POEMAS

ENLAGA en Poemas del Alma

Presentado por Poemas del Alma

lunes, 26 de diciembre de 2011

BLANCO Y NEGRO

Blanco es el inocente amor
Negro es toda maldad y  odio
Blanca es nuestra  pasión
Negra es la noche
Cuando no estás corazón

Al llegar el día viene la claridad
Pero a mí me envuelven las tinieblas
Susurra el viento, me hace despertar
Siento aún tus besos...
Los que anoche me dabas en nuestra soledad

Negro quedó el día al marcharte
Sé que te fuiste, que no volverás
Pero algo tuyo quedó por siempre
Me embriaga de felicidad

Y al llegar de nuevo esta fecha
Te recordaré, volveré a temblar
Al recordar tus caricias
Tus besos, tu forma de amar.

Negra quedó mi vida
Blanco quedó mi sueño
Te espero para que lo pintes de mil colores
Sigo aún esperando tu regreso
Para que le des calor a mi viejo cuerpo

Blanca está mi memoria
Negros son los recuerdos
Hace tanto tiempo que te fuiste
Que te ya ni de tu cara me acuerdo

Solo me acuerdo de tus besos
De tus manos suaves
Acariciando mi cuerpo
Pero sí te digo
Que hasta ni de tu nombre me acuerdo

Blancos quedaron  mis pensamientos
A fuerza de esperar
Odio, odio negro es el que te tengo
Que por olvidarte, ni te sé nombrar

miércoles, 21 de diciembre de 2011

CHIPIRONES RELLENOS

 Esta receta es sencilla de hacer, no soy una gran cocinera aunque admito que cuando me meto en veréa, me gusta mucho cocinar, es un plato que se hace rápido, eso  para las que no tenemos mucho tiempo de estar en la cocina y  para los más pequeños, seguro que os dicen que se la hagáis otra vez .                  
Los ingredientes son :

CHIPIRONES O CALAMAR PEQUEÑO
HUEVOS COCIDOS
 LATAS DE ATÚN AL NATURAL
TOMATE FRITO
SAL
HARINA
ACEITE
AZÚCAR
PALILLOS DE MADERA
MAHONESA
PEREJIL
Se lavan bien los chipirones, las patas y las aletas yo las conservo congelándolas para cuando hago arroz o sopa de pescado.
cocemos los huevos con una pizca de sal, esto hace que a la hora de pelarlos nos cueste menos quitar la cáscara, la cantidad depende  de los chipirones a rellenar,  con un tenedor los machacamos, los ponemos en un cuenco y le mezclamos con el  atún al natural, al que antes habremos escurrido el jugo, ponemos una pizca de sal, tres o cuatro  cucharadas de tomate frito (Orlando) media cucharadilla de azúcar, le ponemos un palillo de los llamados dientes para que el relleno no se salga al freírlos.
Ponemos aceite a calentar, yo pongo aceite de mi pueblo, es de los mejores, por algo es milenario, le echamos una poquita de sal antes de enharinar los chipirones y freímos, se doran por los dos lados y se sacan, se ponen a escurrir el resto de aceite en un plato con papel secante o de cocina


Se sirven con mahonesa por encima y se adorna con perejil.
Ya veis que es muy fácil de hacer.
Buen provecho

viernes, 16 de diciembre de 2011

SIEMPRE MI NIÑO

Llegas en un día frío

Y no sé que ponerte

Te daré el calor mío

De mi pecho ardiente

Tendrás tanto poderío

Arrastrarás a mucha gente

Y luego serás vendido

Con un  beso en la frente

Pero ahora sueña si estás dormío

Que yo seré esa mano ardiente

Que te dé  paz y cobijo

Seré quien te proteja por siempre

Y al llegar el viento frío

Del veinticuatro de Diciembre

De nuevo te cantaré amor mío

Para que duermas caliente

Al lado de tu padre, mi marío

La burra y el buey y tu pesebre

Por siempre serás bendecío

Mi niño serás por siempre

miércoles, 14 de diciembre de 2011

MANTECADOS DE NAVIDAD

Navidad, viejos recuerdos de niña, el olor a los mantecados recién traídos del horno de Bartolo o de Ana, hechos por mi madre, recuerdo que encargaba manteca de cerdo para hacerlos, en esta época había bastante  ya que hacía poco se habían terminado las matanzas Bañuscas, otros los hacía con aceite de oliva desahumado, cierro los ojos y veo a mi abuela Juana machacando almendras crudas en el mortero a las que mi abuelo Esteban va quitando la cáscara previa mente y esperando que le echara en un plato una poquitas de las ya machacadas ( no tenía ni dientes ni muelas) para echarse la liguilla con un trago de vino de su bota, luego las tostaba en una sartén a fuego lento, yo este paso lo hago en el horno al igual que el tueste de harina, se pone el horno a 140 grados y se tiene ambas unos 20 minutos, las almendras es mas fácil de tostar, en cuanto se pongan doradas ya están.
Recuerdo a mi madre con el lebrillo de barro preparando la masa, matalauva, anjonjolín, aceite desahumado, canela molida, almendras machacadas, anís, ralladura de limón, manteca, harina, azúcar, mucha azúcar, entonces se compraba por kilos en papel de traza, alguna veces venía aterronada, más de un terrón me comía de casa de Luisa la Mariamanuelas la tienda de enfrente a mi casa, me encantaba la azúcar y me sigue encantando.
La receta la variaba, pero eran casi siempre los mismos ingredientes.
Yo pongo menos cantidad justo la mitad que ella ponía.
RECETA DE MANTECADOS MIXTOS.

*UN KILO DE HARINA
(La que admita, se tienen que amasar con las manos, sin que se pegue)
*250 GRAMOS DE MANTECA DE CERDO/ 250 DE ACEITE DESAHUMADO
*MEDIO  KILO DE AZÚCAR Y 100 MAS PARA ESPOLVOREAR
*150 GRAMOS DE ALMENDRAS TOSTADAS MACHACADAS
* ANJOJOLÍN (matalauva) UNA CUCHARADITA DE LAS DE CAFÉ
* TRES YEMAS DE HUEVO
* RALLADURA DE UN LIMÓN 
* UNA CUCHARILLA DE LAS DE CAFÉ  DE CANELA MOLIDA
* UNA COPITA DE ANÍS 
* HUEVO PARA DECORAR
* PIZCA DE SAL.
Mi madre y  abuela iban cambiando los ingredientes, como las decoraciones, a veces le ponía una almendra en medio y a mi me encantaba, cuando se utilizaba huevo batido para que fuera mas crujiente darle con la brocha  y ponerle azúcar. 

Recuerdo que ponían la harina en el lebrillo dejando un redondel en el centro donde ponía la manteca y aceite ya mezclados, primero amasaba la manteca hasta derretirla, a continuación el aceite desahumado y ya incorporaba los ingredientes, amasaba con las manos y a mi me encantaba ayudarla empaparme las manos de aquella masa que luego serian los mantecados.


Ahora los horneo en casa pongo el horno a 180º y en  la bandeja pongo papel de horno, los dejo como 20 minutos y dejo enfriar, también cambio el azúcar normal por la de glas una vez horneados, en fin eso ya va en gustos, si gustan solo aceite o manteca.
Luego en la mesa camilla al calor del brasero se limpiaba el hule, se secaba, se ponía harina espolvoreada y se extendía aquella masa, con un grosor de unos dos ctm, con una botella fina de cristal que mi madre tenía para estos menesteres a falta de rodillo y que daría como resultado los mantecados, mi madre me mandaba al horno a por chapas par llevar aquellas estrellas, mantecados redondos, corazones...Tenía varios moldes que le había hecho Eusebio, era todo un manitas bastaba que le dijeras lo que querías que él en su pequeño taller, ya fuera hierro o madera te lo hacía.
Una vez extendida la masa con aquellos moldes de chapa se iban cortando aquellas formas de la masa, cuando solo quedaban huecos se volvía a masar y se volvía a extender para seguir cortando aquellas graciosas figuras.
La llevábamos al horno, entonces no había hornos en las casas, en la mía había una cocina de hierro, como las vitrocerámicas que se le metía leña o carbón por abajo tenía redondeles de varios tamaños por donde salía la llama, la casa estaba siempre caldeada con aquella cocina y a mí me encantaba aquellas tostadas de pan que mi abuelo se hacía para desayunar encima de aquella cocina a las que después les restregaba ajos y le ponía aceite de oliva...
Ya en los años sesenta en la mina de A.D.A.R.O donde trabajaba mi padre le daban la cesta de Navidad bueno una gran caja que traía un kilo de legumbres (lentejas , garbanzos, habichuelas, arroz) una botella de champán, bueno cava, otra de anís, una tripa de salchichón y otra de chorizo Revilla,  turrón blando y duro, lata de melocotón, y mi favorito, una caja de surtidos de mantecados y polvorones donde dentro traía además regalos, pandereta, alguna pequeña figura, un almanaque para el año entrante, etc...
Ya va quedando poco para la Noche Buena, vendrá y volverá año tras año y nosotros nos iremos y no 
volveremos más, como dice aquella vieja canción...

jueves, 8 de diciembre de 2011

RECUERDOS BAÑUSCOS

Baños de la Encina, mi pueblo, tiene miles de olivos centenarios donde aparte de su fruto la aceituna, esa que sirve para un buen aperitivo, aliñadas al estilo bañusco, es el sustento de muchas familias, olivos pasados de generación a generación por centenares de años, donde el oro líquido, el aceite, que con sus dos dominaciones de origen del las dos cooperativas Bañuscas "Nuestro padre Jesús del llano" y " Nuestra señora de la Encina " hacen que Baños sea reconocido más allá de nuestras fronteras.
En el suelo de estos olivos se criaba de forma natural otros frutos hoy desaparecidos gracias a las nuevas tecnologías, bueno a los herbicidas, es cierto que es más cómodo coger la poca aceituna que cae al suelo en un suelo limpio de hierba, la de veces que cogiendo aceituna aún con guantes te ortigabas las manos, con ese escozor y picor tan característico de las ortigas, o te encontrabas ciertas sorpresas cuando arrastrada espuerta delante ibas arrollando aceituna (como alguna serpiente  tomando el sol del frío invierno, o un lagarto)  y echándola  a puñados en las esportilla, luego al llenarse se vaciaba en las medias de esparto(espuertas grandes) que los hombres sobre sus hombros llevaban a la limpia, normalmente habían dos una para la aceituna de los manteos donde solo había que limpiar ramas y otra para la de las mujeres donde iba más sucia, aceitunas revueltas con tierra, chinolas, hierba etc, etc...
Pero aparte de esas malas hierbas, te encontrabas olivas sembradas de ajosporros, collejas, espárragos, había unos de estos últimos que se enrollaban en el tronco como si fueran serpiente y las mujeres mayores siempre decían.
_En ese tronco tener cuidado que hay serpientes
 y las más miedicas nos salíamos a coger las sartás
( aceituna en el suelo entre las olivas) en medio de la camá (espacio entre oliva y oliva).
espárragos
collejas
En cada oliva nos poníamos cinco mujeres para coger la aceituna del suelo, una en el tronco, casi siempre la más mayor del grupo, dos, cada una alrededor del tronco de la oliva y las otras dos cogiendo las aceitunas sartás de las camás, ahora todo es tan distinto, no se habla pues entre el ruido de las máquinas que abarean, las sopladoras que juntan las aceitunas en montones, para luego llenar los esportones grandes y estos vaciarlos en remolques a granel hasta las cooperativas y hay hasta  máquinas  que recogen las aceitunas del suelo, apenas se puede hablar.
Entonces la aceituna se llenaba en sacos y estos se llevaban a la cooperativa en los remolques de los tractores y las gente encima de ellos a la vuelta en el ultimo viaje.
ajosporros
patatas de tierra
Cada día lo que se recogía del suelo de las olivas, era para una de nosotras si te encontrabas ajos porros se lo dabas a la que veías que en la cinta del refajo los llevaba colgando, o si te encontrabas espárragos se los dabas a quien decía:.
_Si encontrais espárragos me lo dáis que mañana de talega (comida preparada el día anterior, para comer en el campo)eso es lo que voy a traer para comer, o collejas mi verdura favorita que rica estaba la tortilla de collejas, las lavaba, las cocía durante diez minutos cuando el agua rompía a hervir, las escurría, ponía aceite Bañusco en una sartén con un  diente de ajo a láminas , las daba unas vueltas y le batía dos huevos ¡uh! que ricas, se me hace la boca agua al recordarlas, que verdura más natural te encontrabas, ahora ya no hay y lo poco que nace está contaminado por los herbicidas, pero en nuestra sierra  aún sigue saliendo estos manjares, como los hongos, las patatas de tierra que a mi abuelo Esteban  le encantaba, pero a los marranos jabalíes también, me contaba mi abuelo, que sabía donde encontrarlas de un año para otro, siempre que no se le adelantara los marranos, también hay níscalos en los pinos...Tenemos manjares, eso sí en la sierra por que aquellos frutos del suelo de los olivares, ya no salen y los pocos que nacen no se pueden comer...











 Los hongos en otoño con las primeras lluvias están
riquísimos asados en la lumbre o en la sartén con ajo y pergil,
Los madronos o dormideras...
El tomillo para darle sabor a la carne de monte, o mejor dicho a  nuestra receta estrella "Venado a la Bañusca".
Hinojo para el aliño de las aceitunas y es que nuestra tierra aparte de nuestros olivos tiene otros productos que hacen que el sabor y olor de nuesro pueblo sea único.

sábado, 3 de diciembre de 2011

PATATAS CON CALDO

Que bien sienta éste plato ahora en invierno, a mi madre le salían, le salen, buenísimas las patatas con caldo.
Los ingredientes son sencillos, ella antes las hacía con costillas de cerdo adobadas, aquellas que se metían en tinajas de barro en aceite cuando se hacían las matanzas para conservarlas, ahora ya no se hacen matanzas en Baños de la Encina, mi pueblo, se pueden contar con los dedos de una mano aquellas casas que siguen esta tradición, pero este plato se puede hacer con costillas frescas, es un plato sencillo de hacer y se puede añadir otros ingredientes, eso según los gustos, mi madre, gran cocinera unas veces las hace con judías verdes, otras con alcachofas y almejas, pero a mí me gustan como las hacía mi abuela Juana, maestra de cocina de mi madre y que la alumna en este caso le superó en el buen gusto de hacer platos sencillos y que sabían y saben a gloria.


                                                                       INGREDIENTES
COSTILLAS DE CERDO
PATATAS
ACEITE DE BAÑOS
AJOS
AGUA
PIMIENTO VERDE
PIMENTÓN DULCE
TOMATE MADURO
COMINOS MOLIDOS
UN VASO DE VINO BLANCO PEQUEÑO
CEBOLLA
SAL
LAUREL
GUINDILLA DE JARDÍN (1,opcional)
AZAFRÁN DE HEBRA
COLORANTE
TRONCHOS DE ACELGAS

En la olla exprés se  pone aceite a calentar, después ponemos las costillas cortadas a trozos y vamos dorando a fuego lento, mientras vamos picando el tomate, el pimiento verde, la cebolla, lo añadimos a las costillas y lo vamos sofriendo meneando para que no se pegue, cuando está hecho el sofrito añadimos una cabeza de ajos entera, una hoja de laurel, una cucharilla de pimentón dulce, con la punta de la cucharilla de café ponemos cominos molidos, los tronchos de acelgas, un vaso de vino blanco, y tres de agua, azafrán de hebra y por último el colorante y la sal.
Dejamos que empiece a hervir y mietras tanto pelamos y cortamos las patatas en trozos, estos deben de crujir o sea no acabar de cortar con la navaja así da mas sabor al caldo o al menos ese era un truco de mi abuela.

Y de postre leche frita que a mi abuela le salía riquísima, la hacía con leche de cabra  azúcar y maizena .
Ponía la leche a cocer con canela en rama y medio limón, deshacía la maizena con una poquita de leche fría, antes de echarla sacaba la rama de canela y el limón añadía el azúcar y la maizena disuelta removiendo para que no se pegara, cuando se ponía espesa la echaba en una fuente de porcelana cuadrada, la dejaba enfriar y una vez fría se cortaba en trozos cuadrados, se embarruña en harina y huevo batido,  se fríen en aceite caliente y al sacarlas se  dejan que escurra el aceite en un plato con papel de cocina.
En un cuenco tenemos preparado medio kilo de azúcar, mezclada con una cucharada sopera de canela molida, una vez escurridas se rebozan con esta mezcla y este es el resultado.






Buen  fin de semana

viernes, 2 de diciembre de 2011

DOS DE DICIEMBRE

Carita sonrosada

Pelo azabache

De dulce mirada

Hoyuelos graciosos

¡ Como te extrañaba !

Esperé ocho años

Y tú no llegabas

Más ese día  frío

Te trajo el lucero del  alba

Envuelta en neblina

Y llena de esperanza

Bañusca de pura cepa

Nacida en la Mestanza

Andaluza es mi niña

Para mas señas mi HERMANA