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ENLAGA en Poemas del Alma

Presentado por Poemas del Alma

sábado, 21 de marzo de 2015

EL REFUGIO 10



Ana estaba rara, se sentía mal, intuía como mujer que su cuerpo estaba cambiando al igual que cuando se quedo embarazada de Anita,
Se lo dijo a su madre.
_Mama creo que estoy embarazada.
_Pero hija, ¿es que no has pensado tu situación?
_Mama tenemos cuidado pero no ha valido, llevo 15 días de atraso y seguro que estoy embarazada, Anita casi tiene dos años.
Le parecía mentira que hubieran pasado casi res años desde que se casara con Don Rafael, el tiempo había pasado volando, la boda, el nacimiento de su hija, en parte todo parecía  que no pasara el tiempo, Juan seguía en el refugio escondido, su falso matrimonio transcurría normal Don Rafael era un buen padre para su hija, cada día se marchaba al campo, tenia a pesar de sus casi sesenta y tres años una gran vitalidad, su vida marital era nula, sin embargo a vista de la gente eran un matrimonio bien avenido, se les veía juntos en las fiestas del pueblo, paseando con su hija, él nunca le hacia preguntas sobre el padre de su hija de si le había vuelto a ver, Anita era una niña despierta, que a veces hablaba de sus titas, su tito Juan, su abuela, Don Rafael nunca le daba importancia a aquél tito Juan se refería, ya que sus cuñadas tenia amigos medio novietes la niña salia a pasear con ellas y los amigos de ellas y por que él siempre decía a todos, sus titos y primos a pesar de no tener ninguno.
Ana no sabia que hacer, cuando se enterara Don Rafael de su estado, seguro la echaría de casa, ya una vez la recogió, no le importó su estado, la hizo su mujer, formaron una familia, pero ahora no sabia que decirle,
¿ Que había vuelto el padre de su hija?eso seria como defraudarle, engañarle, a pesar de lo bien que se había portado con ella.
No había querido decir nada a Juan su mente era un caos, se pasaba el día llorando, Don Rafael la conocía muy bien llevaban casi siete años juntos, tres de casados y casi cuatro que estuvo sirviendo en su casa, pero los días iban pasando, los pechos le habían aumentado y la cintura se estaba ensanchando, tenia que tomar una decisión.
El primo de Juan, estaba moviendo papeles, había ido a hablar a Jaén con un superior, incluso tenia mucha amistad con un Teniente de la Guardia Civil, le había contado el caso de su primo, del que solo sabia que estaba escondido, pero que ni su tía ni el sabían donde.Le habían prometido ayudarle  aunque eran del mismo partido y amigos, en el fondo no se sentía seguro de lo que le pudiera pasar a su primo, solo cuando tuviera un salvo conducto le diría a su tía que se presentara al cuartel, no quería jugárselas, aún había mucho recelo, a pesar de haber pasado mas de  ocho años desde que la guerra, había terminado,  España se estaba normalizando, se estaba intentando reconstruir un país desecho por una guerra injusta, los pueblos se iban quedando vacíos, los jóvenes se marchaban a Barcelona o a Madrid a buscar trabajo, otros se marchaban a Francia o Alemania.
En la casa de Juana había mucho revuelo, se casaba una de la hermanas de Ana, la que le seguía en edad y la casa estaba siempre llena de gente, se daban los útimos toques a la ropa, se planchaba y se ponía en bandejas de mimbre para llevarlas a la casa que sería su nuevo hogar, era costumbre enseñar todo el ajuar, cajones abiertos para que la gente viera todo lo que había hecho la novia para su dote.
Ana siempre estaba cansada mareada y su desconsuelo a parte del embarazo era a la situación de engaño para con su marido.
Ana había tomado una decisión, Juan ya se lo había notado y ella se lo había confirmado que estaba esperando un segundo hijo, él se puso muy contento, se había ido acostumbrado a su encierro, veía a la niña, eso si menos y era el tío Juan, familiar  de su abuela Juana que siempre estaba en su casa, a sus tres años de edad sus juegos eran lo mas importante para ella y Juan le daba toda case de juegos, la abuela Antonia, su otra abuela se deshacía en regalos para con ella, era una niña feliz.
_Rafael tengo que hablar contigo.
Habían pasado casi cinco meses de embarazo y Ana se estaba poniendo mas gorda de lo normal .
_Necesito que me perdones no he debido hacerlo pero ha sucedido, no mereces ésto por mi parte, así que si tengo que irme me voy.
_¿Pero que esta diciendo niña?.