POEMAS , RELATOS Y RECETAS.

domingo, 19 de agosto de 2012

DULCE DE ALMENDRAS



Estábamos mi nieta y yo sentadas en la cocina jugando con sus bebes  gemelos Hugo y  Marta, acababa de cambiarles los pañales y  me dijo: Abuela hoy es el cumpleaños de ellos  y tenemos que hacerle una tarta.
Recordé  viejos tiempos de niña en que mi mundo eran mis muñequitas, primero hechas de trapo por mi abuela Juana,  los ojos eran dos bodoques negros   y la forma de estos  hechos de punto atrás  al igual que las  cejas  y pestañas, la boca  con hilo rojo, la nariz  dos diminutos puntitos, el pelo cosido con lana negra a la cabeza, y yo le hacía  trenzas iguales a las mías,  no  le faltaba de nada,  tenia  sabanitas hechas de punto de cruz para aquella improvisada  cunita  de caja de cartón de unos zapatos, con su colchón  y almohada, rellenos de un poco de lana cogida del colchón de mi madre , pijama para dormir y que le ponía  cuando nos íbamos a acostar, varios vestiditos, pantalones y jerséis de lana hechos por mi madre...

No sabía cómo le podía hacer esa tarta, mire  en nevera y muebles de cocina, tenia  justo  lo que necesitaba, hasta velas guardadas de otros cumpleaños, así  que nos pusimos manos a la obra, sentamos a Hugo y Marta en el sillón  juntitos para que no se perdieran detalle de su tarta de cumpleaños y ella de vez en cuando se volvía  y les decía :Portaros bien que si no, no os hago  la tarta, estaba graciosa le puse uno de mis delantales, cuando acabamos parecía la cocina  un campo de batalla cacharros por todos los lados, harina  por el suelo y hasta mi niña y yo la teníamos  en la punta de la nariz una poquita puesta por mi y por ella parecíamos  dos payasitos, luego miraba de vez en cuando por la puerta del horno para ver cómo iba subiendo su tarta eso si, sin abrir la puerta.

                            INGREDIENTES
CUATRO HUEVOS
MANTEQUILLA
AZUCAR
SAL
HARINA
ALMENDRAS CRUDAS PELADAS 200 gramos
BICARBONATO
ACEITE
LECHE
RALLADURA DE UN LIMÓN
CANELA
Calentamos dos cucharadas de las llamadas soperas de mantequilla en el microondas
Ponemos el horno a 200 grados, para que se valla calentado, arriba y  abajo, mientras preparamos  la masa.
Con la batidora  molemos las almendras, para que se hagan bien y no se peguen  a las cuchillas le ponemos una poquita  leche.
Se separan la claras de los huevos de las yemas y estas se montan a punto de nieve.
Rallamos un limón.
Una vez que tenemos  rodo  esto  hecho, empezamos añadiendo  a las claras las yemas, una pizca de sal, la mantequilla y mezclamos  con el brazo de la batidora.
Seguimos  echando ingredientes, el azúcar, (como diez cucharadas soperas)  la canela (Una cucharilla de las de café), la ralladura del limón,   las almendras molidas  y limpiamos el recipiente con medio vaso de leche, metemos otra vez el brazo de la batidora y molemos, por último  la harina, esta  según admita, no todos los huevos tienen el mismo tamaño, como orientación unas ocho o diez cucharadas soperas y una cucharilla de las de café de bicarbonato y mezclamos bien todo.
Untamos el recipiente con aceite y con papel de cocina  para que quede bien impregnado.
Echamos la masa al molde y espolvoreamos con almendras laminadas, si no tenemos, se puede espolvorear con azúcar, metemos al horno y a esperar que se hornee,
Mi nieta estaba impaciente, quería abrir el horno, para ver si ya estaba, mientras  ensayábamos el cumpleaños feliz.
Cuando ya parecía estar hecho abrimos la puerta, metí  un cuchillo para ver si estaba por dentro cocido y mirar como quedo el dulce de almendras que le preparamos a los gemelos. Hugo y Marta, tengo que decir que los nombres los ha copiado de los gemelos  que han tenido unos amigos de su padre (mi hijo) Silvia y Juli.
Así  que improvisamos  el cumpleaños de los muñequitos de mi nieta y los mayores disfrutamos  de un pastel de almendras con el café.