POEMAS , RELATOS Y RECETAS.

Mostrando entradas con la etiqueta RECUERDOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RECUERDOS. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de junio de 2020

COSTUMBRES


Es un semicírculo en el suelo y os explico lo que es.
Hoy al pasar por el carril, vi como una vecina fregaba la salida de su casa con la fregona, haciendo este semicírculo, no  sé el origen, ni porqué está forma a las salidas de las casas, cuando se fregaba el suelo de la casa, supongo que algo reservaría de pisadas, al entrar en la casa.
Hace años, se hacía a mano, hincada de rodillas, así era como se fregaba el suelo, con estropajo de esparto, jabón casero o con  tierra amarilla,  que se cogía de las eras de casa y que dejaban relucientes sartenes y cubiertos de *alpaca gallo* y con balletas que no era otra cosa que viejos arapos, de camisetas, que eran de tela más recia, tipo franela,  restregaba y secaban más.
Así estaban nuestras madres y abuelas, baldás de dolores en las rodillas.

A la entrada, dentro  de la casa, se ponía una alfombra de esparto, para quitar el polvo o barro y no dejar huellas de los zapatos, en el suelo, eran las que se quitaban de las ruedas de los molinos, de moler aceitunas y que  una vez limpias, luego servían para este menester.
Platero con repisa

En casa de mis padres y abuelos, el suelo era muy peculiar, baldosas rojas hechas de barro en los portales, y habitaciones, pero en los portales hacía como un cuadro alrededor de la pared blanqueada de cal,  y se remataban con un pincel y cemento mezclado con agua,  para que los *filicos* no se pusieran negros al fregar, luego más cuadrados hechos con las baldosas y en medio chinolas de río grandes, pegadas con mezcla de cemento y arena.
En  verano mi madre las regaba con un cubo y una lata vacía de leche condensada la lechera,  a la que le hacía  agujeros, y   actuaba como una regadera, secaba el resto de agua, a rodillas de las baldosas, esto hacía que la tardes de veranos calurosos, se hicieran más llevaderos, al no haber, ni ventiladores, ni aires acondicionados, las puertas de las casas, nunca se cerraban, ni de día ni de noche, había quien dormía en camastros en los portales, y no daba miedo a que entraran a robar.
El primer portal, hacía las veces de recibidor, cocina y comedor.

 Utensilios con más de 100 años de antigüedad.
Puchero para hacer café

La casa tenía  dos portales, el primero, hacía de recibidor, cocina y comedor, en medio de la pared había una cocina de leña,  donde se ponía el puchero  por la mañanas al lado de la lumbre, y éstos se hacían lentamente, cocido, lentejas, habichuelas, etcétera,  la  leña era  de olivo o chaparro.
En verano, el relex de hierro se limpiaba y se ponía el infernillo de petróleo, en una mesa de hierro alta, que hizo mi padre en la mina de ADARO, con la misma forma del relex.

Máquina de picar carne y embutir en las matanzas.
El petróleo se lo compraba a Rosa, apodada con éste nombre "Rosa la del petróleo" vivía en la calle Calvario viejo, y era una gozada hacer la comida sin pasar calor en la lumbre.
Para calentar agua

En el portal primero,  había dos puertas, una era el dormitorio de mis padres, la otra daba paso al segundo portal, más estrecho donde estaba el dormitorio de mis abuelos y mío, ya que dormía en mi cama de níquel junto a ellos, un hueco en el techo, que daba acceso a la cámara por medio de unas escaleras de peldaños de madera y la puerta por la q que bajaba al corral por unas escaleras de obra.
Luego, ampliaron un cuerpo más a  la casa, para hacer otro dormitorio , hicieron unas escaleras para subir a la cámara, y debajo una despensa, también una   cocina, con fregadero rojo de barro, había que tirar el agua a cubos, en el corral y ya aprovecharon y pusieron el agua y no había que ir a la fuente de la calle Mestanza con cántaros, también pusieron una cocina de hierro fundido y placas redondas donde se podía usar tanto leña como carbón.
No había baño, en el corral hicieron una especie de water de obra cuadrado, donde se vaciaba las escupideras  cada día y los cubos de  agua , de fregar los platos y el suelo, no había madreo, sólo un tubo de uralita que salía hacía los portones, que daban a los peñones, el agua corría cerro abajo, en invierno no olía por las lluvias, pero en verano era insoportable salír, hasta que ya madrearon  está parte del pueblo.
Mi madre  me bañaba en un barreño de chapa, que usaba para lavar la ropa, cada domingo en invierno, con agua que ponía a calentar, primero me lavaba el pelo en una palangana  de porcelana con jabón casero,  me lo  aclaraba  veces y en  la última  ponía un chorreón de vinagre.
El pelo lo tenía sedoso y suave, después recuerdo que me lo lavaba con unas bolsitas de champú sunsilk, creo que así se llamaba, luego cada noche, con una manopla y jabón me aseaba,  me secaba con la toalla y cambiaba de ropa interior... En verano era diferente, ese mismo barreño lo ponía al Sol y cada día me bañaba, era mi piscina particular.
La gente joven que lea ésta entrada en mi blogs, les sonará a cuento chino, son costumbres que se han ido perdiendo, pero que no hace tanto tiempo, se usaban y se hacían.
A pesar de no tener yo, más de 6 años, lo recuerdo como si fuera ayer..
Ya véis lo que ha dado de sí, el ver ése semicírculo hoy en la calle, la de recuerdos que me ha venido a la memoria.

jueves, 13 de febrero de 2020

FELIZ DÍA DE LA RADIO


Imagen de internet
Cuántas horas de hacerme compañía, bordando, haciendo las faenas de la casa, y sobretodo en mis noches 😴 de insomnio...
Recuerdo mi primera radio eléctrica, estaba en una estantería que mi padre puso en la pared y a la que mi abuela Juana hizo una funda de tela de flores, la parte delantera, simulaba unas cortinas que se recogían cuando la poníamos y se cerraban al apagarla, para que no se estropeara. Mi niñez fue un poco complicada,en relación a las enfermedades, mis pocas defensas hacía que en cuanto tuviera unas décimas de fiebre, guardara cama y allí sobre la mesilla de noche, en el dormitorio de mis padres, mi padre la instalaba.
No recuerdo de poner la FM, solo estaba en aquellos cuatro botones blancos onda media, onda corta y onda larga, el otro no sé para qué valía. En las noches se escuchaban emisoras en árabe, y había pocas en español para oír, la siempre Radio Nacional de España . Hasta que descubrí radio Linares.
 Me encantaba y me encanta la música, por aquellos entonces "Mi limón, mi limonero" estaba de moda, Juanita  Banana, me ponía a bailar con tal que las escuchaba.
Luego sobre los 9 años, mi padre compró una radio a pilas, era toda una novedad, poder transportarla donde quisieras, pero que por desgracia tuvo poca vida, era tal mi "adicción" a ella, que con la mala pata, cayó al cubo de cal, pues estábamos de blanqueo de fachada, mi padre cada año, lo hacía cercana la Semana Santa... 
Imagen de internet
Me dolió mucho más perder la radio, que la regañina de mi padre.
Después hubo otra, y otra y muchas otras, evolucionando, según la época.
Y yo seguía y sigo con mi compañera de radio, en mis días y noches.
Otro recuerdo,  era mi afición a la radio novelas, antesala a lo que luego tendría tanto éxito las fotonovelas y más tarde las telenovelas.
Me aficionè a ellas desde muy pequeña, mi madre y abuela mientras cosían, hacían lana con agujas largas,o ganchillo, en las tardes de invierno en el brasero, solían poner la radio, y recuerdo con cariño, aquella  radio novela "Simplemente María", no sé los capítulos que tenía, pero fue larguísima, y después mi siempre favorita "Lucecita" tendría 16 años, y deseaba cada tarde que llegara la hora para poder sintonizarla, pero... Llegó la temporada de aceituna y pedí permiso al manijero para poder escuchar mi novela, así que cogí mi radio a pilas  y la envolví en una bolsa de plástico, le puse una goma y metida en la espuerta, la seguía cada día y yo no era la única, puedo decir que en cada oliva iba una radio, para seguir a  nuestro serial radiofónico.
Mi ajuar, todo bordado por mí, fue acompañado de música del momento, los Puntos, Fórmula quinta, Camilo Sesto, Roberto Carlos, Rafael, ECT.,

Os acordáis de la radio que salía en la película "Pretti Woman"? Pues esta es la radio, se la regalaron a mi hija, al comprar una colección de  cuentos de toda la vida, la tuve yo en Madrid, de noche para escuchar noticias y música, ahora sólo funciona el caset...
Y ésta es ahora mi compañera nocturna, con la que comparto mis insomnios.

Todo evoluciona, y más en telecomunicaciones, y sonido. Esta es mi compañera os presento a Alexia, a la voz de "Alexia" me busca emisoras, canciones, noticias...
Me la llevo a todas partes de casa, que llega el wifi una vez cargada.

Así pues aquí en mi blog  como bien dice su título, "Mis recuerdos, poemas y recetas"no podía faltar este recuerdo a la radio, valla pues mi pequeño homenaje.
Feliz día de la radio 📻🙋.

jueves, 21 de noviembre de 2019

CHASCARRILLOS


Mis abuelos Esteban y Juana

En ésta entrada pondré tres chascarrillos los que tantas veces oí en mi infancia, una infancia compartida junto a mis padres y abuelos, luego  más tarde nacería mi hermana Juani, llamada así por mí abuela materna, yo como tradición por aquellos entonces, me llamo  Encarnación, como mi abuela paterna.
Ya se sabían los nombres que un matrimonio les pondrían a sus hijos, si eran varón y hembra, como los abuelos paternos, habría que esperar a un tercero para poner los nombres de los abuelos maternos, había casos que se repetía los nombres porque claro, ahí llegaba el amor propio

Yo con dos años.

En la parte de mi familia materna hubo repetido en ése sentido: Antonia y Antonia, porque se murió la primera a los tres días de nacer y la bisabuela Antonia no se iba a quedar sin nombre, así que fue e  hizo la inscripción de la segunda nieta con su nombre,la cosa tuvo su más y sus menos, porque mi abuela materna, dijo que quería ponerle como su madre a la que perdió con trece años, Manuela, pero su suegra se adelantó y así se llamó mi madre, Antonia, mi Abuela siempre le llamaba "Nena". Así hasta casi la madurez de mi madre 😌

Después tendrían un Juan y una Juana, un Manolo y una Manuela, las dos niñas nacieron en plena guerra, una murió con 8 meses, según me contaban de hambre, sólo mamaba y mi abuela no comía nada, la otra con tres años, de sarampión.😢
Gracias que ahora, esa moda o tradición pasó a la historia, porque si era un nombre bonito, no estaba mal, pero como fuera feo... En la familia de mi marido, hay tres Candelarios, por el abuelo, ya te acostumbras con el paso de los años, incluso ahora está de moda ponerle a las niñas, Candela.
En fin lo dicho, me acordé de éstos  chascarrillos de mi abuelo Esteban Ramón Garrido Nieto, más conocido en Baños de la Encina, Jaén como Estebica bellota.
Mis tíos Juan y Manolo


Se juntan dos amigos por la calle, uno de ellos va con un saco a cuestas, el otro le pregunta
-Donde vas tan sofocao?
_Que donde voy?
_ Que me ha tocao los 14 de la quiniela, le dejé el encargo de echarla a mi suegra y se le olvidó...
_Joder a mi me hace eso la mía y la mato
_ Pues que te crees que llevo en el saco?.
Mi tío Manolo, es el que tiene el pico en el hombro.


Éstos eran dos hermanos, casados con dos hermanas, uno estaba trillando en la era, en esto que vio de lejos a su hermano, que con ademanes le decía que viniera, y le voceaba.
_VENTE PA EL PUEBLO QUE SE HA MUERTO EL SUEGRO!!!
_QUE DICES!!!
_QUE TE VENGAS PA EL PUEBLO QUE SE HA MUERTO EL SUEGRO!!!
_NO TE ESCUCHO!!!
_QUE SE HA MUERTO EL SUEGRO!!!
_¡¡¡NO LO SIENTO!!!
_NI YO TAMPOCO, PERO HABRÁ QUE ENTERRARLO, NO?..

Habia una cacería de liebres y conejos  cerca a Juan de las Vacas, trajeron galgos para tal menester. Pasaron unas horas,  mi abuelo estaba preparando una sartén de migas, a la que le daba por cierto la treta con mucha maestría,  cual si de una tortilla gigante se tratara, cuando oye un tropez...Era el zagal de los galgos, mi abuelo le preguntó.
 _Hombre chiquillo ¿ ya estás aqui? Y los galgos ?
_Mire usted Estebica ¿ como voy a venir al paso de los galgos con un  toro quinqueño detrás?
Y seguiré escribiendo los que me acuerde...🤗😉.
Tres ingredientes para hacer unas buenas migas:
- Un rumboso para poner el aceite.
- Un chamizo para echar leña.
- Y un loco para menerlas.🥰




viernes, 8 de septiembre de 2017

CREENCIAS.

A estas alturas de la vida, pienso en todo aquello que me enseñaron desde niña, y  con el paso del tiempo, han  ido cambiando mi forma de pensar y de creer.
En mis primeros años, o desde que tengo uso de razón, lo primero eran las creencias, el amor incondicional a Dios, la Virgen, los Santos y la Iglesia, todo era pecado, fuera de contexto, si decía una palabrota, era pecado venial, si era de blasfemia a Dios , robar, matar, pecado mortal y que confesándose al cura y mediante la oración, te los perdonaban, era normal ver de rodillas, después de confesarse a las personas, yo me quedaba mirando y según el tiempo que estaban en ésa posición,  así catalogaba sus pecados, mucho tiempo pecado mortal, poquito rato, venial.
Recuerdo a la Hermana Mercedes, mi profesora durante los cursos 5° y 6°.
En clase de religión, siempre hacia hincapié, en que teníamos que amar al prójimo como a nosotros mismos, anteponer el amor a la Virgen al de nuestra madre.
Nunca sucumbí ante ésto, porque por más que quería a la Virgen en todas y cada uno de sus formas y nombres, el cariño a mi madre, superaba con creces a todo cuanto me decía ella.
Hubo un tiempo en que quería condenarme, ir al infierno, no concebía estar feliz en el cielo, con mis seres queridos, mientras mi abuelo Esteban al que adoraba, purgaba sus pecados en él.
Y es que era bueno a rabiar, todo el mundo lo quería, nunca supe que tuviera un enemigo, pero tenía un vocabulario, jejeje, que lo condenaba.
Si la burra Cerbata, no se dejaba aparejar, blasfemaba, cagándose en Dios y en todo lo que se meneaba​.
Si se le escapaban las cabras, o los marranos,  era peor.
Me tapaba los oídos cuando le oía gritar en el corral.
Me cago en la Virgen puta.
Y es que me pasaba el día rezando, cada vez que blasfemaba, pensaba que si lo hacía, se libraría del infierno, así que él decía una palabrota y yo rezaba tres Aves Marías, a veces, no terminaba de rezarlas y tenía que empezar de nuevo, y es que sus cabreos monumentales, los pagaba con votos...
De esta manera con mis Avemarías, iría al purgatorio, y de allí al cielo, si toda la familia le implorábamos a San Pedro, que era el que abría y cerraba las puertas del cielo, para entrar en el.
Pobres creencias.
Ahora ya yo abuela, cómo él lo era, pienso qué pensará mi nieta, yo, no blasfemo, bueno, alguna palabra​ mal dicha, porque cuando me cabreaban mis hijos, y ahora ella, los más que decía y digo, era.
'Me cago en Cristina puta y su puta madre".
Jeje, las mismas que decía mi madre y que tanto oí decir de pequeña y es que todo se hereda, hasta el lenguaje, a saber quién era ésa Cristina y su madre, pero al menos no nos cagábamos en Dios, la Virgen, los Santos y la Santa Iglesia, ni mi madre, ni yo.
A mi abuela Juana nunca le oí decir votos, era la paciencia personalizada, porque para aguantar a mi pobre abuelo, "Tela"
Y él era creyente, hasta que la guerra le cambió.
No fue soldado de combate, su cometido era abrir trincheras, nunca salió de la provincia de Jaén, la posibilidad de venir al pueblo era remota, en aquellos años y con poca diferencia, en sus venidas a Baños de la Encina ( Jaén) mi abuela quedó embarazada, ya tenía tres hijos, mi madre Antonia, mi tío Juan y mi tío Manolo, en plena guerra, nació Manuela y unos meses más tarde Juana, la miseria de aquellos años, por duro que parezca, hizo que muriera de hambre, Manuela con 18 meses, solo mamaba, y mi abuela su madre, casi no  comía, que iba a chupar la pobre,   Juana con tres años, de sarampión, no había medicinas.
Entonces todos los niños de aquellos años, sólo tenían barriga hinchada y cabeza, si, como esos niños negritos que ponen en la televisión.
No estaban bautizadas, mi abuela y su suegra Antonia, querían que mi abuelo Esteban, estuviera presente en el bautizo, pero sus idas al pueblo eran horas, y se pudieron contar con  los dedos de una  mano, por eso es, que las enterraron en un apartado del cementerio, no eran cristianas y no pudieron ser enterradas, ni con una cruz, símbolo del Cristianismo,  éste hecho hizo a mi abuelo  aborreciera, al clero y la Santa Iglesia.
Por eso creo yo, que su odio a todo lo que conllevaba la fé cristiana, se reproducía en votos y blasfemias.
Eso lo comprendí años más tarde, al saber de la historia de sus dos hijas, de acuerdo, no estaban bautizadas, pero
¿Que pecado podían haber cometido a esa edad?
Eran angelitos y las enterraron como a un perro, sin misa, ni rezos, porque no estaban bautizadas, siempre me las imaginaba, volando en el Limbo, dónde muchos niños como ellas quedaron de por vida, ni infierno, ni purgatorio, ni cielo, un lugar especial, para el que no le echaron las aguas benditas, siendo niños.
La madre del​ abuelo Esteban, era una mujer muy devota.
Una de las veces que el burro se puso malo, le llevó al cura, una ánfora de aceite, para que éste le encendiera velas, a ver si así se ponía bueno, ya que era la herramienta de trabajo de su marido.
Al final el burro amaneció muerto y Juan, su marido la mandó a por la ánfora a la iglesia, alegando que cómo el burro se había muerto, ya no se les encendiera velas, que ese aceite, les serviría para unos buenos cucharros.
Se llamaba Antonia y San Antonio era su Santo favorito, al que siempre se encomendaba, para pedir toda clase de favores, mi madre rezaba una oración que era de su abuela, pero, no me la llegué a aprender.
San Antonio bendito....
Pobres creencias.
Tales, que se desmorona en mi mente, pero son bonitas de recordar, porque, sin ésas creencias, no sé cómo hubiera sido mi vida.
Hoy es todo material, sólo los niños, con no más de 10 años, preparándose para la comunión, suelen creer con su mente infantil en ésas cosas, dejarlos que sean felices que crean lo que quieran, que el tiempo se encargará de que se desmoronen sus sueños, la vida les dará palos por doquier, y entonces volverán a sus recuerdos, se refugiarán en ellos y sus​ mentes volarán a aquellos años de la inocencia.

jueves, 12 de enero de 2017

MI MUÑEQUITA


Mi muñeca, menuda chiquita, con el paso del tiempo se rompió.
Pero no quería deshacerme de ella tenía un valor sentimental para mí, era un capricho de una niña de cuatro años.

Mi primer viaje a Madrid, recuerdo éste como si hubiera sido ayer, más que otras cosas cotidianas ocurridas a no más de unas semanas, sin embargo sigue latente  el primer viaje largo que hice en mi memoria, la Pepa de Mariano (autobús) ir a Linares, pueblo cercano para coger otra "pava" más grande, era el nombre que se le daba a los autocares y que por cierto sirvió de anécdota en otra ocasión también en Madrid.
(Mi hermana Juani estaba hospitalizada en La Paz, a último del año 1973, habíamos ido de excursión a través de la empresa que trabajaba mi padre ADARO, se puso enferma y la hospitalizaron, se asomó a la ventana y dijo.
_Mama mira que pava mas grande.
Al momento familiares que compartían habitación con ella , el médico y enfermera que en ese momento allí estaban se asomaron a la ventana desde el doceavo piso, diciendo.
_Anda una pava en Madrid, que cosa más insólita  ¿Juani donde está?)

Como es de suponer, pensaban que era un ave.  Y es que los Bañuscos tenemos nuestro propio vocabulario.

Mis recuerdos, me llevan a aquellos días pasados en Peñagrande, junto con la familia materna de mi madre, Patrocinio su tia y los hijos de ésta, Ana, Manola,  Juanita, Diego, y Miguel, emigraron en busca de porvenir a la Capital de España, su marido había muerto.
Era un pueblo pequeño en las afueras de Madrid y que ahora abarca un gran barrio donde se hizo unos de los primeros gran centro comercial "La Vaguada".
Fué en verano de 1962, yo cumpliria en Noviembre 4 años.
No había agua en las casas y había que ir a una fuente, con cántaros como se hacía en Baños, un día me despisté y me perdí, todos los vecinos empezaron a buscarme  por allí pasaba un arroyo que era agua en parte de los desagües de Madrid, les hice pasar un mal rato a todos, en especial a la hermana de mi abuela Juana, Patro, pues iba con ella.
Me gustaba ir en la moto con mi tío Diego a ver a su novia Margarita que vivía en el Barrio del Pilar,  era linda y jovencita y pronto hice amistad con ella, tenía una muñeca que se la habían regalado a ella , cuando era pequeña, la tenía en su dormitorio, me la daba para que jugase siempre que iba con mi tio Diego.
Era peculiar, movía los ojos negros preciosos y los brazos y cabeza.
El día antes de volver a Baños, llegó en la moto con mi tío y envuelta en papel traía la muñeca, me dijo.
-Toma Encarnita, te la regalo para que tengas un recuerdo de mí.
Es por ello que aún rota, no la tiré a la basura, la he tenido guardada en el cajón de mi armario desde que me case, incluso viajó hasta Madrid, se la enseñe a mi tía Margarita y dijo.
-¿ Aún la conservas ?
Estaba ya muy deteriorada y le había puesto un vestido de unas de las muñecas de mi hija.
Y así siguió por muchos años.
Hasta que conocí a Raúl, me rondaba en la cabeza arreglarla, mi hermana la peinaba y jugaba con ella y casi la rompe del todo a no se por mi abuela Juana, la quitó de en medio y la guardó en el cajón de su cómoda.
Un día ya casada la vi arreglando los cajones y me la llevé.






Siempre que iba a cortarme el pelo donde Raúl, estaba a punto de decir que si me arreglaba la muñeca, pero al final, mi timidez me lo impedía, un dia me enseñó una Vírgen,  toda hecha por él, me dijo que había comprado todo y la había pintado, la cara ya que solo venia lo que era la cabeza de escayola, le puso pelo, pintó las manos y  le hizo el traje, la capa, las enaguas, en fin,  con sus manos e imaginación la hizo espectacular, la tenía en un pequeño altar que le había hecho en el hueco de la subida de las escaleras.
Tengo que decir que es el que se encarga de los vestidos y capas de la Virgen de lo Dolores, la más bonita de cuántas Vírgenes he visto, hace que luzca como ninguna...

Por fin antes de Navidad,  de éste año 2016, tenia cita para cortarme el pelo, envolví la muñeca y se la enseñé, estaba muy deteriodada, sobre todo el pelo.
Me dijo.
-Déjamela a ver qué puedo hacer con ella.





Mi sorpresa fué mayúscula cuándo la vi.
Tiene unas manos divinas y una imaginación, no le falta ningún detalle, pelo, botones en el vestido, pamela, y hasta un collar, me dijo que como yo iba teñida de rubia, me haría mas ilusion así.

Gracias eres un cielo Raúl.

jueves, 14 de enero de 2016

LAVAR EN LOS RIOS




Era una fiesta, lavar la lana en el pantano del Rumblar.
En unos meses sería el relleno del colchón de los novios.  
Se juntaban las dos familias a lavarla. En verano era mucho mejor, se secaba en el romero y se llevaba seca, incluso abierta en canastas nuevas de mimbre.
Mis abuelos Juana y Esteban vivían en el Cortijo cercano, Juan de las Vacas, eran los caseros Y mi madre que cantaba como los ángeles amenizaba la fiesta con sus coplas, siempre eran invitados.
Me contaba mi madre que la lavada de lana de su colchón fue preciosa, mi abuelo Juan Laguna Ortega, tenia ovejas y seleccionó para esquilar, las más blanquitas para ellos.
Mi madre hacia la cama un primor, mullía el colchón, hasta dejarlo uniforme y blandito, hacer la cama era un ritual, un altar como ella decía, la dejaba que parecía un colchón flex, incluso le preguntaban si lo tenía, ella levantaba la cobija para enseñar muy orgullosa su colchón y es que la manta de arriba  le doblaba por los filos y quedaba cuadrada.
Cada año en verano una vez que pasaba este, sacaba la lana de los colchones y almohadas y la lavaba, ponía un sábana blanca en la terraza y la secaba al sol, luego la abría, a mi me encantaba abrirla, dejarla que parecía algodón y se volvían a rellenar los colchones y almohadas, todo un año tendrían que durar, así que ponía una manta fina blanca sobre los colchones para preservar estos, yo lo veía más higiénico  que hoy en día los colchones que tenemos.
Recuerdo el colchón de mi cuna guardado con mucho mimo durante años, que luego sería de mi hermana, el que me hizo a mí para mi cama de níquel, y que me duró hasta los doce años, en que me lo quitaron para ponerme una plancha de espuma ya que me diacnoticaron alergia a los ácaros del polvo, lo que echaba yo de menos aquel colchón blandito que me envolvía al acostarme.

Tenemos tanto que agradecer a  nuestras madres y abuelas, ellas si que eran esclavas de la casa, todo era manual, lavar, y precisamente no en las casas, bueno la que tenia pozo era una privilegiada, se lavaba en los ríos, pilares  y fuentes, muy temprano salía con canastas llenas de ropa sucia para si podían, traerla ya seca con olor a romero que era donde se tendía al sol, como podéis imaginar no tenían los recursos que nosotras tenemos y encima nos quejamos, la secadora que gran invento, los días de agua se sacaba la ropa en los alambres que se ponía en las mesas camillas o en sillas cerca de la lumbre para que amanecieran secas, no había tanta ropa en los armarios, y sobre todo en aceituna era el medio de secar los refajos si no tenias quita y pon, secabas y por la mañana sacudía el barro si solo estaba la parte de delante sucia.
Mi madre con tan solo doce años ya lavaba en los riachuelos la ropa de la casa donde estaba sirviendo, eran 7 personas a las que lavar la ropa, con camas incluidas, quedaba muy temprano con otras mujeres para no ir sola y tenían que ayudarla ya que no podía con las canastas, debido a su poca edad, Cruz la de Marcelo le ayudaba siempre ya que no podía retorcer las sábanas de hilo con sus manos tan pequeñas.
Una vez se incó una agua que iba clavada en unas senagüillas,  una mujer Aniceta, con los dientes en un poco de acero que quedó fuera, le sacó  parte de la aguja partida  que había quedado ene la palma de la mano, las mujeres que iban ese día le lavaron toda la ropa, luego la llevaron al practicante para que le sacaran la parte que había quedado dentro, a mi me daba repelús verle la huella de la herida que tenia ya que le dieron  cinco puntos.
Otra vez me contaba que le daban el jabón ñjusto, para lavar y los marranos de Mauricio se lo comieron entre todas las mujeres y amigas le ofrecieron parte del suyo para que pudiera lavar ese día.
Son tantas anécdotas lo de lavar y llevar agua de las fuentes a las casas, el día que no iba al río, tenía que ir con cantaros a los pozos que habían en Baños o a  la fuente Cayetana o el Pilarejo para beber y guisar, metía el cubo  en el pozo Luzonas con una cuerda larga para llenar el cántaro que luego graciosamente apoyaba en su cadera y el cubo lleno en la otra mano, así estaba ella con dolores por todo su cuerpo, sobre todo en las rodillas de fregar los suelos arrodillada, buen invento la fregona y con sello Español.
Cuando estaba empezando a salir con mi padre, estaba un día el guardando ovejas no tenían mas de doce años y ya se empezaron a querer, le dijo cuando la vio sacando agua del pozo.
_ Anda déjame que te llene el cántaro y te ayude a subirlo.
Era tal el amor que ya le tenía que en su azoramiento se le cayó el cántaro y se rompió, mi madre empezó a llorar y él con sus ahorros le compro un cántaro nuevo para que no le regañaran donde servía, esta anécdota siempre la contaban como el principio de ese gran amor que ha durado toda la vida y que por parte de mi padre  aun sigue existiendo hacia mi madre.

Gracias a ellas a nuestras madres, abuelas, mujeres que silenciosamente han construido la historia.




miércoles, 6 de mayo de 2015

ZAPATOS DE CHAROL

Abría una y otra vez la caja, eran mis zapatitos de charol, me madre me los compró en Linares, se acercaba la feria y unas semanas mas tarde un acontecimiento muy importante para mi, seria abanderada, de " Las Cruzadas", Isabelita Garrido la Presidenta y Josefina López la tesorera, eso a la edad de once años para una niña era muy importante.
Mi madre compró de Tejidos Mantas ( Linares) una tela preciosa color rosa palo y se la llevó a Enriqueta, era una de las modista de Baños, su tía Antonia, la de Enriquito le dijo a mi madre que cosía muy bien y aunque entre mi abuela y mi madre yo, tenia el privilegio de llevar unas ropas preciosas y jerséis de punto y lana, ese día quiso mi madre que fuera especial, empezando por el vestido, mi primer vestido no hecho por mi abuela, mis primeros zapatitos de tacón de charol y unos falsos tirabuzones que me hizo muy temprano a base de mucha laca,  Herminia la tía de mi madre que vivía al lado del Hotel Mirasierra, si,  esa casa que aún tiene el jardín que con mucho esmero ella cuidaba.
Me encantaba ponerme mis zapatos y taconear, con ese ruido tan peculiar que hacia los mi ni tacones cuando andaba , me los puse de estreno el día de la Romería por la tarde un rato para que no se estroperan para ese dia especial,  junto con mis vestido y cuando terminó ese día, mi madre guardó el vestido en su armario y  limpió mis zapatitos de charol  a base de leche de cabra y frotando con un viejo trapo de algodón para sacarle brillo, luego los volvió a guardar en su caja envueltos en papel de celofan blanco.
Llegó ese día el del juramento de "Las Cruzadas"apenas dormí aquella noche,  mi tía Herminia subió a casa por la tarde y con mucha maestría  fue enrollando mechón a mechón de mi pelo en sus dedos, me ponía dos horquillas y entre los nervios y las horquillas pase toda noche dando vueltas, como resultado casi todas las horquillas estaban en la cama.
Mi madre me bañó y por fin me puse mi vestido y zapatos de charol, bajé a casa de mi tía para que me arreglara del desaguisado de pelo, pues donde quedaron las horquillas había tirabuzones y el resto de pelo, estaba lacio, bajando la cuesta del hotel a su casa, me caí, resbalé con los zapatos y es que era tan fina la suela que me escurría y mas aún la cuesta abajo.
Que desastre de procesión con la bandera, escurriéndome la calle abajo con aquellos zapatos de charol, ahora miro la foto y esbozo una sonrisa al recordarlo.

ESCRITO DEL LIBRO DE FERIA DE 2015

jueves, 12 de febrero de 2015

LAS CARTAS


Llevaba tantos años en mis armarios, cojo la caja que un día contuvo caramelos la huelo y la vuelvo a guardar, conforme me mudaba de casa esta cajita mudaba también conmigo, primero estuvo en mi mesita de noche en el  cuarto de soltera compartido con mi hermana, luego al casarme en aquel armario con olor a nuevo, como nueva era la vida que empezaba, después viajó a Madrid, donde también estuvo en varios armarios, conforme me mudaba de piso, al cabo de veinte años volvió a Baños, la metí en aquel  armario que ya no olía a nuevo y la olvide por un tiempo, ya no lo la veía cada día al abrir aquel flamante armario, pero cuando bajaba al pueblo al abrir mi armario allí estaba en un rincón, invitándome a que la abriera y al coger su contenido para que  me volviera el rubor como antaño, llorar por los recuerdos, soñar con aquel primer beso, sus caricias y volver a leer, tanto las cartas que yo le escribía, como las que a vuelta me enviaba él a mí.


Recuerdo con que emoción bajaba los tres pisos saltando las escaleras de dos en dos en busca de tan ansiadas cartas, luego releía éstas hasta dos o tres veces antes de entrar en el piso de mis tíos, donde me fui un par de meses a vivir, se casaba mi tío  Juan, hermano de mi madre, y fuimos mis abuelos y yo a la boda, las guardaba a buen recaudo atadas con una cinta rosa.
Pero hoy no sé por que, después de muchos años, al tenerla entre mis manos la abrí, era como volver al pasado, recordar cuanto amor, ternura guardaban aquellas lineas guardadas en viejos sobres numerados según su llegada.
Las leo del numero  menor al mayor  y la intercalo con las respuestas que él me daba a vuelta de correo.
Cómo es posible que olvidemos esos sentimientos adolescentes o peor aún como se puede quedar en el olvido tantas palabras de ternura, de ansias de poder coger sus manos entre las mías, acariciar su cara, decirnos .
¡ Cuanto te quiero!.
Eramos niños, él tenia 18 años y yo iba a cumplir quince, cuando empezamos a salir, pero me consideraba una mujer a su lado,( pobre de mí) cuando tenía edad de jugar a las muñecas y a las casitas, nosotros ya estábamos planeando casarnos.

Esos dos meses sin vernos fue una tortura para los dos y el único consuelo a las ausencias eran las cartas, no había teléfonos en las casas o pocas lo tenían, había que ir a la Casa de los Teléfonos de Ana y su hija Marilena, el problema es que yo no sabia donde me podría llamar en Barcelona.
Leo y vuelvo a leer sus cartas y siempre al despedirse la misma frase escrita.
_Ven tu o voy yo, por que no puedo pasar ni un día más sin verte.
 Esa ilusión de cartas en el buzón o por debajo de la puerta, se ha perdido, solo se reciben facturas, avisos de cobros, certificados de hacienda, etc, recuerdo que para Navidad las tarjetas de felicitación eran muchas y las poníamos con una cinta colgada en el árbol de Navidad.
Yo puedo leer éstas cartas de amor, pero los jovencitos o no tan jovencitos ¿cómo se acordaran de esos momentos mágicos?, en el wasas se perderán, ni el los msm, ni los e-mail  a o ser que los impriman...Me quedo con aquellos tiempos y mis cartas.

Han pasado 41 años y aún me emociono al leerlas.

Y ¡sorpresa ! me encontré  entre ellas mi carné de alumna, estudié Cultura General, por distancia, lo tenia que presentar  cuando iba a examinarme a Úbeda, al Colegio de La Sagrada Familia (SAFA) ahí tenia catorce años, justo cuando lo conocí.


Es bonito recordar, y pensar que un día tuvimos una ilusión.





























martes, 28 de enero de 2014

¿JUEGAS AL CORRO?



Ya van llegando las Candelarias, en casa es doble celebración desde hace casi cuarenta años, es la onomástica de mi marido.
Pero hoy quiero dar marcha atrás a mis años de niñez y adolescencia, ahora cuando veo a los niños preparando ramas, leña, sierpes de olivos, para celebrar con lumbres las Candelarias,  recuerdo que por éstas fechas mi padre el ramón (Ramas de oliva) lo guardaba dentro del corral ya que desaparecía, por que a los niños todo le valía para quemar....
Él lo traía cada día en su moto Lambreta cuándo venía del trabajo, cada tarde para las cabras, luego después de que éstas se comieran las hojas, lo que era la támara,  hacía picón allá en los peñones, detrás de nuestro portón de la casa  para calentarnos en la mesa camilla con el brasero, mi madre guardaba cada noche las brasas poniendo un gran tapadera de porcelana, para conservarlas y a la vez que no saltara alguna chusca mientras dormíamos de noche y para que al día siguiente prendiera con facilidad, poniendo éstas encima del picón, alguna veces para que durara más, compraba carbón y lo metía entre medias.

Pero sigamos con esta entrada, hoy os propongo que juguemos al corro cantando viejas canciones, así que dame tu mano y te transporto a tu época de niña-o en que no tenías los problemas de hoy, lo más, era preparar la cartera para ir al colegio, hacer tus deberes y jugar por las tardes en la calle con un cucharro de pan aceite y chocolate, bueno a veces con azúcar y que rico y sanas eran aquellas meriendas, entonces no existían los bollicaos ni la pastelería industrial

Empecemos .

Eché un limón a rodar
Y en tu puerta se paró.
Ya tos los vecinos saben 
Que nos queremos los dos.


Anda borrico de aquí
Que aquí no se vende paja
Que lo que se vende aquí
Son unas buenas muchachas


Todos los juanes son tontos 
Lo digo por que lo sé
Por que tuve un novio Juan
Y por tonto lo dejé

Anda y dile a ėse nene
Con disimulo
Que los calzones
Le están anchos de culo


José se llamaba el padre
Josefa la mujer
Y un hijo que tenían
También se lama José



En la rivera del oso (bis)
Hay un colegio famoso
La chunga la la, la chunga la la
Donde van todos los niños(bis)
A aprender hacer el oso
La chunga la la, la chunga la la
A aprender hacer el oso
El maestro es un diablo (bis)
Y los niños son diablillos
La chunga la la, la chunga la la
Y nosotras como niñas (bis)
Parecemos angelitos
La chunga la la, la chunga la la
Parecemos angelitos


Ese que va por ahí
No le pintá la corbata
Y le vamos a poner
Un rabillo de jirafa



Feo de noche 

Feo de día
Por la mañana
Y al medio día
Eres feo, feo, feo
Eres feo rematao
Y en la caja de los bichos
Tienes que venir pintao



Todos los Antonios son
Pastillas de caramelo
Y yo como soy golosa
Por un Antonio me muero

Viva la media naranja
viva la naranja entera
vivan los guardias civiles
Que van por la carretera 

Medio candil
candil en mano
me das tu amor
me das la mano,
me das la mano
me das tu amor 
eres la dueña
en mi corazón 


A mi suegra en el embarazo
Le dio por comer canela
Por eso tiene su hijo
Tan dulce la portañuela

A la flor del romero, Romero verde
El romero se seca
Ya no florece
Ya no florece
No ha florecío
La vergüenza de los hombres 
Ya se ha perdío
De las mujeres no digo nada
Que se van con los novios 
De madrugada....


Donde vas mozo viejo
Que no te casas
Que te estás arrugando
Como las pasas
Que dame la mano (bis)
Sale el sol de una esquina
Lechuguina de mi amor
Para ver la verbena
Solitos los dos
Que dame la mano (bis)
Que salga la maragaza
Vestida de marinero
Que salga quien yo mas quiero
Son, son, carita de cielo
Este cuerpo, ese talle
Ese bonito meneo
Ese cuerpo saleroso
Que vale mucho dinero
Son, son, son
Carita de cielo




La rosa del azafrán
Es una rosa importante
Que por de día se cierra
Y por la noche se abre


Yo tenía un castillo matarile, rile, rile
Yo tenía un castillo matarlie rile lerón chimpón
En la orilla del del mar matarile, rile, rile
En la orilla del del mar,matarlie rile lerón chimpón 
Donde están las llaves matarile, rile, rile
Donde están las llaves matarlie rile lerón
Chimpón.
Quien las irá a buscar matarile, rile, rile
Quien las irá a buscar  matarlie rile... lerón    


A esta no la quiero que es fea y roñosa
A esta si la quiero por ser guapa y hermosa
Parece una rosa, parece un clavel
En el mes de mayo te lo diré

Estaba el señor Don gato
Sentadito en su tejado
Marama miau,miau, miau
Sentadito en su tejado
Ha recibido una carta
Que si quiere ser casado
Marama miau,miau, miau
Que si quiere ser casado
Con una gatita parda
Sobrina de un gato pardo
Marama miau,miau,miau
Sobrina de un gato pardo
El gato por ver la novia
Se ha caído del tejado
Marama miau,miau,miau
Se ha caído del tejado
Se ha roto siete costillas
El espinazo y el rabo
Marama miau,miau,miau
El espinazo y el rabo
Ya lo llevan a enterrar
Por la puerta del pescado
Marama miau,miau,miau
Por la puerta del pescado
Y al olor de las sardinas
El gato ha resucitado
Marama miau,miau,miau
El gato ha resucitado
Con razón dice la gente
Siete vidas tiene un gato
Marama miau,miau,miau
Siete vidas tiene un gato.

Canción para echar el pañuelo al acabar la aceituna,
Para que les dieran " remate"
Comida  campera y guardar los apechusques, para otra temporada.

De un hueso de una aceituna
Tengo que hacer un baúl
Para meter a mi suegra
Que no se la lleve el buu
Así me lo pongo al lado
Así a lo bandolero
Así a lo sevillano
Y al hombre que yo quiero

la tradición de echar el pañuelo 
 "señorito "esta aceitunera pobre le echa el pañuelo a este caballero noble para que usted sea agraciado y nosotros convidados"... jjjjjjjjjj



Vamos a jugar al corro
Que se pasa el carnaval
Y viene Semana Santa
Y no podemos jugar


Ya se ha pasado
Ya se ha pasado el carnaval
La feria
La feria de las mujeres
Y a la que no
Y a la que no
 le salió un novio
Le saldrá, le saldrá
 El año que viene


Las madrileñas
Las madrileñas
 Todas son
Rubias y blancas
Rubias y blancas
Como el sol
Sal al casino
Sal al casino 
De la unión
Y así te voy bailando
La punta y el tacón

Mientras mi madre en misa
Vino mi novio
Si durara la misa 
Hasta el otoño...

El patio de mi casa es particular
Cuando llueve se moja 
Como los demás
Agáchate y vuélvete a agachar 
Que las agachaditas 
No saben bailar


H y j k 
L M N A
Que si tu no me quieres
Vendrá otro y me querrá
Chocolate
Panecillos
Corre, corre
Que te pillo
Ensanchar, ensanchar
Que la coja va a pasar
Desde pequeñita me quedé
plón
Un poquito coja
De este pie
plón
Disimular, que soy una cojita
Disimular
Lo disimulo bien
Sal, sal que te doy un punta pie
Con la punta de este pie


Ratón que te pilla el gato
Ratón que te va a pillar
Si no te pilla de noche
Te pilla de madrugá
CREO Q. NO LO TIENES...
* Los toreros de Maruña, han descubierto una mina 
Para torear al toro con un mantòn de manila 
Ven acá bonita, ven acá resalá
qué soy el toro que te va a matar 
El torero comprendió que se hincara de rodillas 
No me mates, noe mates
Ni me hinques banderillas 
Ven acá bonita... Bis, bis
María Manuela Ortega, me envió esta otra canción.
Gracias 🫂 


¿Cansadas?, venga un respiro y seguimos jugando...
¡¡¡Que lo paséis bien en las Candelarias!!!