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| Mi colcha Novial con hilo de la tienda "El gato negro", (Madrid) comprado por la prima de mi madre Manuela, 8 kilos de hilo en madejas, que mi novio, me ayudó a convertir en ovillos 🧶, y con mis manos tejí durante cuatro años |
Así dice una canción...
Las vueltas que da la vida.
Y tantos años, aunque parece que fuera ayer, corría el año 1975, había hecho algo de ganchillo (crochet), pero no el suficiente para empezar está obra, demasiada envergadura, para mis cortos 16 adolescentes años, llevaba casi un año novia formal, entonces, las metas de una mujer por aquellos tiempos, eran, aprender las labores de la casa, lavar, (pocas podían llevar lavadoras al casarse), guisar, planchar, limpiar, coser, etcétera.
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| Mi sábana novial, la dejé para bordar la última, debía ser especial, para esa noche |
Se consideraba muy mayor que una mujer se casase con más de 30 años.
Como mucho se casaban a los 25.
Ahora es diferente, (hay excepciones)
Primero estudian, o aprenden una profesión, para tener un futuro, y no depender toda la vida de un hombre, comparten las tareas del hogar, y la educación de los hijos juntos, bien en pareja (antes impensable) o casados, y el día de mañana tener una jubilación, cosas que el ama de casa de antes, carecían o carecen...
Toda una vida juntos, desde que lo conocí con catorce años, hasta ahora camino de 68
Seguir sumando, horas, minutos, segundos, más años, llegar hasta las bodas de oro, no falta tanto, 24 meses, en lo que puede pasar de todo.
Entonces te diré
_Sí, volvería a vivir todo otra vez, poder corregir errores. Y seguir sumando tiempo, hasta que Dios quiera.
Con nuestra pequeña familia, nuestros hijos, Juan Francisco, María del Carmen, nuestras nietas Sheyla, Jimena, Carmen, y por ése tesorito que está por llegar, y nos hará BISABUELOS.






