POEMAS , RELATOS Y RECETAS.

sábado, 27 de octubre de 2012

PURÉ DE VERDURAS CON QUESITOS

La base de este puré son zanahorias y calabacín, los purés son unos primeros muy nutritivos  calientes y no contiene muchas calorías, aunque este al llevar quesitos y patatas se pase un poquito, en los años de estudiante de mi hija ella que es muy de cuchara siempre me decía por teléfono.
 _Mamá, este fin de semana voy ¿me has hecho puré? y le congelaba tapes para llevar de todo lo que cocinaba, cocido, albóndigas, caldo de arroz, etc, etc...
Y es que les encanta tanto a ella como a mi hijo y a su novia este puré tan sencillo, se puede tomar solo o acompañar con trocitos de jamón, huevo duro, picatostes de esos que venden en bolsitas pequeños, naturales o con sabor  a ajo .
Los ingredientes como dije son a base verduras. 

INGREDIENTES:

*TRES CALABACINES
*TRES ZANAHORIAS
*NUEZ MOSCADA MOLIDA
*TRES PATATAS
*TRES PUERROS
*UNA CEBOLLA
*DOS DIENTES DE AJO
*DOS VASOS DE AGUA
*PIMIENTA NEGRA MOLIDA
*SAL
*UN CHORRÓN GENEROSO DE ACEITE DE OLIVA DE MI PUEBLO
*SEIS QUESITOS
*UNA CUCHARADITA DE LAS DE CAFÉ *PIMENTÓN DULCE.


Se pela y trocea toda la verdura, se puede hacer tradicionalmente a fuego lento, entonces hay que añadir tres vasos de agua en vez de dos, yo lo hago en mi olla rápida, al trabajar fuera de casa es de mucha ayuda  por aquello de que el tiempo es oro, mi abuela en aquellos años con la novedad de las ollas exprés le decía la olla de las descuidas a ella le gustaba guisar a fuego lento, empezaba muy temprano con sus guisos en aquella cocina de leña o carbón era mixta y les salía buenísimos...
Ponemos toda la verdura en crudo en la olla, el aceite, los ajos pelados, sal, pimentón, pimienta molida etc...
Cuando empiece la pesa a dar vueltas se cuentan doce  minutos, se aparta y se pone debajo del grifo del agua, cuando pierda presión la tapadera se abre, mientras se cuece la verdura para aligerar tiempo vamos quitando el papel plateado a los quesitos.
Metemos el brazo de la batidora  a la olla, no importa que esté caliente, al contrario, se tritura todo bien .
Añadimos los seis quesitos y volvemos a triturar hasta que quede todo en puré, se deja unos cinco minutos más meneando con la cuchara para que no se pegue, dejamos reposar cinco minutos ya servir.
Si nos queda, se puede congelar.
Buen provecho.

viernes, 19 de octubre de 2012

TARTA DE MANZANA



Hoy  nos vamos a pasar de calorías, aunque ésta tarta tiene menos.
La aprendí hacer en Madrid una vecina Angelines trabajaba en un restaurante en Ajalvir y se le daba, se le da, la cocina bastante bien, ésta tarta, la hacían  como postre de la casa y los ingredientes no son difícil de encontrar en el super  y lo más probable es que los tengamos en casa, por que todos tenemos pan de molde y manzanas golden y cuando el pan se nos pasa de fecha siempre que tenga buen aspecto se puede utilizar para este postre.

INGREDIENTES

MANZANAS GOLDEN
PAN DE MOLDE
UN SOBRE DE FLAN EL NIÑO
LECHE
AZÚCAR
10 GALLETAS MARÍA
MANTEQUILLA
MERMELADA DE MELOCOTÓN
CANELA MOLIDA
GUINDAS PAR DECORAR
VAINILLA MOLIDA

Antes que nada ponemos el horno a calentar a 200 grados, arriba y abajo...
Para la base machacamos con un mortero las galletas y mezclamos con dos cucharadas soperas de mantequilla derretida en el microondas.
La entendemos en una capa fina en un molde.
Hacemos crema pastelera con el sobre de flan, azúcar y leche, en éste pone como se hace.
Mojamos  el pan de molde en una mezcla de leche, vainilla y una cucharada de azúcar y canela molida previamente calentada en el microondas.
Ponemos el pan de molde sobre  las galletas extendidas.
Sobre el pan la crema pastelera, ponemos otra tanda de pan de molde mojado en leche, se añade el resto de la crema pastelera, sobre ésta la manzana que previamente hemos pelado, quitado el centro y cortamos en gajos finos tipo media luna, decorando como pongo en la foto.
Espolvoreamos un poco de azúcar y metemos al horno, hay que estar atentos pues se hace enseguida, cuando veamos la manzana cambiar de color a un tono marrón.
Sacamos y aún caliente extendemos una capa fina de mermelada de melocotón .
Y he aquí lo que ha quedado de tarta, casi no me dejan, con éste día de lluvia y un café caliente, se pasa la tarde en un pis pás.
BUEN FIN DE SEMANA


viernes, 12 de octubre de 2012

EL CANTARILLO 3

No quiso decir a nadie que había hablado con un extraño, pero aquella cara le inspiraba confianza se le veía buena persona, puede que su cara le recordara a su abuelo, pero sin barba al que quería y admiraba..
María se puso malita esa noche, como tantas veces con uno de aquellos ataques que le daban cada vez que le subía la fiebre, tenía pocas defensas, eso argumentaban los médicos y perdía el conocimiento, sus padres estaban siempre alertas y con un miedo atroz ya que era su única hija, en aquella ocasión no llegó a perder el conocimiento, pero deliraba hablaba con alguien cosas que sus padres no entendía, 
-Si señor (decía)
_Haré lo que me diga,
_Se lo prometo, un día iré,
_ No tengo fuerzas, ayúdeme usted(pero no conseguían saber nada más).
Cuando pasó aquella crisis, una más, le preguntaban qué decía y ella no se acordaba de nada...

Pasaron muchos años un día fue de excursión a Granada con su colegio y compañeras de clase, tendría 12 años y había unos carteles con unas fotos, el corazón le dio un vuelco, sí era él, aquel hombre que había en la fuente, el mismo que conoció en la fuente cuando con su cantarillo fue a por agua y al día siguiente ella le dio su cucharro y que tanto él agradeció.
No comentó nada pero en el fondo estaba contenta de volver a verlo aunque fuese en aquellos carteles, en sus sueños, mejor dicho en su delirio cuando estaba con tanta fiebre, él estaba  a su lado, dándole ánimos, le decía que tenía que vivir, aún le quedaba mucha vida por delante, más no pudo ir a verlo ya que la excursión estaba programada, irían  a la Ahambra, al Generalife a la Catedral y  ver y pasar el día en Granada.

Después pasaron muchos años hasta que un día lo vio en una estampa, sí era él no le cabía mayor duda, ahora sabría más cosas de él, en la estampa venía su imagen, y por detrás una oración.
Entonces comprendió que él nunca estubo en Baños, ni en la fuente, ni en el colegio, ni tan siquiera aquél día le dio su cucharrillo, fue su imaginación, las dos veces que lo vio, esas noches les dio aquellos ataques que  de niña más de una ocasión la dejó muerta y él estaba a su lado, sin saber quien era confió le ayudó en esos duros momentos.
A partir de esas noches ya no le volvieron a dar aquellos ataques, los médico decían que ya había pasado el peligro de que se quedase en uno de ellos, otros decían que al primer paso para el desarrollo se le irían quitando.
Sólo ella sabía que aquellas crisis de ataques que tanto temía su madre que le dieran y que al menos en dos ocasiones se quedó con la mortaja preparada, desapreció cuando le conoció a él, el día que iba  a la fuente con su cantarillo, el día que lo volvió a ver en la cruz de las azucenas, nadie más lo vio en Baños, solo ella.
Ahora ya es mayor María, creció, se enamoró, se casó y tubo hijos ya hasta una nieta .
Ya sabe quién es ese hombre de cara  amable, con barbas blancas, sandalias con calcetines zurcidos y que un día le habló, por siempre le estará eternamente agradecida, con sus palabras de aliento que solo ella conocía, sus manos sobre su frente, María consiguió salir adelante.
Gracias Fray Leopoldo.

EL CANTARILLO 2


Al día siguiente cuando iba camino de la escuela de las Hermanas Apostólicas De Cristo Crucificado que era donde estudiaba, se llevó la sorpresa de volverlo a ver, estaba sentado en la cruz de las azucenas monumento cercano al santuario de Nuestro Padre Jesús del Llano, es una gran cruz de piedra  con escaleras en forma de pirámide, allí se sentaban los hombres a charlar de las novedades del pueblo, a pasar el día una vez ya jubilados, ambos se reconocieron, el hombre le dijo 
-A los buenos días María ¿vas para el colegio?
-Si señor, hasta luego.
No dijo nada más, era tarde y ponían falta a las niñas que no llegaban a tiempo de formar fila para entrar a clase al son del picú (un toca discos) .
Al salir del colegio para el recreo, cosa que hacían las niñas alrededor de la lonja que rodeaba el santuario y el colegio, estaba aquel hombre en el mismo sitio, María se le acercó y le dijo 
- ¿Ha comido usted ?
-No.
Respondió aquel hombre
_pues tome mi  cucharrillo de aceite con chocolate (bocadillo)  yo hoy no tengo  ganas de comer. El hombre se lo agradeció y empezó a comer pausadamente
_Gracias María, te lo agradezco no he comido hace ya...Bueno no me acuerdo.Vengo a conocer a las hermanitas, mi  misión en esta vida es pedir limosna para ayudar a los pobres, yo no necesito nada, por cierto mi nombre es Francisco Tomás 
_¿ y viene de muy lejos ? preguntó María, 
-Pues sí, vengo de Granada aunque soy de Málaga de  un pueblecito de la serranía de Ronda, ya ves cuando me hice fraile capuchino dije que me dieran los quehaceres que quisieran, me gusta el campo, la huerta, pero pedir la verdad es que daba un poco de vergüenza, eso de ir de casa en casa y ya ves quiso la voluntad del señor que este fuera mi quehacer diario, pedir para los pobres, ahora me alegro por que esa es la mejor opción que me pudieron dar, servir a Dios por medio de mi limosna recogida de la gente de buena voluntad, el destino ha querido que viniese a este pueblo, venía por la carretera en un camión que me recogió a las afueras de Jaén, iba para Úbeda a visitar la tumba de San Juan de la Cruz, pero me pasé de desvío y al ver este castillo vuestro en la lejanía me llamó tanto la atención que decidí venir a conocerlo, más, cuando me dijeron que había un convento de monjitas, me alegré y aquí estoy para conocerlas.
_Bueno le dejo señor Francisco, es la hora de entrar a la escuela, el recreo se ha terminado, hasta luego.

sábado, 6 de octubre de 2012

EL CANTARILLO


Era pequeño mi cantarillo, muy parecido al cántaro de  mi madre, al igual que yo a ella.
Esta historia es mitad ficción, mitad verdad.

Había una vez una niña llamada María en un pueblo llamado Baños de La Encina, precioso donde los halla con un castillo milenario llamado Burgalimar con catorce almenas y una llamada del homenaje, pero que en Baños era y es conocida por almena gorda, tiene también una iglesia la de San Mateo, una Ermita la del Jesús del llano, con un camarín barroco hermoso, único, un santuario entre olivos con una patrona chiquitita, muy guapa con su niño en brazos, la virgen de la Encina, antes de llegar hay una ermita pequeña Jesús del camino, también tiene  un molino de viento,con grandes aspas semejantes a aquellas que un día Don Quijote batió en batalla pensando que era gigantes y un pantano grande el Rumblar.

Este es el pueblo por donde se movía aquella niña, a ella le gustaba ir con su madre a la fuente  que había en su calle a por agua con aquel cantarillo, hacer cola junto  a su madre y cuando esta se lo llenaba ponérselo en la cadera al igual que su madre, llenar la pila para lavar la ropa, los barreños para después aclararla, los fregaderos de la cocina para fregar los platos y por último dejarlos llenos en las cantareras, para uso doméstico.
Cada mañana esa era la tarea antes de empezar con la limpieza diaria de la casa.
Un día faltaba agua, poca eso sí, con un par de cantarillos de los ella se solucionaría,hasta la mañana siguiente, así que cogiendo su cantarillo, se fue para la fuente, ya estaba anocheciendo y en la calle había poca luz, había un hombre bebiendo en la fuente, ella cautelosa se acercó ya que su madre siempre le estaba advirtiendo que tuviera cuidado con la gente estraña, (no conocida del pueblo)dijo
- Buenas noches señor, este le respondió
- A las muy buenas niña, ya veo que vienes a por agua con tu cantarillo, ella contestó 
- Si señor es que nos ha faltado hoy y vengo a por un par de cantarillos
- Pues llénalos, que yo voy a descansar, esta cuesta me ha agotado ¿como se llama la calle?
- Fernando lll el santo, pero es mas conocida como la cuesta de la calle Mestanza
- ¿Como te llamas ?
- María , respondió la niña.
- ¿Y que edad tienes ? 
- Seis años.
 Mientras seguían charlando de cosas del pueblo, el castillo, el convento donde estudiaba,  María llenaba su cantarillo 
- Ya está se llenó, voy a vaciarlo y vendré a por otro
- Hasta luego señor.
Cuando María volvió ya no estaba el hombre en la fuente, pero quedó impresionada por su aspecto, no le dio miedo a pesar de las advertencias de su madre con el tío del saco, ese que decían se llevaba a los niños metidos en el, cuando andaban más tarde de lo que les dejaban sus madres jugar en la calle y estaba anocheciendo, es más le dio lástima aquel hombre harapiento con unas sandalias muy gastadas, se veía que había andado mucho con ellas, unos calcetines que es su día fueron blancos, un hábito marrón descolorido,  con un cordón blanco atado a la cintura y un crucifijo pequeño sobre su pecho, le recordaba a las monjitas con las que estudiaba, seguro por su cara que no habría comido.
No comentó nada en casa, pues sus padres le habrían regañado por entablar conversación con alguien desconocido.