POEMAS , RELATOS Y RECETAS.

viernes, 15 de julio de 2011

LA CUEVA DEL COTANILLO

Han pasado varios meses casi un año, desde el verano pasado apenas nos hemos visto, Rafael se fué a Sevilla estudiar, al igual que José Manuel y Pedrín que también se marcharon fuera, nos vimos fugazmente en Navidad y Semana Santa, pero ahora que hemos retomado nuestras vacaciones estivales, nos hemos vuelto a juntar en el peñón gordo y hemos visitado el muro vertical, recordamos la aventura que vivimos el año anterior con "El fantasma de la sábana blanca" y añoramos esos días de inquietud, nuestra agenda de notas con todos nuestros movimientos, la teníamos guardada, bueno Tony se encargó de ponerla a buen recaudo debajo de  su colchón, Claudio el profesor se marchó de Baños y poco hemos sabido desde entonces de él.
Al grupo se ha incorporado MariLoli y Luisi, la primera vecina de la calle y Luisi compañera de la escuela de las monjas "Hermanas de Cristo Crucificado " donde cursamos estudios Ani, Tony, Luisi y yo, Toñi y Mariloli lo hacen en el grupo mixto Nuestro Padre Jesús del Llano.
Las casas de Ani, su hermana Choni y MariLoli por la parte de de los portones dan al Cotanillo, lugar lúgubre sin salida y muy oscuro de noche en la parte más alta se escucha el  cine de Chivica y los más valientes van allí de noche para  escuhar las películas, se oyen de lejos pero les da igual, así la imaginación hace de las suyas y juntos con las carteleras que ponen en la esquina que hay cerca del kiosco de Doro, poco menos se necesita pues no pagan entrada, lo más singular del Cotanillo es la cueva que hay en él, unos dicen que es un socavón antiguo que llevaba a la parte de abajo de la Iglesia de San Mateo y que adecuaron en la guerra Civil Española como refugio, por si bombardeaban Baños los aviones, sea como fuera sólo Mariloli había entrado hasta casi el final, decía que apenas se veía y que había como una especie de charca de agua que estaba buenísima de beber, nos picó la curiosidad y propusimos de ir a investigar esa cueva, compramos velas de Paquito Juan Rafael y nos llevamos cuerdas.
Era sábado salimos por el portón de Ani más cercano al socavón, Mariloli se encargo de guardar lo que habíamos comprado en su corral detrás de las macetas que su abuela Lola cuidaba, así que nos propusimos descubrir si había algún secreto en dicha cueva.
En primer lugar iba Mariloli, ella conocía bien el camino, no le tenía miedo a nada, ella era mi icono si alguien se metía commigo ella me defendía, tengo que decir que yo era muy poquita cosa, delgaducha, con dos trenzas . vamos iba a la usanza  de aquella época al igual que Toñi, Luisi llevaba el pelo corto, era rubia natural con unos ojos verdes preciosos y Tony era la más audaz  con un corazón enorme, a sus trece años recuerdo que se teñía el pelo con agua oxigenada la única del grupo, Ani era callada mi amiga de toda la vida , las dos habíamos nacido en la calle Mestanza, siempre estábamos juntas, hasta este año que en Septiembre se iría a Jaén con sus abuelos, quería ser enfermera, cada una teníamos una meta, algunas nos quedamos en la salida, ella sí lo consiguió, al igual que Rafael, Pedrín y José Manuel...
Era sábado después de comer habíamos quedado para empezar nuestra aventura.
Recogimos las cuerdas. las velas y nos dispusimos a entrar a la cueva, Mariloli llevaba la primera vela y el principio de la cuerda, además habíamos atado nuestras sogas de saltar a la comba y sí que mediría al menos 20 metros, empezamos a introducirnos uno a uno yo me quedé para la última, delante de mí iba Anita, a Toñi la dejamos de guardia en la entrada de la cueva...
Tengo que reconocer que iba temblando de miedo, me imagino que más de dos iríamos igual, pensando iba yo en estas cavilaciones cuando de pronto la cuerda a la que iba sujeta pegó un estirón en  mi mano y sentí decir_"Vamos rápido salir para afuera " Era José Manuel yo me atolondré y de pronto estábamos juntos cuando apenas habíamos entrado unos diez metros, nuestras caras estaban blancas, puede que más que nada por el susto que llevábamos en el cuerpo.
Cuando estábamos fuera nos dimos cuenta que Mariloli no estaba con nosotros, ella iba la primera, fue la que dio la voz de alarma para que nos retirásemos a la estampida y sin embargo ella no estaba, ninguno se atrevía a pasar  dentro de la cueva, Pedrín empezó a llamarla, pero solo sonaba el eco de su propia voz por aquel socavón, estábamos verdadera mente asustados, ¿que le íbamos a decir a su madre si no salía? José Manuel dijo_ Vamos Rafael tenemos que sacarla puede que se haya mareado al faltarle oxígeno y por eso no contesta, empezaron a entrar agarrados a la cuerda, Pedrín se unió a los dos y cuando habían gateado unos diez metros sentimos voces y empezaron a retroceder, cuando salieron los tres vimos que los acompañaba Mariloli, nos dio mucha alegría verla y empezamos a bombardearla con preguntas, ella estaba seria y dijo_ Vamos a ver no me pasa nada es que me asusté cuando vi una sombra  y resultó ser una perra que ha elegido esta cueva para tener cachorrillos, son preciosos no me dejaba acercarme a ellos empecé acariciarla y al final pude tocarlos, aún o han abierto los ojos, aunque con la vela se ve poco tenemos que buscarnos unas linternas si queréis verlos, pero hay poco que ver he llegado hasta el final, bueno ya me conozco la cueva como sabéis y es mejor olvidarnos y buscar aventuras por otro sitio dejaremos a la perra que críe a sus cachorrillos ya me encargo yo de traerle comida, por que agua tiene, nos dejó boquiabiertos, ella que había sido la percusora de aquella aventura para ver si encontrábamos un tesoro escondido ahora se desanimaba y decía que no había nada que buscar, pero bueno como era la única que había llegado hasta el final no dimos importancia, es más dijo_ Si queréis algún perrito me lo decís son tres y cuando estén destetados os lo saco, la madre debe de salir por las noches a rebuscar por los estercoleros, la verdad es que ha elegido un buen lugar para parir y esconderse.
Dajamos pasar unos días, merendando en la calle Mestanza nuestro cucharrillo de pan, aceite y chocolate kitín sentadas en las gradas Ani dijo_ He visto a Mariloli que iba para la cueva, se ha tomado muy en serio lo de la perra, llevaba comida y bastante, mi madre no me deja tener perrillos , a mí si me dejan dije yo, ya tenemos una, la petaca que va cada día al campo con mi abuelo está muy mayor ya penas caza ratones, así que espero acabar de convencer a mis padres para que me dejen uno y Luci la del estanco me ha dicho que también quiere uno, Mariloli dice que se queda con otro así que casi está solucionado el tema de los perritos, después la madre se irá y ya no tendrá que seguir llevando comida Mariloli, ella se buscará para comer en los estercoleros de los "Peñones" como hasta que parió lo hacía, el que más restos de comida tiene es el de Pedro y Luisa las Mariamanuelas como tienen tienda...
Había pasado un mes yo ya tenía mi perrito le puse de nombre "cartucho" Luci el suyo y Mariloli el tercero, nos juntábamos en la calle las tres para que al menos por un rato los tres hermanitos siguieran juntos.
Mariloli estaba rara apenas se juntaba con nosotras, la perra la veíamos de vez en cuando rebuscando por los estercoleros Toñi, Tony y yo, ya que nuestras casas daban  a los peñones , pero ella seguía llevándole comida a la perra a la cueva , Ani comentó  que hasta hablaba con ella  ya que un día la vio meterse en la cueva se acercó a la boca y la sitió hablar ya que el eco resonaba bastante  dentro, pero lo que nos estrañó es que dijera que parecía que había alguien más, niguno de nosotros había vuelto a la cueva  así que nos quedamos estrañado y más con la actitud que había tomado ella que apenas se juntaba con nosotras estaba "llamémosle " rara desde aquel día.
Decidimos que algo le estaba pasando ya que últimamente nos rehuía, apenas se juntaba con nosotras y ella nunca había sido así, la perra desde que dejó de criar a sus cachorros apenas estaba en la cueva, la veíamos por los alrededores de la escuela y por nuestra calle, Ani dijo que pasaba mucho rato dentro de la cueva, así que decidimos expiarla puede que por estar de vacaciones no teníamos otro plan mejor que hacer, yo cuidaba de mi hermana Juani, era un trasto y quería venir conmigo, pero como era pequeña me daba miedo por si le pasaba algo, le llevo ocho años. Nos lo pasábamos muy bien cuando nos juntábamos todos, comprábamos palodús y pilurines donde Cecilia madre del Cani, ponía una mesa con todas estas chuches cuando sus hijos daban por terminada la faena de zapateros o en el kiosco del chinito, en la esquina del cuartel antes de subir a la panadería de Bartolo, el del Maga en la plaza del ayuntamiento, íbamos a las colas a bañarnos siempre con algún padre casi siempre el mío, jugábamos en la llaná, en el peñón gordo, por el castillo, íbamos al cine de verano por las noches, estábamos hasta altas horas jugando en la calle al fresquito, poníamos hilo negro de ventana a ventana y nos partíamos de risa cuando alguien chocaba con algo y no sabía que era hasta que nos veía riendo, al nabo escodío, al san pirulí, al esconder, a mi abuelo Esteban  le encantaba contarnos cuentos y nos sentábamos a su alrededor en el suelo con la boca abierta hasta que terminaba, otras veces nos contaba acertijos, adivinanzas o nos hacía calaveras de sandías, como tenía melonar las que estaban pochas le quitaba la pulpa para las cabras y la borrica, cada cara era distinta y en medio ponía una vela, le ponía una cuerda y nos tirábamos toda la noche calle arriba, calle abajo con nuestras calaveras de sandías...
Pero habíamos decidido adivinar el por qué Mariloli estaba tan rara con nosotros, el grupo, tenía que haber una razón especial, Toñi dijo que a lo mejor estaba así por que su madre se casaba...
Ani se quedó el encargo de hacernos saber por medio de su hermana Choni cuando entrara a la cueva llamarnos, así que cuando llegó a mi casa y dijo_ Encarnita mi hermana te llama, ya sabía para qué, através del corral de Ani llegamos al cotanillo llevábamos dos linternas, mejor que las velas que con la corriente del aire se apagaban, empezamos a gatear por la cueva, cuando oímos hablar  a Mariloli  nos quedamos blancas a escuchar la voz de un hombre...
Oimos decir a Mari Loli, tengo que esconderme para traerte comida, la perra ya está por los peñones buscando comida, aunque yo les he dicho que me dá pena  por si algún día no encuentra algo en los estercoleros y le traigo restos de comida, la leche me la ideo, saco tu vaso y agrego agua, pero mi abuela dice que últimamente nos traen la leche de vaca más mala.
_"No te preocupes MariLoli" llevo años buscando comida y hasta ahora he logrado vivir, bueno malvivir.Vale mañana vuelvo contestó ella...
Al decir esto salimos pitando para atrás, salía y si nos encontraba no sabríamos que decirle, nos habíamos quedado sin saber que decirnos, MariLoli hablando con un extraño, que al parecer llevaba años escondido, pero por qué, entramos por el portón de Anita y salimos a la calle Mestanza, nos sentamos en las gradas y empecé diciendo_ ¿Que hacemos Aní, se lo decimos a todos o primero le contamos a Mari Loli que sabemos su secreto? Anita _Contestó mejor hablamos con ella a ver que nos dice.
Entramos a su casa ella estaba sentada junto a su abuela en el patio y le dijimos que saliera al cotanillo_ Mariloli  tenemos que hablar, sabemos que escondes un secreto hablas con alguien de la cueva y antes de hacerlo saber al grupo queremos comentarlo contigo ¨
_No comentéis nada por favor y os lo cuento todo, es verdad tengo un secreto en la cueva, pero es un secreto que no me pertenece, el día que decidimos investigar la cueva del cotanillo hasta el final yo iba la primera de pronto me quedé sorprendida, de la tres veces que había entrado nunca había visto nada, pero ese día me encontré con él, me hizo una seña con el dedo en la boca que me callara y que volviera más tarde, es por eso que dí la voz de alarma para que saliéramos todos.Se llama Manuel es de Baños y lleva desde la guerra civil en la cueva, se escondió allí por que no quiso ir a la guerra, lo buscaban por desertor, nunca ha hecho nada malo a nadie, le acusaron de delitos que nunca cometió al estar escondido, su madre estuvo presa varios días allá por el año 1938 por que en el fondo sabían que ocultaba algo, pero nunca dijo donde se encontraba su hijo, ese secreto se lo llevó a la tumba, murió hace dos años, dentro de la cueva hay una losa que se mueve, da a una galería antiquísima, según cuenta Manuel es muy larga pero nunca ha llegado al final por que está hundida, cree que es una de esas galerías subterráneas que excavaron los moros y que partía desde el castillo o la Iglesia de abajo, para salir cuando tenían alguna misión secreta fuera o para salir con sus tesoros por si alguna vez tenían que huir, si tomaban posesión los Cristianos como así fue, es  igual que la que hay detrás de la granja " La cueva la mona" y otra que está justo debajo de la iglesia de San Mateo, según me ha contado, pues encontró por casualidad unos planos de estas tres galerías escondidas en  esta cueva, ha mal sobrevivido en la cueva, durante treinta años, su madre le ha estado  llevando comida por las noches, luego, esta falleció y estos casi dos últimos años ha comido de lo poco que encontraba es los estercoleros, hasta hace un par de años que encontró a la perra, la enseñó a traerle comida como si un cachorro suyo se tratara, me ha contado toda esta historia por que está mal y cree que se va a morir, está muy débil, apenas ve, tiene una gran cantidad de periódicos, revistas y libros que su madre le traía, yo le he dicho que salga que ya hace mucho tiempo que acabó la guerra, pero tiene  miedo, cree que lo van a meter preso o a matar como a varios de su amigos, a los que mataron en las paredes del cementerio de Baños, no sé que hacer,  necesita ayuda pero me ha hecho prometer que no diré nada, es mi amigo y no quiero defraudarle ¿ que hacemos ? ahora ya conocéis mi secreto.
Chacho Salvador cuando vino a España después de 33 años  de exilio en Francia  1970
  Nos quedamos sin saber que decir, pero al igual que nosotras habíamos descubierto que había un hombre dentro de la cueva alguien podría descubrirlo y no sabíamos que pasaría, decidimos que no contaríamos nada a nadie y empezamos a  ayudar a Mariloli, comida no le faltaba desde ese día,  ya  que entre las tres nos organizábamos y sacábamos comida de nuestras casas a escondidas, su escondrijo empezó a tener comida en abundancia, hablábamos con él, se salía un poco del escondite pero nunca fuera , la luz le cegaba al estar tanto tiempo encerrado y una de nosotras se quedaba siempre fuera vigilando por si alguien venía, la contarseña era dos  maullidos de gato,  se defendía estupendamente en la oscuridad, yo le conté que mi padre tenía dos tíos, a los que casi no conoció, Salvador y Antonio Prados Dominguez hermanos de su madre, Antonio murió camino del exilio  dejando  dos niños pequeños primos hermanos de mi padre Ana y Benito y Salvador estaba en Francia exiliado desde que huyó, también casi treinta y dos  años, las cartas que recibía su madre mi bisabuela Ana María  llegaban siempre abiertas y con mata sellos de distintos sitios del sur de Francia, pero que estaba arreglando papeles  para ver si podía venir, eso sí, a su madre y a su hermana (mi abuela) ya no las vería con vida,  tenía yo seis años cuando murió mi bisabuela Ana María y a mi abuela Encarnación, su hermana a la que no llegué a conocer, por que también murió cuando mi padre estaba haciendo el servicio militar en Sevilla...Se alegraba de que le contáramos cosas, es más, se acordaba de los tíos de mi padre, decía que eran muy dicharacheros (alegres) sabían bailar sevillanas y él era parte de un equipo de futbol que ellos fundaron, el primero que hubo en Baños de la Encina, su madre le tenía al tanto de todo lo que pasaba en el pueblo, pero  hacía casi dos años que murió y desde entonces estaba un poco perdido, tenía libros, revistas que mal leía a la luz de las velas, pero estas se les habían acabado, nosotros le llevamos más y una linterna con pilas, se puso muy contento, le gustaban los toros, así que las revistas que ya había leído  mi abuelo Esteban  " El ruedo y "El caso" a las cuales estaba suscrito mensualmente por correo, empecé a llevárselas a él, una vez que mi abuelo las leía, me preguntaba que por qué me las llevaba y yo le decía que para hacer manualidades en las monjas .
Cuando oía la palabra televisión no sabía de qué se trataba,  ni el picú, o aquel aparato que trajo mi tío Juan este año de Barcelona para la feria de Mayo un radiocaset que podía gravar canciones en una cinta y escucharla siempre que quisieras, o nuestras voces  hablando o cantando, mi tío nos grabó varias cintas, mientras comíamos , a mi madre cantando, decía que para poder escucharnos y que mi otro tío Manolo nos oyera al menos por aquel moderno aparato.
Así pasamos varios días, hasta que los chicos se mosquearon por que no queríamos jugar con ellos en los peñones a las guerrillas escondidos tirándonos piedras, o con arcos hechos por ellos con vestugas de sierpes, cuerdas y flechas de tabla de las cajas que encontraban de madera en los estercoleros, ellos nos notaban raras  a las cuatro, un día hicimos un juramento de sangre nos pinchamos con un alfiler el dedo de cada una y juntamos nuestros cuatro dedos  diciendo a la vez :Nunca por nada del mundo diremos nuestro secreto...Para  disimular jugábamos en el cotanillo a las casicas con nuestros muñecos, a las tiendecicas, pero nuestro secreto tenía las horas contadas, ya era demasiado tarde, Rafael y Pedrín habían escuchado la conversación que teníamos las tres en el cotanillo, se había subido por el bardal de la calle Amargura y estaban escondidos sin que nos diéramos cuenta.
Nos sorprendieron justo cuando íbamos a entrar a la cueva de nada nos sirvió la excusa de que era comida para jugar a las casitas, de nada valieron nuestras mentiras, nuestro nerviosismo nos delato, al final acabamos contándole la verdad de nuestro  secreto, ellos alucinaban incluso dudaron de nuestra historia y querían pasar para comprobarlo por ellos mismos, pero no le dejamos  nos pusimos las cinco en la boca de la cueva, como si nuestros cuerpos  de un muro se tratara, les convencimos que primero se lo contaríamos  estábamos muy preocupadas Manuel estaba mal a pesar de nuestras atenciones llevaba unos días que apenas se levantaba, lo poco que comía lo vomitaba le llevamos caldo y era lo único que comía.

Había  que contarle a Manuel que nuestro secreto  de cinco personas había aumentado en tres personas mas, José Manuel, Pedrin y Rafael, así que entramos  para  decírselo, los chicos quedaron fuera en la boca de la cueva vigilando y ansiosos por conocerlo, no daban crédito a nuestra historia, no se imaginaban  treinta años escondidos en una cueva sin conocer nada de lo que había ocurrido en ese tiempo por el mundo mundial, hablar de guardia civiles a Manuel  le daba yuyo y cuando le dijéramos  que uno de nuestra pandilla era hijo del sargento de Baños no sabíamos como se lo tomaría, pero tenia que saber que nuestros amigos nos habían descubierto, empezaríamos contándole nuestra aventura del año anterior y como nosotros mismos nos hacíamos llamar "los siete Bañuscos", aunque este año el numero no valía ya que nuestra pandilla había aumentado  con  Mariloli .
Manuel, hay una cosa que queremos contarte, empezó diciendo Mariloli, ella era mas de su confianza que nosotras_  Nuestros amigos nos han descubierto, pero no temas son de confianza, por nada del mundo nos traicionarían, puede que incluso sea mejor, así tendremos mas vigilancia para que nada te pueda pasar: .Malo María, dijo  Manuel, mientras mas gente sepa esto peor, de todas maneras a estas alturas de mi vida ya casi nada me importa , creo que casi es mejor acabar con esta pesadilla de una vez por todas, estoy cansao, muy cansao, pienso que no ha valido para nada pasar este tiempo aquí encerrao, el sufrimiento de mi madre, aquella novia que  deje  y que a la que no pasa un día que  no me acuerde de ella, se que se caso  por mi madre, era normal al creerme muerto, mis amigos, mi pueblo mi Baños tan cerca y tan lejos.
_Venga Manuel no hables así (le dije yo) estas así por que estas malo, pero cuando mejores veras todo diferente_No Encarnita tantas veces he pensado en el paredón, en la cárcel, el exilio todo hubiera sido mejor que esto, pero bueno a lo hecho pecho, en el fondo me hace tanto bien vuestra compañía  que ya me da igual tres mas.
Anita salio para avisar que entraran los tres chicos y  ella y Toñi se quedaron  vigilando afuera por si venia alguien.
Pasar, pasar  la guarida del lobo, no temáis no os voy hacer nada, a ver como os llamáis, dijeron sus nombres los tres, así que tu eres hermano de la Tony y tu de la Toñi pequeña, y tu de que familia eres (le pregunto a José Manuel) yo no soy de aquí, vivo en el cuartel mi padre es el sargento, al decir esto pego un salto del catre_ Ahora si estoy perdio hijo de un civil y encima sargento, empezó a delirar echándonos de la cueva_Iros, iros de aquí, esto se acaba, estábamos temblando al verle en ese estado el mismo nos contó que tenia todo preparado para morir si entraban en la cueva  a por el,  antes muerto que en manos de los civiles,  nos costo trabajo que se tranquilizara era tal su sosiego  que termino desmayandose, nos quedamos sin saber que hacer incluso llegamos a pensar que se habia muerto hasta que Rafael le tomo el pulso y vio que le latia, habia que tomar una decisión era cuestión de vida o muerte







Es un caso muy delicado, estamos en 1969 han pasado treinta años desde que acabó la guerra, pero no sabemos que podemos hacer_ Él se encuentra mal y puede morir, ha tenido unas calenturas muy altas(dijo Mariloli) yo le he traído pastillas de calmante vitaminado pero tiene mucha tos, está casi esquelético, lo tiene que ver un médico, decidimos jugárnoslas todas,  se lo diríamos al padre de José Manuel, sargento de la guardia civil del cuartel de Baños, buena prsona y nos podría ayudar, eso sí, sin decirle nada a Manuel,  él nunca consentiría que dijéramos que se encontraba vivo ya que hacía muchos años lo habían dado por muerto y tenía pánico a salir de la cueva, por lo que le pudiera pasar
 Decidimos juntarnos los ocho  en una reunión urgente, Tony, Rafael, José Manuel, Aní, Piedrín, Mariloli, Toñi y yo, habían pasado muchos años no le podía pasar nada, eran otros tiempos, aquella guerra civil donde tanta gente murió injustamente debía de ser para todos los españoles no importaban de que ideología fueran un duro escarmiento donde nunca mas debían pelear hermanos contra hermanos, vecinos contra vecinos el pueblo español contra el mismo.
El padre de José Manuel estaba en su despacho en el cuartel, levantó la vista al vernos entrar a todos, a ver qué queréis, dijo.
-Papá tenemos que hablar contigo, es un secreto muy importante, dijo José Manuel
-Vamos a ver, no estaréis metidos en otro problema como el año pasado
-No papá, tranquilo no pasa nada, pero es un caso delicado, de vida o muerte.
Su padre se levantó del sillón con cara de preocupación
_ A ver qué mosca os ha picado esta vez, dijo.
_Sé que te vamos a poner en un aprieto pero el asunto lo requiere, José Manuel empezó el relato...
Su padre una vez escuchada toda la historia se quedó sorprendido, mas de treinta años escondidos eran muchos años y sin que nadie supiera nada, se imaginó lo que habría pasado esa madre, Manuel, solo los dos sabían el secreto y ahora por una aventura de niños todo se venía abajo, pero había que hacer algo, su  vida prendía de un hilo.
Llamó  al cabo y al primera  a su despacho, hablo con ellos, aparte de su responsabilidad debían dar cuenta  a su superiores de Jaén, a la autoridad del pueblo, pero tomaron una decisión  muy importante para Manuel, este "secreto" quedaría en el pueblo en conocimiento de muy pocas personas, en teoría Manuel se fue exiliado de Baños y volvió hacia unos meses, lo más importante es que lo viera un medico llamaron a Don Paco el titular del pueblo a Don Julio el practicante y  nos encaminamos a la cueva  estábamos todos muy nerviosos .
Llegamos juntos  alguien dio la voz de alarma y al poco tiempo el cotanillo se lleno de gente curiosa, no sabían que pasaba allí en aquella cueva  y por que tenía que ir cuatro o cinco civiles, el médico y el practicante.
Manuel estaba semi inconsciente en el catre, la fiebre le había bajado un poco, cuando vio entrar a los civiles se puso nervioso pero cuando el sargento le empezó hablarle  tranquilamente que no le iba a pasar nada, se quedo tranquilo, más que nada por que vio  a todos nosotros.
 Don Paco lo estuvo auscultando y Don Julio le puso una inyección, solo pregunto _¿Que me vais a hacer? _Nada ponerte una penicilina para bajarte la calentura_ Ahora te vamos a llevar al cuartel, dijo el sargento, pero no detenido, eres un ciudadano libre, eso sí, no te puedes escapar, si no, no te podemos ayudar, te doy mi palabra de honor, es más te juro por mis hijos que no te vamos a delatar, creo que has pagado con creces si es que has hecho algo con este encierro de treinta años. Es hora de que disfrutes de tus amigos, de tus paisanos, de tu pueblo, he hablado con el alcalde, el juez de paz, todos estamos de acuerdo, no te pasara nada, puedes recoger tus cosas volver a tu casa una vez que hayamos arreglado tus papeles, piensa que fuiste dado por muerto, como tu caso hay muchos en España, sin ir más lejos el “Miguelico el perdiz” el también ha estado veintitantos años escondido entre la sierra de Baños y de Andújar y ahora disfruta de su libertad .

Han pasado unos días Manuel  ya está mejor sale poco a la calle y cuando lo hace sale con gafas de sol, aun no se acostumbra a la claridad, su casa estaba tal cual él la recordaba su madre siempre la mantuvo esperando su regreso, era su único hijo y vivió por él y para él.
Vamos a verlo todos los días,  ha vuelto a ver a sus primos, los que quedan en Baños,  porque casi todos emigraron.
Con el dinero que su madre tenía oculto en un cajón de doble fondo, se ha comprado ropa nueva de las tiendas de Paco Valle y Juanito Garrido, nosotras fuimos con él,  está pensando en comprarse una televisión, para ver las corridas que televisan, con mi abuelo Esteban habló los otros días, coinciden en muchas cosas, sobre todo en lo que se refiere a los toros.
Manuel es ahora feliz cada día descubre cosas nuevas y por terminar esta historia con un final feliz… Los otros días lo vimos hablando muy animadamente en la puerta de su casa con una mujer, luego nos conto que era la hermana de la que fue su novia y que siempre estuvo enamorada  en secreto de él, está soltera y ya estamos ideando un plan para ir de boda.


Prologo.
Esta historia es una de esas historias que en realidad paso en muchos sitios en la guerra civil Española, donde por una ideología se llego a ella, nunca deberían existir las guerras y menos las luchas entre hermanos, vecinos, paisanos, padres que nunca más volvieron a ver a sus hijos…
En mi familia hubo una muerte donde nunca se recupero el cuerpo, quedaría como cientos de miles en una cuneta o en una fosa común  y un exilio de treinta y tres años en Francia, ahora reposan sus restos en el cementerio de Baños como era su deseo, yo viví siendo muy niña ese de dolor de madre en mi bisabuela Ana María, eran sus hijos y puede que me marcara y haya hecho que esta historia sea un reflejo de ese dolor que ella se llevo a la tumba.
Que nunca más se repita esta historia.