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ENLAGA en Poemas del Alma

Presentado por Poemas del Alma

miércoles, 14 de diciembre de 2011

MANTECADOS DE NAVIDAD

Navidad, viejos recuerdos de niña, el olor a los mantecados recién traídos del horno de Bartolo o de Ana, hechos por mi madre, recuerdo que encargaba manteca de cerdo para hacerlos, en esta época había bastante  ya que hacía poco se habían terminado las matanzas Bañuscas, otros los hacía con aceite de oliva desahumado, cierro los ojos y veo a mi abuela Juana machacando almendras crudas en el mortero a las que mi abuelo Esteban va quitando la cáscara previa mente y esperando que le echara en un plato una poquitas de las ya machacadas ( no tenía ni dientes ni muelas) para echarse la liguilla con un trago de vino de su bota, luego las tostaba en una sartén a fuego lento, yo este paso lo hago en el horno al igual que el tueste de harina, se pone el horno a 140 grados y se tiene ambas unos 20 minutos, las almendras es mas fácil de tostar, en cuanto se pongan doradas ya están.
Recuerdo a mi madre con el lebrillo de barro preparando la masa, matalauva, anjonjolín, aceite desahumado, canela molida, almendras machacadas, anís, ralladura de limón, manteca, harina, azúcar, mucha azúcar, entonces se compraba por kilos en papel de traza, alguna veces venía aterronada, más de un terrón me comía de casa de Luisa la Mariamanuelas la tienda de enfrente a mi casa, me encantaba la azúcar y me sigue encantando.
La receta la variaba, pero eran casi siempre los mismos ingredientes.
Yo pongo menos cantidad justo la mitad que ella ponía.
RECETA DE MANTECADOS MIXTOS.

*UN KILO DE HARINA
(La que admita, se tienen que amasar con las manos, sin que se pegue)
*250 GRAMOS DE MANTECA DE CERDO/ 250 DE ACEITE DESAHUMADO
*MEDIO  KILO DE AZÚCAR Y 100 MAS PARA ESPOLVOREAR
*150 GRAMOS DE ALMENDRAS TOSTADAS MACHACADAS
* ANJOJOLÍN (matalauva) UNA CUCHARADITA DE LAS DE CAFÉ
* TRES YEMAS DE HUEVO
* RALLADURA DE UN LIMÓN 
* UNA CUCHARILLA DE LAS DE CAFÉ  DE CANELA MOLIDA
* UNA COPITA DE ANÍS 
* HUEVO PARA DECORAR
* PIZCA DE SAL.
Mi madre y  abuela iban cambiando los ingredientes, como las decoraciones, a veces le ponía una almendra en medio y a mi me encantaba, cuando se utilizaba huevo batido para que fuera mas crujiente darle con la brocha  y ponerle azúcar. 

Recuerdo que ponían la harina en el lebrillo dejando un redondel en el centro donde ponía la manteca y aceite ya mezclados, primero amasaba la manteca hasta derretirla, a continuación el aceite desahumado y ya incorporaba los ingredientes, amasaba con las manos y a mi me encantaba ayudarla empaparme las manos de aquella masa que luego serian los mantecados.


Ahora los horneo en casa pongo el horno a 180º y en  la bandeja pongo papel de horno, los dejo como 20 minutos y dejo enfriar, también cambio el azúcar normal por la de glas una vez horneados, en fin eso ya va en gustos, si gustan solo aceite o manteca.
Luego en la mesa camilla al calor del brasero se limpiaba el hule, se secaba, se ponía harina espolvoreada y se extendía aquella masa, con un grosor de unos dos ctm, con una botella fina de cristal que mi madre tenía para estos menesteres a falta de rodillo y que daría como resultado los mantecados, mi madre me mandaba al horno a por chapas par llevar aquellas estrellas, mantecados redondos, corazones...Tenía varios moldes que le había hecho Eusebio, era todo un manitas bastaba que le dijeras lo que querías que él en su pequeño taller, ya fuera hierro o madera te lo hacía.
Una vez extendida la masa con aquellos moldes de chapa se iban cortando aquellas formas de la masa, cuando solo quedaban huecos se volvía a masar y se volvía a extender para seguir cortando aquellas graciosas figuras.
La llevábamos al horno, entonces no había hornos en las casas, en la mía había una cocina de hierro, como las vitrocerámicas que se le metía leña o carbón por abajo tenía redondeles de varios tamaños por donde salía la llama, la casa estaba siempre caldeada con aquella cocina y a mí me encantaba aquellas tostadas de pan que mi abuelo se hacía para desayunar encima de aquella cocina a las que después les restregaba ajos y le ponía aceite de oliva...
Ya en los años sesenta en la mina de A.D.A.R.O donde trabajaba mi padre le daban la cesta de Navidad bueno una gran caja que traía un kilo de legumbres (lentejas , garbanzos, habichuelas, arroz) una botella de champán, bueno cava, otra de anís, una tripa de salchichón y otra de chorizo Revilla,  turrón blando y duro, lata de melocotón, y mi favorito, una caja de surtidos de mantecados y polvorones donde dentro traía además regalos, pandereta, alguna pequeña figura, un almanaque para el año entrante, etc...
Ya va quedando poco para la Noche Buena, vendrá y volverá año tras año y nosotros nos iremos y no 
volveremos más, como dice aquella vieja canción...