POEMAS , RELATOS Y RECETAS.

sábado, 18 de abril de 2015

PEPITO. Una historia de un niño para niños

Pepito era gordito, tenia mofletes redondos, tan grandes que casi le tapaban la nariz, las orejas pequeñas y ojillos tipo perdiz, vivarachos, que se movían constantemente. Sus amigos se reían de él, por que en vez de correr veloz como ellos, daba saltitos, la ropa que su madre le ponía para nada era de niño, a pesar de tener solo diez años, usaba ropa de hombre, eso si, su madre tenía que recortarle los pantalones casi medio metro para ajustarlos a su estatura, pero tan grande como era su cuerpo mucho mas era su corazón, no podía ver sufrir un animalito, su casa estaba llena de pequeños vichejos que se encontraba camino al colegio, una cigarra que le faltaba una pata y a la que cuidaba en una cajita, un gatito ciego, que casi le atropella una bici, bueno un niño que iba en bici y con él cual se peleó, para que no lo pillara poniéndose el delante, una salamanquesa, a la que su vecino dos años mayor que el le corto el rabo para ver si era verdad que le crecía de nuevo, la alimentaba con pequeños insectos, una perrita vanduenda que no tenia dueño  y a la que el adoptó, un pajarito, que tenia un ala rota. A todos los cuidada cada día y les daba de comer, mientras su amigos jugaban el la calle, el lo hacia con sus tesorillos como los llamaba y es que eran mucho mas agradecidos que las personas en si.
Pepito, solo se enfadaba y ponía cara de muy pocos amigos cuando para mofarse le decía PEPÓN, entonces con sus saltitos corría detrás de ellos, claro que nunca llegaba a alcanzarlos.

Un día su padre tenia una carta entre sus manos, era una orden de cambio de trabajo, eso si, en la misma Empresa, pero muy lejos del pueblo y por supuesto, Pepito, preparo  a todos sus amiguitos para el viaje a una tierra que el llamo "Iras y no volverás".
Sus amigos, por así llamarlos fueron a despedirse de el, al mismo tiempo que le preguntaban que haría con sus mascotas. 
_Pues llevármelas.
Fueron casi veinte horas de viaje, Pepito cuidaba de sus tesorillos y cuando su padre daba un alto en el camino para estirar las piernas, el aprovechaba para sacar a pasear a sus mascotas. Su madre bostezaba y de vez en cuando cerraba los ojos.
Por fin llegaron a su nuevo pueblo, mejor dicho a una gran ciudad, su vivienda era un ático a el parecía vivir en el cielo y cerraba los ojos cuando asomaba su cabeza por una gran baranda que había, los coches era muy pequeños y las personas parecían hormigas.
Pepito pronto comenzó a ir a su nuevo colegio y le costaba hablar con sus compañeros, ellos no hablaban Castellano, si no Gallego, otro idioma, pero enseguida aprendió lo esencial para comunicarse con ellos, Isabel era una niña muy tímida que apenas hablaba, pero que entendía todo, era sorda-muda y al igual que él cuidaba animales desvalidos, Pepito se desvivía por ella.

Pasaron muchos años y aquel cariño de niños de convirtió en AMOR, ellos se entendían perfectamente, por señas, con solo mirarse y aquél lenguaje que ella le enseño con las manos.
Pepito era feliz a su lado a ella no le importaba su físico y a él su defecto por que para ellos no era ningún problema.
Era tanto el cariño que ambos sentían por los animales que pusieron una Granja -Escuela, donde enseñaban a los niños el amor por los animales.
Pepito sigue gordito, sin complejos.
Haciendo bien por los animales, por que como dije al principio, al igual que era grande su cuerpo, era grande su corazón y poco necesita para ser feliz, porque.
Moraleja:
No es mas feliz el que mas tiene , si no, el que menos necesita.


 

 

sábado, 11 de abril de 2015

PEQUEÑOS MUFFINS





Me  gusta hacer nuevas recetas,  dulces o saladas, experimento, copio, hago, a veces me gustan, otras no, y esta receta no es nada nueva, la base es la del bizcocho del yogur, la hice rápido en unos moldes que tengo, primero los unte con aceite, mientras calentaba el horno a 180 grados, hice la masa.

                                            INGREDIENTES


* TRES HUEVOS .
* MEDIO CASCARÓN DE ACEITE.
* UN YOGUR DE LIMÓN.
* PIZCA DE SAL
* CUATRO CUCHARADAS SOPERAS DE AZÚCAR.
* UN SOBRE DE VAINILLA
* DOS SOBRES DE PAPELILLOS DE GASEOSA.(si la harina lleva levadura suprimir)
* HARINA CON LA MEDIDA DEL YOGUR ,TRES.(depende del tamaño de los huevos, se puede añadir otro vaso más)
* PEPITAS DE CHOCOLATE.(opcional)
* PASTA DE AZÚCAR PARA MODELAR .
* GUINDAS.



Relleno los moldes y le pongo en el centro cuatro o cinco pepitas de chocolate.
Una vez que están cocidas se sacan del horno y se dejan enfriar, se desmontan.
Yo las puse en unos moldes metálicos de magdalenas
Ponemos la pasta de azúcar en el microondas un minuto y cuando esté, aún caliente, cogemos  bolitas, aplanchetamos y cubrir sobre los magdalenas.
La guindas las parto por mitad y las pongo de adorno, estando la cobertura caliente, así se quedan fijas cuando ésta se enfría.
El resultado aquí lo tenéis, y están ricos, ricos.

martes, 7 de abril de 2015

BACALAO, ANGULAS Y GAMBAS

Es bueno hacer nuevas recetas, mientras hago cola en la pescadería hasta que toca mi turno,  oigo como comentan la forma de hacer un pescado u otro, pongo atención para luego hacerlo o simplemente pregunto, eso es lo que me ha pasado con este plato que he preparado para Semana Santa, no tiene nada de particular y son ingredientes cotidianos por estas fechas, donde la carne como  católica, en casa estos días se reserva para el Domingo de Resurrección.
Ha sido una Semana Santa espectacular en cuanto al tiempo, casi demasiado calor y a nivel personal un poco rara en muchos aspectos, pero eso...
He hecho pasteles típicos, magdalenas, torrijas, flores, tortas, pestiños, me encanta meterme en la cocina y hacer cosas que me devuelven a esos sabores de niña y que ahora yo hago, para que mis familia disfrute de estas recetas caseras.
Y ahora paso a poneros como he hecho el bacalao este año, aparte de en adobo y les gustó mucho, por que no era el que hago otros años, vamos bacalao con tomate sin mas .
                              
                                                       INGREDIENTES

* BACALAO FRESCO
* GAMBAS O LANGOSTINOS
* UN PAQUETE DE ANGULAS
* UNA LATA DE PIMIENTOS ROJOS
* TOMATE FRITO
* DOS DIENTES DE AJO
* CEBOLLA
* UNA GUINDILLA (CAYENA)
* SAL
*ACEITE

Se trocea el bacalao, se le pone sal y se reboza en harina, se fríe en abundante aceite.
Lo vamos poniendo en una cazuela.
Por otro lado freímos lentamente tomate triturado ,con una cebolla rallada, hasta que quede el sofrito en el aceite (otra opción es freir la cebolla hasta que quede transparente y añadir tomate ya frito) cuando estén se le pone una lata grande pimientos rojo a trocitos y lo vamos poniendo por encima del bacalao bien caliente.
Se mueve  la cazuela para que se cubra bien.


En una sartén ponemos aceite y dos dientes de ajos, una guindilla,(opcional) las gambas o langostinos pelados y por ultimo las angulas, se marea todo muy bien y lo ponemos encima de bacalao.
Y  aquí el resultado, lo hice como cada año estos platos el jueves, para el viernes solo calentar.
Y nunca falta la tradicional ensaladilla rusa, o huevos rellenos, arroz con leche, etc


Un deseo.
Que nuestra Virgen nos cuide durante un año, para poder  verla otra vez

sábado, 4 de abril de 2015

MI ÁNGEL DE LA GUARDA



Tengo un  ángel de la guarda
Que me cuida cada día
Me acompaña en mis noches
Con su dulce compañía

Siento sus mano invisible
Que acaricia con mimo la mía
Cuando estoy triste y sola 
Me consuela con su alegría

 Me acompaña y no lo veo
Tarde noche, mañana y día
Siento su extraña presencia
Cuando escribo esta poesía

Y si conduzco, me dice 
Cuidado, por que es mi guía...
De pequeña al acostarme
Angelitos me daban compañía

Y ahora es solo un ángel
El que me vela cada día
¡Quien pudiera abrazarte!
No sentir esta melancolía

Que mis noches sean dulces
Y mis mañanas menos frías
Madre, mi madrecita buena
Por volverte a ver ¿que no daría?

Eres la estrella que mas brilla
En mis noches siempre frías
Eres mi ángel de la guarda 
No me dejes, sin tí me perdería



¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS MAMA !!!








 

miércoles, 1 de abril de 2015

FLORES



Ya esta aquí Semana Santa, y eso conlleva  preparar toda case de dulces típicos de éstas fechas, ahora no es como antaño, donde pocas casas disponía de horno,  tenemos en casa, hornos eléctricos o de gas, entonces se madrugaba para hacer tales menesteres en los hornos o panaderías, se pedía vez, día y hora, en cada lata una señal para saber cual era la tuya que habías enviado a cocer y siempre era algún chiquillo el que estaba pendiente a la puerta del horno para avisar que ya salia las magdalenas, tortas, u hornazos para recogerlas y ponerlas en canastas de mimbre, tapadas con manteles que se guardaban año tras año para esos menesteres.
En las casas también se elaboraban dulces típicos de Baños de la Encina (Jaén) mi pueblo, y cuyas recetas han pasado de madres a hijas como oro en paño, unas memorizando medidas e ingredientes y otras en una hoja o un blog, que se guardaban en un cajón, para al llegar éstas fechas sacarlas y hacer lo que sus madres y abuelas a través de los años han seguido haciendo como tradición, éstos manjares.

Lo importante de este dulce  es el molde, éste, está hecho por Eusebio Cortés, amigo de mis abuelos y mi padre, recuerdo como cada semana se juntaban los dos para rellenar le quiniela de fútbol y llevarla donde el Kiosco de Doro,  cada semana él, iba a Linares a sellarlas para luego devolcerlas cada una a su dueño mediante el nombre que se ponía a un lado del resguardo.

Los ingredientes son sencillos y se hacen rápido, la base como todo pastel la leche y los huevos.

                                INGREDIENTES


* UN VASO DE LECHE O AGUA (TAMBIÉN PUEDE SER MITAD Y MITAD)
* SEIS HUEVOS
* UN CASCARÓN DE HUEVO, DE ACEITE DESAHUMADO ( esta es la medida para seis huevos)
* CUATROCIENTOS GRAMOS  DE HARINA
* MEDIA CUCHARADITA DE BICARBONATO
* UN SOBRE DE VAINILLA O COPA DE ANÍS 
* UNA PIZCA DE SAL

* PARA REBOZAR,  MEZCLA DE AZÚCAR ( UN CUARTO ) Y CANELA (UNA CUCHARADA SOPERA)
* PARA FREÍRLAS ACEITE DE OLIVA,  POR SUPUESTO DE NUESTRA COSECHA.




En un cuenco se pone llas claras de los huevos, y una pizca de sal, se baten a punto de nieve, se van incorporando el  resto de ingredientes, las medidas que he puesto, se pueden aumentar o disminuir, dependiendo del tamaño de los huevos, seguimos con el azúcar, la vainilla, el cascarón de aceite desahumado, batimos para que mezcle todo, y quede una pasta blanda, si se deja media hora reposando a temperatura ambiente es mejor.
Ponemos aceite de oliva a calentar, es muy importante que el hierro este siempre metido en el aceite, no se puede quedar frío.
Cuando esté  caliente el aceite,  se saca el molde y se unta de la pasta que hemos hecho,  nunca debe cubrir la pasta el hierro, éste se moja solo hasta la mitad, una vez que se despegan , de dan la vuelta, para que se doren por ambos lados, hay que mover el molde arriba y abajo para facilitar el despegue de la flor.
Se sacan y se ponen a escurrir en un plato con papel secante, aún calientes, se rebozan en la mezcla de azúcar y canela y he aquí el resultado.


Y UN DESEO, SEAN FELICES ESTA SEMANA SANTA.



sábado, 28 de marzo de 2015

EL REFUGIO 14



CASTILLO DE BAÑOS DE LA ENCINA (JAÉN)



Epílogo

Toda historia tiene un antes y un después como dije en el anterior capítulo y ésta no es menos. Pasaron siete años resumidos en trece entradas y ahora os pongo el final de esta mini novela.
Siempre pensé que aquella  puerta cuadrada de unos setenta y cinco centímetros de diámetro, con un asa de cuerda  y que se estaba debajo del baúl, de la habitación que era de mis abuelos, había tenido un misterio, que una historia encerraba y cuando quitaba el baúl para limpiar y fregar aquellas baldosas rojas, con filico pincelado en color gris cemento, me la imaginaba, mi abuela me decía que era para bajar a echarle de comer a los animales que habían en el corral y las cuadras, en las noches de frío en Invierno, sin tener que bajar por las escaleras que daban a la intemperie, pero en mi imaginación siempre soñaba en que se escondía algo más de aquel servicio, un secreto, y e aquí, que después de casi cincuenta años escribí esta historia, por fin le puse alas a mi sueño infantil.

La historia no acababa en aquel día que Juan se lo llevaron a la cárcel, han pasado muchos años, Juan Rafael es un hombre hecho y derecho, si, Ana dio a luz un niño al que le puso éste nombre, nació estando su padre preso y me quedo embobada mientras me cuenta la historia de sus padres, porque a igual que su hermana disfrutó de una madre y dos padres.
Su padre biológico era Juan Domínguez Ortega, estuvo preso doce años, los mismos que él tenía cuando salió de la cárcel, su mente no entendía a esa edad, el por qué, él tenía dos padres a los que adoraba, al igual que su hermana Anita.
Cuando su padre Rafael murió, el tenía once años y un año más tarde ocupó  su lugar su otro padre Juan.
Todo el tiempo que estuvo preso Juan, cada semana iba con su madre y hermana a ver éste otro padre, unas veces iban solos y otras los acompañaban una de sus abuelas o tías, hermanas de su madre, incluso un primo de su padre Juan que era de Bailen.
El día que salió Juan de su encierro en su casa hubo una fiesta. Y un año más tarde se casaron su padre y su madre.
Y ahora sí, doy por terminada esta pequeña historia, de aquella puerta que había debajo del baúl, dando paso a aquella habitación del sótano, que hacía las veces de cuadra y pajar.
Un refugio, como le puse de nombre al que me gustaba bajar por aquellas escaleras, más que por la puerta de las cuadras.
Tengo que decir, que aún quedan restos, de que fue una cuadra, más  tarde granero y pajar, los huecos donde estaban los travesaños de madera, para acceder a la habitación de mis abuelos, y restos de un viejo comedero o pesebre, ya no es propiedad nuestra.
Intentaré hacerme de fotos, de cómo está actualmente esa parte de la casa, situada en la calle Mestanza, antes N° 29, ahora 31.
Restos del pesebre de aquella habitación, primero cuadra y luego pajar  y que me inspiró ésta mini novela.
Gracias Paqui Ranea 🥰



Espero la hayan disfrutado

Quiero dar las gracias  Isabel Conejero Valencia por cederme algunas fotos, otras me han gustado y se las he cogido yo. Y algunas mías, todas son paisajes de Baños de la Encina, (Jaén), el pueblo donde nací.
Entre las fotografías de ella y de Diego Muñoz-Cobo Rosales mi blogs se enriquece.
Gracias a los dos.


jueves, 26 de marzo de 2015

EL REFUGIO 13





Todo había dado un giro de 360 grados, se sentía mal, física y mentalmente.
Lo que había guardado durante siete años en secreto, en pocas horas se había descubierto, pensaba  la manera de salir de aquella encrucijada, salió del cuartel a paso ligero, le hubiera gustado volar, ir al encuentro de Juan, contarle todo, sabía que era vigilada.
Llegó a casa de su  madre, con los nudillos llamó a la puerta y ésta le abrió, pasaron dentro y echaron el barrón a la puerta,  Anita jugaba ajena a todo, a su dos años y pico,  poco entendía lo que estaba pasando a su alrededor.
_Mama  todo se ha descubierto, anoche hablé con Rafael, le dije la verdad, que estoy embarazada, que Juan se encuentra escondido, y él,  por querer ayudarme me ha hundido, ha ido al cuartel lo ha contado todo, sé que no quiere hacerme daño, pero creo que se ha equivocado, hay que hablar con Antonia, que vaya a ver a su sobrino.
_Calma hija esto no te hace ningún bien, espera que le abra a Juan, llévatela la niña al patio un momento.  
Juan subió del refugio, cuando le contaron todo, lejos de ponerse nervioso, habló con serenidad.
_Bueno esto se ha  acabado, algún día tenía que ocurrir, me voy a entregar, nadie debe saber que he estado aquí escondido, diré que he estado todos estos años en la sierra, no quiero que os  pase nada a tu madre ni a tí.
_Mi madre irá  a ver a mi primo, le dijo que al no haber cometido delito de sangre no me podía  poner pena de muerte, así que calma, esto ha durado demasiado tiempo.
Ana salió al poco tiempo de la casa de su madre con Anita de la mano, como suponía la habían seguido desde el cuartel, cerca se encontraba un guardia civil, a paso ligero se dirigió a su casa.
Allí estaba Rafael.
_Ana perdóname, he sido un ingenuo, pensando que te podría ayudar, nada más comenzar me han detenido en el despacho, he pasado un rato terrible hasta que te he visto entrar, nunca imaginé que vinieran a  la casa a por tí.
_Tranquilo Rafael, mejor así, veré el modo de comunicarme con Juan, sé que se va a entregar, ya está cansado de estar escondido, cuando no ha cometido ningún delito, en cuanto a perdonarte, no hay nada que perdonar, gracias, mil gracias, eres una persona entrañable y un padre ejemplar, toda la vida no me alcanzaría para pagarte lo que has hecho con mi hija y conmigo.
Ana beso en la frente a Rafael y éste la abrazo como solo un padre sabe abrazar a una hija, porque Ana era una como una hija para él, aunque se empeñara en que fuese de otra manera, ese dolor siempre lo tendría, porque a pesar de todo, amaba a Ana como nunca había amado a nadie, en las noches de alcoba lloraba de impotencia de no poder hacer feliz a su mujer, dormían juntos desde que se casaron, él siempre le daba un beso, las buenas noches y se daba la vuelta, no quería que ella se sintiera mal.
Y en cuanto  a la niña la adoraba, se deshacía cuando ella le llamaba papito con su media lengua, las dos eran su única familia y daba gracias a Dios por haberlas puesto en su camino.

Muy temprano al rallar el día, Juan salió de su refugio, antes miró alrededor, lo que había sido su guarida durante más de siete años.
Se despidió de Juana y su madre que había sido avisada por ésta,  les dio un abrazo y las gracias y lentamente bajó calle abajo a entregarse al cuartel.
Pronto se supo en el pueblo que Juan había sido preso, que se había entregado después de más de siete años escondido en la sierra Bañusca, no se hablaba de otra cosa, en las tiendas, en las esquinas.
Ana estaba hundida, ya nada había que esconder, todo había acabado, ni siquiera su hija la sacaba de su tristeza.
Pasada una semana donde cada día iba a ver a Juan a la cárcel, junto a la niña y Antonia su madre, el Teniente les comunicó que se llevaban a Juan a Jaén.
Estaban moviendo toda clase de contactos Rafael y el primo de Juan, pero la ley era implacable ante los presos de guerra.
Fueron siete largos años  años escondido en aquel refugio, habían pasado tantas cosas, todo estaba cambiado a como él dejara el pueblo antes de la guerra, mil imágenes pasaron por su cabeza conforme se iba alejando del pueblo y una lágrima cayó por su mejilla, cuando al volver la vista atrás, vio a su madre, su hija, Ana, Juana, sus cuñadas y cientos de personas que habían ido a despedirlo.
No hablaban nada, ni reclamaban, en aquella época estaba prohibido toda clase de manifestaciones y sin embargo con su sola presencia, aquella multitud cobijaba y daban ánimo a la familia de Juan y a éste.

Lo que pasara desde el momento en que se entregó, nadie lo sabía, sin embargo una esperanza de libertad se reflejaba en aquella mirada enturbiada por las lágrimas.
Un aire fresco entraba por la ventanilla del coche aquella mañana, aquel aire que tanto echaba de menos en su encierro, en el refugio, un aire que traía recuerdos conforme se alejaba de su pueblo a otra clase de encierro, pero que le daba libertad, aquella que soñara tantas veces.

Y aquí acaba ésta historia, tiene un epílogo, porque toda historia tiene un después.
Eso dejadme que lo ponga en otro capítulo
.

EL REFUGIO 12




Ana respiró  profundamente, era como si se hubiera quitado un gran peso de encima, pero Rafael le preocupaba, recordaba la conversación de la noche anterior, de como la cogió por los hombros y le dijo.
_Mi pequeña Ana, cuanto has sufrido estos años! yo no voy  a ser un estorbo en tu vida, te voy a  ayudar, no temas nada, anda duerme tranquila en tu estado no te conviene estar nerviosa,
Oyó como Anita la llamaba.
_Voy mi niña.
Rafael no estaba había salido, se ve que se había dormido  y no se había enterado de cuando él se levantó.
Llamaron a la puerta, rápidamente se vistió y fue a  abrir, era la pareja de Guardia Civil.
Sabía que no era nada bueno su presencia tan temprano en su casa, le temblaba todo el cuerpo, y se preguntaba si Rafael en vez de ayudarla la había ido a denunciar al Cuartel.
_Buenos días, tiene que acompañarnos al Cuartel.
_ Es que estoy sola y tengo a mi  niña  pequeña.
_Puede dejarla con algún familiar de camino.
_Vale, deme un momento que la vista.
Ana entró a la casa para vestir a Anita, no podía contener as lágrimas, Rafael y quien si no la había denunciado, sintió rabia, impotencia, pensaba que con su declaración la iba a ayudar y no habían pasado ocho horas cuando la llevaban al Cuartel.
No atinaba a vestir a su hija, lo hacía como una  autómata, por fin acabó la cogió en brazos y dijo.
_Cuando quieran.
Al pasar por la puerta de casa de su madre, dijo.
_ ¿Puedo dejar a mi hija con mi madre?
Se miraron la pareja de Guardia Civiles y uno de ellos dijo.
_No hay ningún problema.
Llamó a la puerta, su madre abrió y dijo.
_Ana ¿qué pasa hija?
_Nada Mama voy a Cuartel cuida de Anita.
Llegaron al Cuartel y la pasaron al despacho del Teniente, no le llegaba la ropa al cuerpo, se hacía mil preguntas y no encontraba respuestas, cuando entró y vio a Rafael supo toda la verdad, él la había denunciado, ella que había confiado plena mente en él.
_Siéntese por favor.
El Teniente y un Cabo, estaban esperándola y Rafael con ellos.
_Vamos a ver Ana, tiene que contarnos todo.
Ana los miraba a los tres pero su  mirada quedó fijada en Rafael y le dijo
_ ¿Por qué?
Rafael se acercó a  ella y dijo.
_Tranquila Ana, esto es un paso que había que dar, no te va a pasar nada.
_Déjame, no me toques, confié en tí y mira que poco a durado de nuestra conversación a este momento.
_Ana por favor siéntate, y escucha cuanto te va a decir el Teniente.
_Ana debes contarnos donde se encuentra Juan
El Teniente se había puesto en pie.
_No, nunca lo diré, así me metan presa, prefiero ser yo a que entre entre rejas a  decir donde está escondido.
_Ana no le va a pasar nada.
Ella dudaba, se hacían  pasar por buenos, para luego una vez supieran donde estaba meterlo preso, llevárselo de Baños a no sabía donde y a saber que le harían.
Rafael tomó la palabra.
_Ana te juro que no le va a pasar nada, ellos me lo han prometido, pero es un fugitivo de la Ley y hay que regularizar su estado, si sigue escondido poco se puede hacer.
_No, no voy a decir nada.
Ana se tapó a cara con las manos y comenzó a llorar.
_ ¿Por qué? ¿Por qué? si yo confiaba en tí.
El Teniente comenzó a  hablar
_Ana no perdamos  tiempo, o nos lo dices o sera peor, ha pasado mucho tiempo, desde que acabó la guerra, haremos lo posible para que pueda quedar libre o cumpla una condena como preso político, Rafael tiene contactos con gente importante, pero si no se entrega y somos nosotros los que lo busquemos y lo detengamos, nada podemos hacer por ayudarlo.
_Ana por favor, di donde se encuentra Juan, yo no quería que fuera de este modo pero el Teniente me ha dicho que es así como hay que hacer las cosas, no es igual entregarse que detenerlo.
_Déjeme ir,  no se donde se encuentra, está en la sierra escondido, no tengo ni idea dónde y cuando lo vea lo convenzo para que se entregue, baja al pueblo de vez en cuando por la noche a por comida y yo se la doy, y ropa limpia, no puedo decirles nada más, ni siquiera su madre sabe nada.
Ana quería ganar tiempo y no implicar a Antonia la madre de Juan.


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