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ENLAGA en Poemas del Alma

Presentado por Poemas del Alma

miércoles, 25 de mayo de 2011

RECORTABLES, CROMOS Y OTROS JUEGOS

Aquellos recortables de los años 60 eran mis juguetes preferidos, los compraba de las María Manuelas, de Paquito Juan Rafael, otras veces de Pedro Ortega y los guardaba en una lata de chapa que había contenido carne membrillo y que me dio Luisa la de las Marías Manuelas, que tenía una tienda enfrente de mi casa, todos ellos eran familia, o del Kiosco del Chinito enfrente del cuartel, mas tarde de Doro.
Como tenía bastantes cuando compraba la cartulina en la que venía una muñeca en prendas interiores antes de empezar a recortar le ponía un nombre a la muñeca y a cada vestido, zapatos, camisa, pantalón , falda etc que traía, para así saber de quién era cada ropita, recortaba con cuidado de de no cortar las trabillas que servían para agarrar a la muñequita o muñequito de papel, los trajecitos y complementos por que tenía niños y niñas.
Por la tarde depués de hacer los deberes, salíamos a la calle con nuestra merendica, cucharrillo de pan aceite y chocolate, otras veces con azúcar y sacábamos nuestras latas con nuestros recortables para jugar sentadas en las gradas de la calle Mestanza, eso cuando hacía buen tiempo y si era invierno sentadas en las mesas camillas al calor del brasero de picón.


Otros de los juegos infantiles llamémosle de papel eran los cromos, se vendían en láminas que ibas cortando, luego estaban los llamados cromos  raros y que cambiabas por dos o tres de los más corrientes, todas llevábamos en nuestra cartera una bolsita con nuestros cromos, para a la hora del recreo sacarlos y jugar o bien antes de entrar sentadas en los bancos que hay al principio de las casas baratas, enfrente de las escuelas de las monjas, el juego consistía en poner los cromos boca abajo y de un manotazo con la mano hueca conseguir ponerlos boca arriba, podíamos jugar varias niñas poniendo un cromo cada una e íbamos dando por vez, manotazos y retirábamos los que se quedaban con el dibujo visible.
Eran juegos tan diferentes a los que tienen los niños hoy en día, pero que igual mente nos divertía y éramos felices con poco dinero, eso sí nuestra imaginación no tenía límites para inventar juegos.
Al cinco chinolas, este juego era con cinco chinolas, tenia que ser redondas y no mas grandes que el dedo pulgar, se hacia un redondel  con tiza y se ponían cuatro, una se reservaba en la mano, se lanzaba hacia arriba y e esas décimas de segundo cogías una de las chinolas, se volvía a lanzar esta vez dos chinolas hacia arriba y se cogía una tercera, así hasta coger en las manos las cinco,  si se caía fuera de la mano alguna y caía fuera del redondel pasabas el turno a la siguiente niña, los bancos del jardincillo de las monjas han sido grandes testigos de aquellos juegos infantiles, a los lobicos, las tres en raya, al colache, alguien grabo uno de estos colaches en un banco y aun se puede  ver...


Un año me trajeron los Reyes Magos un juego nuevo, "Juegos Reunidos Geyper" al que pronto nos aplicamos todos los de la familia, al que más jugábamos era a la ruleta negra, en la que apostábamos caramelos Sacy que le encantaba  a mi abuelo Esteban, eran picantes(de menta) todos poníamos uno al empezar el juego, le dábamos vuelta a la ruleta y si ponía coje uno, pues lo cojías, o ponen todos y todos poníamos, a veces se juntaba un buen puñado de caramelos.
Tenía varios juegos, entre ellos el parchís, la oca, las damas etc...

Ya seguiré contando en qué nos entreteníamos allá a principio de los años sesenta en jugar, donde a penas había televisiones, mucho menos consolas, ni internet...