro o madera te lo hacía.
Una vez extendida la masa con aquellos moldes de chapa se iban cortando aquellas formas de la masa, cuando solo quedaban huecos se volvía a masar y se volvía a extender para seguir cortando aquellas graciosas figuras.
La llevábamos al horno, entonces no había hornos en las casas, en la mía había una cocina de hierro, como las vitrocerámicas que se le metía leña o carbón por abajo tenía redondeles de varios tamaños por donde salía la llama, la casa estaba siempre caldeada con aquella cocina y a mí me encantaba aquellas tostadas de pan que mi abuelo se hacía para desayunar encima de aquella cocina a las que después les restregaba ajos y le ponía aceite de oliva...
Ya en los años sesenta en la mina de A.D.A.R.O donde trabajaba mi padre le daban la cesta de Navidad bueno una gran caja que traía un kilo de legumbres (lentejas , garbanzos, habichuelas, arroz) una botella de champán, bueno cava, otra de anís, una tripa de salchichón y otra de chorizo Revilla,  turrón blando y duro, lata de melocotón, y mi favorito, una caja de surtidos de mantecados y polvorones donde dentro traía además regalos, pandereta, alguna pequeña figura, un almanaque para el año entrante, etc...
Ya va quedando poco para la Noche Buena, vendrá y volverá año tras año y nosotros nos iremos y no 
volveremos más, como dice aquella vieja canción...

jueves, 8 de diciembre de 2011

RECUERDOS BAÑUSCOS

Baños de la Encina, mi pueblo, tiene miles de olivos centenarios donde aparte de su fruto la aceituna, esa que sirve para un buen aperitivo, aliñadas al estilo bañusco, es el sustento de muchas familias, olivos pasados de generación a generación por centenares de años, donde el oro líquido, el aceite, que con sus dos dominaciones de origen del las dos cooperativas Bañuscas "Nuestro padre Jesús del llano" y " Nuestra señora de la Encina " hacen que Baños sea reconocido más allá de nuestras fronteras.
En el suelo de estos olivos se criaba de forma natural otros frutos hoy desaparecidos gracias a las nuevas tecnologías, bueno a los herbicidas, es cierto que es más cómodo coger la poca aceituna que cae al suelo en un suelo limpio de hierba, la de veces que cogiendo aceituna aún con guantes te ortigabas las manos, con ese escozor y picor tan característico de las ortigas, o te encontrabas ciertas sorpresas cuando arrastrada espuerta delante ibas arrollando aceituna (como alguna serpiente  tomando el sol del frío invierno, o un lagarto)  y echándola  a puñados en las esportilla, luego al llenarse se vaciaba en las medias de esparto(espuertas grandes) que los hombres sobre sus hombros llevaban a la limpia, normalmente habían dos una para la aceituna de los manteos donde solo había que limpiar ramas y otra para la de las mujeres donde iba más sucia, aceitunas revueltas con tierra, chinolas, hierba etc, etc...
Pero aparte de esas malas hierbas, te encontrabas olivas sembradas de ajosporros, collejas, espárragos, había unos de estos últimos que se enrollaban en el tronco como si fueran serpiente y las mujeres mayores siempre decían.
_En ese tronco tener cuidado que hay serpientes
 y las más miedicas nos salíamos a coger las sartás
( aceituna en el suelo entre las olivas) en medio de la camá (espacio entre oliva y oliva).
espárragos
collejas
En cada oliva nos poníamos cinco mujeres para coger la aceituna del suelo, una en el tronco, casi siempre la más mayor del grupo, dos, cada una alrededor del tronco de la oliva y las otras dos cogiendo las aceitunas sartás de las camás, ahora todo es tan distinto, no se habla pues entre el ruido de las máquinas que abarean, las sopladoras que juntan las aceitunas en montones, para luego llenar los esportones grandes y estos vaciarlos en remolques a granel hasta las cooperativas y hay hasta  máquinas  que recogen las aceitunas del suelo, apenas se puede hablar.
Entonces la aceituna se llenaba en sacos y estos se llevaban a la cooperativa en los remolques de los tractores y las gente encima de ellos a la vuelta en el ultimo viaje.
ajosporros
patatas de tierra
Cada día lo que se recogía del suelo de las olivas, era para una de nosotras si te encontrabas ajos porros se lo dabas a la que veías que en la cinta del refajo los llevaba colgando, o si te encontrabas espárragos se los dabas a quien decía:.
_Si encontrais espárragos me lo dáis que mañana de talega (comida preparada el día anterior, para comer en el campo)eso es lo que voy a traer para comer, o collejas mi verdura favorita que rica estaba la tortilla de collejas, las lavaba, las cocía durante diez minutos cuando el agua rompía a hervir, las escurría, ponía aceite Bañusco en una sartén con un  diente de ajo a láminas , las daba unas vueltas y le batía dos huevos ¡uh! que ricas, se me hace la boca agua al recordarlas, que verdura más natural te encontrabas, ahora ya no hay y lo poco que nace está contaminado por los herbicidas, pero en nuestra sierra  aún sigue saliendo estos manjares, como los hongos, las patatas de tierra que a mi abuelo Esteban  le encantaba, pero a los marranos jabalíes también, me contaba mi abuelo, que sabía donde encontrarlas de un año para otro, siempre que no se le adelantara los marranos, también hay níscalos en los pinos...Tenemos manjares, eso sí en la sierra por que aquellos frutos del suelo de los olivares, ya no salen y los pocos que nacen no se pueden comer...











 Los hongos en otoño con las primeras lluvias están
riquísimos asados en la lumbre o en la sartén con ajo y pergil,
Los madronos o dormideras...
El tomillo para darle sabor a la carne de monte, o mejor dicho a  nuestra receta estrella "Venado a la Bañusca".
Hinojo para el aliño de las aceitunas y es que nuestra tierra aparte de nuestros olivos tiene otros productos que hacen que el sabor y olor de nuesro pueblo sea único.

sábado, 3 de diciembre de 2011

PATATAS CON CALDO

Que bien sienta éste plato ahora en invierno, a mi madre le salían, le salen, buenísimas las patatas con caldo.
Los ingredientes son sencillos, ella antes las hacía con costillas de cerdo adobadas, aquellas que se metían en tinajas de barro en aceite cuando se hacían las matanzas para conservarlas, ahora ya no se hacen matanzas en Baños de la Encina, mi pueblo, se pueden contar con los dedos de una mano aquellas casas que siguen esta tradición, pero este plato se puede hacer con costillas frescas, es un plato sencillo de hacer y se puede añadir otros ingredientes, eso según los gustos, mi madre, gran cocinera unas veces las hace con judías verdes, otras con alcachofas y almejas, pero a mí me gustan como las hacía mi abuela Juana, maestra de cocina de mi madre y que la alumna en este caso le superó en el buen gusto de hacer platos sencillos y que sabían y saben a gloria.


                                                                       INGREDIENTES
COSTILLAS DE CERDO
PATATAS
ACEITE DE BAÑOS
AJOS
AGUA
PIMIENTO VERDE
PIMENTÓN DULCE
TOMATE MADURO
COMINOS MOLIDOS
UN VASO DE VINO BLANCO PEQUEÑO
CEBOLLA
SAL
LAUREL
GUINDILLA DE JARDÍN (1,opcional)
AZAFRÁN DE HEBRA
COLORANTE
TRONCHOS DE ACELGAS

En la olla exprés se  pone aceite a calentar, después ponemos las costillas cortadas a trozos y vamos dorando a fuego lento, mientras vamos picando el tomate, el pimiento verde, la cebolla, lo añadimos a las costillas y lo vamos sofriendo meneando para que no se pegue, cuando está hecho el sofrito añadimos una cabeza de ajos entera, una hoja de laurel, una cucharilla de pimentón dulce, con la punta de la cucharilla de café ponemos cominos molidos, los tronchos de acelgas, un vaso de vino blanco, y tres de agua, azafrán de hebra y por último el colorante y la sal.
Dejamos que empiece a hervir y mietras tanto pelamos y cortamos las patatas en trozos, estos deben de crujir o sea no acabar de cortar con la navaja así da mas sabor al caldo o al menos ese era un truco de mi abuela.

Y de postre leche frita que a mi abuela le salía riquísima, la hacía con leche de cabra  azúcar y maizena .
Ponía la leche a cocer con canela en rama y medio limón, deshacía la maizena con una poquita de leche fría, antes de echarla sacaba la rama de canela y el limón añadía el azúcar y la maizena disuelta removiendo para que no se pegara, cuando se ponía espesa la echaba en una fuente de porcelana cuadrada, la dejaba enfriar y una vez fría se cortaba en trozos cuadrados, se embarruña en harina y huevo batido,  se fríen en aceite caliente y al sacarlas se  dejan que escurra el aceite en un plato con papel de cocina.
En un cuenco tenemos preparado medio kilo de azúcar, mezclada con una cucharada sopera de canela molida, una vez escurridas se rebozan con esta mezcla y este es el resultado.






Buen  fin de semana

viernes, 2 de diciembre de 2011

DOS DE DICIEMBRE

Carita sonrosada

Pelo azabache

De dulce mirada

Hoyuelos graciosos

¡ Como te extrañaba !

Esperé ocho años

Y tú no llegabas

Más ese día  frío

Te trajo el lucero del  alba

Envuelta en neblina

Y llena de esperanza

Bañusca de pura cepa

Nacida en la Mestanza

Andaluza es mi niña

Para mas señas mi HERMANA

domingo, 27 de noviembre de 2011

CARTA A UNA HIJA

Encontré este escrito, lo copié y lo pegué a mi blogs por que merece la pena que sea leído.
Ahora que en estos días todo es correr, que no tenemos tiempo para cosas a las que no damos importancia o a las que la tienen no nos paramos para pensarlo, esto me la llegado al alma, por que sin saberlo el autor parece haberlo escrito para cada una de nosotras que cada día nos levantamos  temprano, hacemos como autómatas las tareas del hogar, cojemos el coche para el trabajo, allí procuramos rendir, hacer nuestro cometido , todo tiene que ser perfecto, luego en la hora y media  de la comida correr hacia la casa poner la mesa, precalentar la comida hecha la noche anterior mientras hacíamos la cena y poníamos la lavadora, recoger rápido y volver al trabajo para completar la jornada laboral, después cojer el coche para hacer esos kilómetros diarios (34) para ir y los mismos para volver, la visita relámpago a mis padres ese beso fugaz  entrada y salida, preguntar que tal están y como les ha ido el día, esa espera de su hija cada día en la que cada coche que pasa por la puerta parece que es el de su niña , siempre niña para ellos, la preocupación de si llego un poco más tarde que de costumbre, por el peligro que entraña la carretera, hoy al leer esta carta, me puse en el puesto de mi madre por que yo también tengo una hija y le diré lo mismo que mi madre me dice, exactamente lo que pone en esta carta....



Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pido por favor que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme mi querida hija...
Si cuando hablo contigo, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me lo contaste”, solamente escúchame por favor...
Y recuerda los tiempos en que tú eras niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche hasta que te quedabas dormida...
Cuando no me quiera bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te bañaras cuando eras niña...
Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada...
Recuerda mi querida, que yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente... vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida...
El día que notes que me estoy volviendo vieja, por favor mi querida hija, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme...
Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar... y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante... Solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches...
Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primero pasos...
Cuando estos días vengan, no te debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor...
Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré...
Con una enorme sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi querida hija...
 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

DETALLES

¿Recuerdas aquel nuestro primer beso?
Los dos temblamos al juntarse nuestros labios
Era nuestro primer baile
Han sido tantos años, tantos detalles
Tantas cosas vividas
Que este amor nuestro
Sigue esperando una opurtunidad
Una mirada tuya y lo dejo todo
Y yo sé que lo que te pidiera , me lo das
Aún te miro y tiemblo
Te rozo con mis manos
Y tus ojos veo cerrar

Detalles, son pequeños detalles

lunes, 21 de noviembre de 2011

ALONDRA,



La alondra trae la alegría

 La paloma la paz

Y yo, vida mía

Quiero aliviar tu soledad

Traer la sonrisa a tus labios

De nuevo verte volar

Cruzando valles y ríos

Que no temas nunca más

A, aquél que te hizo daño

Él se fue para siempre, ya

Vuela libre mi alondra

Y sonríe al soñar

Levanta pues, que es de día

Te espera la vida, la libertad

Y si un día vuelves a tu nido

Y ves que vacío y roto está

Construye otro más fuerte

Que aguante vientos y tempestad

Pero no dejes mi alondra

Que te vuelvan a engañar

Tú eres la alegría de mi vida

Sé libre, aprende de vuevo a volar

Mi alondra bella, mi niña

Vive en libertad



miércoles, 16 de noviembre de 2011

DE MATANZA

Estamos en época de matanza, o al menos en estas fechas antes del comienzo de la temporada de aceituna se preparaba la despensa, se llenaban las tinajas neveras, conservadoras de los años 50, luego no habría tiempo de cocinar cuando se empezara la recolección de aceituna y unos chorizos fritos con unos pimientos verdes tambien fritos, una tortilla de patatas con costillas adobadas o unas morcillas sacadas de las  tinajas en aceite, era muy socorrido para llenar la fiambrera, cualquier producto de la matanza, hacía que la mujer Bañusca, jornalera, aceitunera, se le hiciera más llevadero a la hora de preparar la talega (comida para llevar al campo y comer en mitad de la jornada, sobre las dos de mediodía ) entonces era una privilegiada la que tenía lavadora, al venir del campo tenía que preparar el brasero de picón para calentar la casa, o lumbre, poner una gran olla a calentar con agua, para  lavarse ella y los suyos, entonces no había calentadores ni calderas, lavar la ropa si venía embarrada, y poner a secar debajo de la mesa camilla, en alambres que se ataban de pata en pata, éstos hacian de tendederos, o si había lumbre en sillas arrimadas a esta, para que al día siguiente estuviera seca, cocinar para la cena y el día siguiente, preparar a los niños para la escuela...
Fotografía del Museo del Territorio Bañusco

En cada casa o en la mayoría, se criaba un marrano (cerdo) durante casi un año o se compraban ya criados para este ritual de la matanza, tradición Española, mis abuelos allá en el cortijo en Juan de las Vacas los criaban para luego en éstas fechas venderlos y sacar un dinero extra, que nunca venía mal, al igual que los pavos para Navidad, allí se criaban con bellota en nuestra sierra, los chaparros abundan y decían que tenían mejor sabor al estar sueltos en el campo y no en cuadras o marraneras,  mucha gente que criaban los marranos en sus casas iban a la sierra a por sacos de bellota, pero no era igual, los que tenían mis abuelos estaban sueltos por los aledaños del cortijo y éste estaba sembrado de chaparros, solo tenía que avarear con la vara de la aceituna, para que comieran,  recuerdo que cada noche mi abuelo amasaba en un gran lebrillo  pulpa y harina para ayudar en el alimento junto con la bellota, mucha gente se despreocupaba de tener que estar todo un año criando y limpiando cuadras, era mas fácil comprarlo, o bien se los daban a Mauricio el de los marranos, éste hombre muy temprano iba de casa en casa recogiéndolos, los llevaba al campo y luego al caer la tarde los devolvía a sus dueños, a cambio de unas perrillas, así se despreocupaban de la comida durante el día y de limpiar marraneras,
Yo disfrutaba de varias matanzas en la calle Mestanza, se juntaba mi madre con Juana la Triguera que siempre mataba dos marranos, al ser familia numerosa, luego empezábamos nosotros y ella nos ayudaba también y seguíamos con mi tía Ana, hermana de mi padre, continuabamos con mi tío Gregorio hermano de mi abuelo Juan y mi tía Joaquina su mujer, éstos no tenían hijos, siempre nos ayudaban  y luego nosotros a ellos, que también solían matar un marrano pequeño, a la sobrina de mi abuelo Juan, Ana la del castillo, como le decíamos para diferenciarla de la otra prima, Ana Prados, bueno,  nos tirábamos el mes de Noviembre después de los santos de casa en casa de Matanza, ya que pasada la Inmaculada (8 de Diciembre ) se empezaba la recolección la aceituna.
Tengo que decir que a la hora de matar desaparecía de casa, no soportaba oír chillar al marrano, cuando veía venir a Pedro Moreno con los utensilios calle Mestanza arriba  (matarife, marido de Rosario la carnicera). así que éste paso lo dejamos...

Pero empecemos desde el principio, los  días de antes  se compraba todos lo necesario para tal menester, normalmente en Linares, en una tienda de la calle Baños llamada "El azafranero" allí tenían de toda clase de aliños, tripas de plástico, cebollas, sacos de sal especial para salar los jamones etc...
Fotografía del Museo del Territorio Bañusco

Mis padres siempre  mataban un Jueves o Viernes ya que mi padre pedía el Sábado en el trabajo y el Domingo no trabajaba, había que dejar airear la carne al menos veinticuatro horas, en los tres días que duraba la matanza, las comidas eran las mismas, cada año, el primer día cocido con arreglo de pollo de corral y cerdo recién matado, apartaban caldo para los chiquillos y tener siempre una gran olla, para entonar el cuerpo, el segundo patatas con caldo con parte de las costillas y el último arroz con pollo y conejo, am
én  del tapeo de  las pruebas de los bodrios (masa de chorizo, butifarra, morcilla, a catar), con la pasada de la bota de vino.



El  dia de antes nos poníamos a pelar y cortar cebolla para la morcilla alrededor de la lumbre en el corral, llorando todas, tengo que decir que yo lloraba más que nada por el pobre cerdo, pero dejemos este paso... 
El  primer día  se hacían  las morcillas, se cocían las cebollas en una gran caldera,
después se ponían a escurrir en sacos de esparto limpios para tal menester y enciman ponían los sacos de sal, los mismos que luego servirían para salar los jamones y paletas, para que escurrieran el agua, luego junto  con el tocino picado, la sangre y  las especias se hacían las morcillas, siempre se hacían unas cuantas tripas con arroz cocido.
Normalmente duraba  tres días la matanza.
El siguiente  día le tocaba el turno al chorizo, ese era mi día favorito, sobre todo cuando en una mesa nos poníamos a atarlo y con un alfiler pincharlo,  siempre nos dejaban a los niños ésta parte.
A mi me encantaba cuando mi abuela,  meneando aquellas enormes masas en un lebrillo de barro decía.
_A ver esa sartén para probar.
Era el bodrio, se tenía que hacer la cata de aliños y de sal, para empezar a embutir, las tripas eran las del propio marrano lavadas después de tenerlas un día en remojo, con vinagre y sal, otras veces se embutían en tripas de plástico  y recuerdo que había que soplarlas por si estaban rotas, sobre todo para la morcilla ya que una vez hecha se pasaba por la caldera en agua hirviendo durante cinco minutos,  colgadas en una vara de las de avarear aceituna y luego se colgaban en éstas mismas en el techo  para que se orearan, después se freían vuelta y vuelta en aceite y en éste mismo se ponía en orzas de barro para conservarlas, al igual que las costillas adobadas, que también se metían en orzas de aceite para conservarlas más tiempo,  recuerdo que con éstas últimas hacía mi madre unas patatas con caldo riquísimas.
Fotografía del Museo del Territorio Bañusco
El último día  se hacia la butifarra y se arreglaban  los jamones y las paletas que se oreaban durante dos días  y después se ponían en un cajón con sal gorda todo enterrado a los quince días se sacaban para darle la vuelta y ver si estaba bien la maceración y al mes o dependiendo de lo grandes que eran se sacaban y se ponían colgados para airearlos poniéndole unos polvos coloraos bien untados para que no le cagara la moscarda, en mi casa había una habitación que le llamábamos el cuarto de las patatas, era como ir al supermercado bajar a ella, mi abuelo Esteban sembraba de todo, patatas, ajos, cebollas, melones, sandías, toda clase de verduras y mi madre y abuela hacían conservas al baño maría para el año, de todo lo que mi abuelo sembraba en la huerta, en tarros de cristal que guardábamos una vez vacíos limpios de un año para otro, allí en las estanterías había embotellados, judías, pepinos, guindillas, berenjenas en vinagre, tomates a trozos, pisto...Y en los techos en ésta época colgaban tripas de chorizo, jamones, butifarra, morcilla, vamos ni en el mejor supermercado te encontrabas mejores alimentos, todos ecológicos y de gran calidad...
¡Ay que recuerdos!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

HARINA DE GUIJA

A mi abuelo Esteban le encantaba este plato, lo acompañaba con guindillas picantes en vinagre que él mismo sembraba y maceraba, recuerdo que mi abuela Juana se lo hacía sólo para él, ahora mi marido lo hace de vez en cuando sobre todo en invierno en la lumbre, mi hijo y él se ponen las botas, yo lo veo demasiado pesado.
Estando viviendo en Madrid mi marido me dijo que a ver si le compraba harina para hacer estas gachas saladas, tenía ganas de comer este plato, hacía  años que no lo comía, pregunté en varias tiendas por la harina de guija y nadie la conocía y es que resulta  que  allí se le conoce como "harina de almorta", es una comida muy típica de los pastores,  en el cortijo de Cañicosa me contaba  que casi todas las noches se cenaba este plato , que al parecer es de origen manchego.

INGREDIENTES

HARINA DE GUIJA O ALMORTA
ACEITE DE OLIVA DE BAÑOS
CHORIZO
MORCILLA (OPCIONAL)
PANCETA O PAPADA DE CERDO
AJOS
AGUA
PIMIENTA
PIMENTÓN DULCE
PAN
SAL

En una sartén se pone a calentar aceite de oliva, ante hemos preparado y cortado el chorizo, la panceta, el pan a trozos.
Cuando está caliente ponemos tres dientes de ajos cortados a láminas, cuando se doren los sacamos, a continuación ponemos el pan cortado tipo picatostes pequeños, cuando se doren se sacan.
Seguimos poniendo ingredientes, la panceta freímos en el aceite y sacamos  por último el chorizo y si nos gusta la morcilla también se fríe en el aceite.
En este orden es como lo hacía mi abuela, en el aceite de freír los ingredientes ponemos cinco cuharadas de harina de guija, meneamos a fuego lento hasta que se mezcle bien con el aceite, ponemos media cucharadilla de pimentón dulce, una pizca de pimienta molida, agregamos los ajos, se sigue rehogando e incorporanos el agua, cuando se haya quedado bien trabada la harina con el agua y el aceite empezamos a echar los trozos de chorizo, panceta, tostones de pan y la morcilla, se mueve con cuidado para que no se pegue en el fondo y cuando esté todo bien trabado se rectifica de sal, se aparta y se sirve caliente mojando trozos de pan y pinchando los tropezones (chorizo, panceta, tostones y morcilla) en mi pueblo Baños de la Encina  hay una costumbre que es la de comer en la misma sartén donde se ha guisado , de pié paso adelante cucharón y marcha atrás.
Buen aprovecho

sábado, 5 de noviembre de 2011

SUPERSTICIÓN


Baños de la Encina mi pueblo, tiene tradiciones pasadas de padres a hijos, hechos acaecidos en tiempos remotos, donde no hay documentos, sólo la tradición de comentarlo, el abuelo al hijo o al nieto, y así por años y puede que siglos,  luego se han hallado restos arqueológicos de gran valor como el poblado de Peñalosa, Las Migaldías, al excavar en el castillo resto romanos, yo no entiendo mucho de estas cosas, eso se lo dejo a los arqueólogos o a los investigadores que llevan años removiendo nuestra tierra para encontrar la historia de nuestros antepasados Bañuscos, pero en casa tenía una biblioteca hablada en boca de mi abuela .
Mi abuela materna Juana Dolores Muñoz Ruíz era muy supersticiosa, a mí en mi niñez me hacía gracia todos esos presagios que ella solía decir si le acontecía algunos de aquellos catastróficos sucesos, siempre decía va a pasar esto... o no hagas eso por que... y que muchas veces a lo largo de mi vida he visto que tenía razón en aquellas cosas cotidianas que acontecían, cosas sencillas a las que no damos importancia tienen su razón de ser, recuerdo que cuando nació mi hija en Alacalá de Henares (Madrid) lo primero que le colocó mi madre fue una manita pequeña de plata para librarla del mal de ojo, con mi hijo hizo igual sólo que era de hueso y plata, tengo que decir que un día vino una mujer a casa, (decían que echaba el mal de ojo) a pedirme una muestra de pañitos de encaje tenía a mi hijo en el carrito dormido, cuando se fue y fui a cambiarlo tenía la mano partida, no sé si fue casualidad, pero entonces empecé a dudar de si podía ser verdad lo de las supersticiones, sin dudarlo mi madre le puso hasta que le compró otra, una miga de pan entre la ropita por si le volvían a echar el mal de ojo,  cuando mi amiga y vecina Mª Carmen vio la manita colgada a mi hija, me dijo riendo .
_Encarna ¿tu crees en esas cosas?... 
_Bueno, dije
 _Por si acaso
_ Las supersticiones es cosa de gente con poca cultura, me decía. Pero yo que me he criado con mi abuela  y pensaba que eran tonterías,  alguna que otra vez  vez tengo que reconocer tenia razón.
La verdad es que en Madrid se la quitaba pero cuando bajaba a Baños nunca se me olvidaba ponérsela, puede que por que en mi casa con aquellas supersticiones de mi abuela eso estaba a la orden del día.
Y bueno os voy a dejar unas cuantas de ellas de las que me acuerdo y con el significado que tenía y algunos remedios para que no se cumplieran aquellos malos presagios, según mi abuela.

Derramar la sal :  Trae mala suerte, esto se soluciona si cogemos un puñado de la sal derramada y la tiramos hacia atrás por el hombro izquierdo. 
Derramar aceite: Estrechez económica, se echa un cubo de agua fuera de casa, a la calle
  Abrir un paraguas dentro de la casa: Trae mala suerte.
Cruzarte con un gato negro: También dicen que trae mala suerte, se cruzan los dedos al pasar junto a él. 
Romper un vaso: Siete días de desgracias, tiras siete vasos de agua al fregadero. 
 Ponerse la ropa al revés: Trae buena suerte ese día, solo si te la pones sin darte cuenta, o te van a regalar algo en los próximos días .
Levantarte con el pié izquierdo: Procurar al echar los pies al suelo cuando te levantas poner siempre el pie derecho, para tener buen día o si vas a entrar a una entrevista de trabajo (En aquel tiempo a la aceituna o trabajo de campo) entrar con el pie derecho.
  Pasar por debajo de una escalera : Trae mala suerte, yo por si acaso siempre doy la vuelta  y echo una sonrisa al acordarme se esas cosas que decía mi abuela.
                                                                                                                                             
Encender mariposas la noche de todos los santos: Siempre lo hacían mi abuela y mi madre para ayudar a las ánimas a encontrar la paz, yo enciendo velas esa noche por cada uno de mis seres queridos.

Roper un espejo: Mala suerte durante 5 o 6 años, para que esto no pase se tiran los trozos a un río o pozo.

Saber el sexo de tu hijo:Siempre la embarazada alguna vez se cae, si se cae de culo será un niño, si se cae de panza será una niña, a mí me funcionó las dos veces que me quedé embarazada, me caí con mi hijo de culo en la casa que estaba de alquiler en la calle Canteras en Baños y en plena calle de panza en Daganzo, cuando lo estaba de mi hija, no sabía que iba a tener y cuando me estaban levantando del suelo una pareja que pasaba yo me reía para mis adentros (Voy a tener una niña) recordando aquellas supersticiones de mi abuela.Y se cumplió 
El número 13: Siempre se ha dicho que trae mala suerte, sobre todo si se juntan trece personas en una mesa a comer, dicen que una de ellas fallecerá, solución poner un plato más a la mesa, o aquel otro refrán :En trece y martes ni te cases ni te embarques.
Ver a un manco: Trae mala suerte y para saber los días que durará, cuenta los botones de la camisa que  lleva, claro que si lo tocas esa mala suerte desaparecerá. 
Afilador: Recuerdo que cuando venía a Baños el afilador decía ya viene a llevarse a alguien o sea que alguien moriría en las próximas horas.
Picor de orejas: Es que alguien estaba hablando mal de ti .
Caerse el pan: Si alguna vez se caía el pan al suelo lo besaba y le hacía tres cruces, o si al ponerlo en la mesa se ponía al revés ella siempre le daba la vuelta, pues traía mala suerte o pasaría problemas de dinero
.Las navajas: Cuando alguien pedía :pásame la navaja para cortar el pan siempre se cerraba o se daba al revés, para no tener problemas con la persona que te la pedía .
Cascarón de huevo: Se lo ponía  a las macetas boca  abajo para que no le echaran el mal de ojo y se secaran, sobre todo en Semana Santa que al paso de las procesiones se abrían las puertas de los portales y estos se engalanaban con las mejores galas, entre ellas las macetas más bonitas que tenían.
Tijeras abiertas: Nunca deben dejarse abiertas, trae mala suerte y  puede que se muera alguien.
Aullido de un perro: Presagia la muerte cerca de donde aulla.
Malena Arjona me dice esta otra.

Ponerle una hebra o algodón en al frente  a un bebe:
Es para que se le quite el hipo. Por cierto me acordé de una frase que decía mi madre, cuando se tenia hipo: 
_Hipo tengo a mi amor se lo vendo si me quiere bien que se quede con él, si me quiere mal, me lo traiga pacá.
 

Estas eran o son las  supersticiones que me acuerdo, si me recuerdo de algún más ya la pondré
Buen fin de semana
                                             



domingo, 30 de octubre de 2011

GACHAS SANTERAS

Castillo de Baños
Iglesia de San Mateo















Es tradición Bañusca cuando llegan los santos comer este plato, al igual que las migas, de hecho en Baños cada mes de Agosto hay un concurso de migas en honor  aquellos emigrantes Bañuscos que un día emigraron de su pueblo Baños de la Encina (Jaén) Andalucía, ESPAÑA, entre ellos yo junto con mi familia y que añoran en la lejanía estos días de campo, en compañía de amigos y familiares, esta fiesta como es bien sabido por todos los Bañuscos, comenzó en tiempos remotos, eran días de duelo 
Cementerio de Baños en el castillo Burgalimar






                                                    
en que las mujeres iban y venían al cementerio, ellos se quedaban solos y empezaron unos cuantos hombres en esos días a irse al campo para no oír día y noche el repique de campanas que no cesaban de tocar en esos días de Santos y difuntos, luego más y más hombres se fueron apuntando, bien en chozos que habilitaban abandonados de los piconeros o carboneros,  o casillas de pastores y que ellos utilizaban para esos días de tranquilidad en el campo, lejos del pueblo, la comida típica, las migas santeras, los conejos pillados para esos días fritillos con ajos, algún que otro jabalí de la despensa de nuestra sierra y el típico arroz con pajarillos y como colofón el último día las gachas , para los que son de Baños esta receta es bien sabida, pero para mis seguidores del blogs no, así que aquí os dejo la receta, mi madre la hace cada año para estas fechas  a mi hermana y a mí nos encanta, desde pequeñas nos la ha hecho y pedimos a Dios que nos la siga haciendo por muchos años.

INGREDIENTES

HARINA DE TRIGO TOSTADA

AZÚCAR
AGUA
UNA COPA DE ANÍS DULCE
PAN DEL DÍA ANTERIOR
ACEITE DE BAÑOS
SAL
CANELA MOLIDA
MATALAÚVA MOLIDA(anís)
LECHE CONDESADA


Se parte el pan en dados pequeños, se pone aceite a calentar y se fríen hasta que estén dorados, se sacan y se ponen en papel secante para que escurran el aceite, con un colador colamos éste para que no queden chispotes(restos de pan tostado).
En el resto de aceite dejado enfriar, se pone medio kilo de harina tostada,( mi madre la encarga que se la tuesten en el horno, están mucho más ricas la gachas con harina tostada que con harina normal).
Se echa la harina y a fuego lento con la paleta se va meneando junto con el aceite sobrante de freír los tostones de pan,  se pone una pizca de sal y sin dejar de remover se incorpora agua poco a poco,  la matalaúva, el azúcar, hasta que queda una pasta cremosa, luego se le pone tres cucharadas de leche condesada y al apartarlas se le añaden los tostones, se mezcla todo bien y se apartan, por encima se espolvorean con canela molida y azúcar, se sirven calientes.


Cementerio de Baños de la Encina
Es tradición, el resto de gachas que queden salir la noche de los Santos a sellar las cerraduras de las puertas, para que los malos espíritus no entre esa noche en las casas y las libre de todo mal el resto del año.
Un recuerdo especial para los que ya no están entre nosotros y reposan en el campo Santo, aquellos que por su voluntad sus cenizas se esparcieron por aquellos lugares en lo que sus pasos por esta vida le dejaron huella.
DESCANSEN EN PAZ