-A los buenos días María ¿vas para el colegio?
-Si señor, hasta luego.
No dijo nada más, era tarde y ponían falta a las niñas, que no llegaban a tiempo, de formar fila para entrar a clase, al son del picú (un toca discos).
Al salir del colegio para el recreo, cosa que hacían las niñas alrededor de la media lonja que rodeaba el santuario y el colegio, estaba aquel hombre en el mismo sitio, María se le acercó y le dijo
-¿Ha comido usted?
-No.
Respondió aquel hombre.
_Pues tome mi cucharrillo de aceite con chocolate, (bocadillo) yo hoy no tengo ganas de comer.
El hombre se lo agradeció y empezó a comer pausadamente
_Gracias María, te lo agradezco no he comido hace ya...Bueno no me acuerdo.Vengo a conocer a las hermanitas, mi misión en esta vida es pedir limosna para ayudar a los pobres, yo no necesito nada, por cierto mi nombre es Francisco Tomás
_¿Y viene de muy lejos ?.
_Gracias María, te lo agradezco no he comido hace ya...Bueno no me acuerdo.Vengo a conocer a las hermanitas, mi misión en esta vida es pedir limosna para ayudar a los pobres, yo no necesito nada, por cierto mi nombre es Francisco Tomás
_¿Y viene de muy lejos ?.
preguntó María,
-Pues sí, vengo de Granada aunque soy de Málaga de un pueblecito de la serranía de Ronda, ya ves cuando me hice Fraile Capuchino dije que me dieran los quehaceres que quisieran, me gusta el campo, la huerta, pero pedir la verdad es que daba un poco de vergüenza, eso de ir de casa en casa y ya ves quiso la voluntad del señor que este fuera mi quehacer diario, pedir para los pobres, ahora me alegro por que esa es la mejor opción que me pudieron dar, servir a Dios, por medio de mi limosna recogida, de la gente de buena voluntad, el destino ha querido que viniese a éste pueblo, venía por la carretera en un camión que me recogió a las afueras de Jaén, iba para Úbeda a visitar la tumba de San Juan de la Cruz, pero me pasé de desvío y al ver este castillo vuestro, en la lejanía me llamó tanto la atención, que decidí venir a conocerlo, más, cuando me dijeron que había un convento de monjitas, me alegré y aquí estoy para conocerlas.
_Bueno le dejo señor Francisco, es la hora de entrar a la escuela, el recreo se ha terminado, hasta luego.
-Pues sí, vengo de Granada aunque soy de Málaga de un pueblecito de la serranía de Ronda, ya ves cuando me hice Fraile Capuchino dije que me dieran los quehaceres que quisieran, me gusta el campo, la huerta, pero pedir la verdad es que daba un poco de vergüenza, eso de ir de casa en casa y ya ves quiso la voluntad del señor que este fuera mi quehacer diario, pedir para los pobres, ahora me alegro por que esa es la mejor opción que me pudieron dar, servir a Dios, por medio de mi limosna recogida, de la gente de buena voluntad, el destino ha querido que viniese a éste pueblo, venía por la carretera en un camión que me recogió a las afueras de Jaén, iba para Úbeda a visitar la tumba de San Juan de la Cruz, pero me pasé de desvío y al ver este castillo vuestro, en la lejanía me llamó tanto la atención, que decidí venir a conocerlo, más, cuando me dijeron que había un convento de monjitas, me alegré y aquí estoy para conocerlas.
_Bueno le dejo señor Francisco, es la hora de entrar a la escuela, el recreo se ha terminado, hasta luego.


Tan precioso como el primero sigo enganchada a si k hasta el próximo un saludo L V
ResponderEliminarGracias. Espero que te guste, todo lo que escribo lo hago pensando en mi nieta a ella le gustan todos estos cuentos,Saludos
ResponderEliminarA la niña " María " del cuento, ya desde chica se veía lo buena persona que con el paso de los años se convertiría en la gran mujer que sin duda es.
ResponderEliminarQuedo esperando el siguiente ¿....?
Besitos
No me entraña con la abuela tan estupenda k tiene k suerte tiene esa preciosidad L V
ResponderEliminarGracias intento ser buena persona es lo que mis padres me han enseñao, aunque a veces ese diablillo malo que todos tenemos me hace torcer de camino.Un beso para las dos Chacanica y Luci
ResponderEliminarQue historia tan bonita me encata todo lo que haces. Estoy deseando de que escriba algo para meterme. Porque me entrentengo muncho y paso el rato un beso de una anonima que te quiere.
ResponderEliminarMe alegra que te guste este relato.Un abrazo anónima
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