POEMAS , RELATOS Y RECETAS.

viernes, 10 de junio de 2011

SOY ROCIERA

Soy rociera y ando el camino

Me gusta con el pensamiento

Estar con ella ese día, cruzar el río

Llegar en la madrugá, saltar la verja

Pensar que no es un sueño mío

Hacer el camino con los almonteños

Ir sin  más, como un peregrino

 Caminar de noche por las arenas

Recibir del guadalquivir, mi bautizo

Y sigo soñando mi virgen guapa

Que voy haciendo el camino

Yo estuve en tu ermita un día

Te vi con tu niño chiquito

Desde ese día soy rociera

Aunque no haya visto el rocío

Por que te llevo en mi pecho

En la medalla, regalo de mi marío

Mira por donde mi virgen
 
Me hizo rociera el amor mío



miércoles, 8 de junio de 2011

COMO UNA BARCA A LA DERIVA

Como el agua que lleva el río

Y siempre acaba en el mar

Así ese este amor mío

Que sin miedo a naufragar

Cruza valles, montes y  pueblos

Para tus brazos buscar

Y es que por más que yo quiera

Te intenté,  por milésima vez olvidar

Siempre te encuentro en la orilla

Cuando llega mi barca a la mar

Pues mi amor es como una barca

Que a la deriva por el agua va

Ansiando siempre encontrarte

En aquel puerto, en el que al llegar

Me esperan tus brazos amorosos

Para poder refugiarme  y en ellos descansar



sábado, 4 de junio de 2011

JUEGOS DE LOS SESENTA


 
La imaginación cuando se tiene entre seis  y doce años más o menos en aquella época no tenía límite. En Baños de la Encina, Jaén 
los niños jugaban al trompo, al aro o a las bolas, eran de cristal pero normalmente eran de barro, se hacía un colache (cuadrado o triángulo)en el suelo con tiza o con el dedo y con un palo o téjule (trozo de piedra lisa) si era en la arena y con el dedo pulgar le daban  a la bola para poder conseguir sacar fuera




















También jugaban los niños al burro y la calle donde vivía daba miedo verlos cuando bajaban todo embalados con aquellas tablas con ruedas por la calle Mestanza.

A las niñas no nos dejaban jugar, a estos juegos, se consideraban juegos de niños, pues como dice el nombre de este juego era algo burro, consistía en poner a un niño agarrado a la pared o ventana e ir montando encima más niños hasta ver quien aguantaba más .

















Al corro de la patata "El patio de mi casa es particular, cuando llueve se moja como los demás agachaté y ...
 







Al Ratón que te pilla el gato ratón que te va a pillar, si no te pilla de noche te pilla de madrugá...
¿Donde están la llaves matarilerilerele donde están las llaves matarilerilerón... las que pasamos los 50 nos acordamos seguro de estos juegos ¿A que habéis sonreído al recordarlos ?








La niñas teníamos otros juegos, como saltar a la comba, jugar al látigo, a la goma, el pañuelo, los recortables, los cromos, las pelotas con cuerda...












Al nabo escondío, al anillo, al esconder (La malla) por que si burlabas al que estaba buscándote y  lograbas llegar donde contaba hasta a veces cien para dar tiempo a esconderte decías ¡ mi malla !.

Siempre llevábamos en nuestra cartera cinco chinolas, para
jugar  a las cinco, se ponía una china en la mano  la lanzabas para arriba y en esos segundos tenías que coger otra, luego lanzabas las dos bolas hacia  arriba y cogías la tercera, así hasta coger las cinco, o a las tres en raya, también jugábamos a los muñequitos, estos también los llevábamos en la cartera, eran de plástico algunos estaban súper machacados de los golpes que le dábamos con las téjules, consistía en hacer un cuadro con tiza en el suelo y una línea a unos dos o tres metros  y con una téjule ( piedra lisa, bien pizarra o trozo de baldosa ) se tiraba  a ras del suelo, cada una poníamos un muñequito se tiraba por vez y ganabas si conseguías sacarlo fuera del cuadrante.





 


Otro juego era saltar a la goma , empezaba por los tobillos y acababa en la axila, siempre teníamos en nuestro grupo alguna que la llevaba en la cartera, la verdad es que aparte de nuestros libros, libretas y aquellos plumier de madera, algunos dobles, siempre te encontrabas con todos estos juegos para el recreo ¡ ah y los cromos !
También teníamos un trozo de goma o guita para hacer cunitas con nuestros dedos, entre dos niñas,



 



Nunca salía igual, esos eran nuestros entretenimientos a la hora del recreo, bueno y jugar al látigo, las ultimas siempre acabábamos por los suelos, o los días de viento por detrás del convento con los brazos extendidos hacer que volábamos, a veces parecía que íbamos alzar el vuelo.
En las horas de recreo nos escapábamos a las canteras, donde ahora está el parque y lo negro, para coger cabezolones, (renacuajos) con una lata los pescábamos, le hacíamos agujeros y nos lo llevábamos a nuestra casa, nunca conseguí que se hicieran ranas...


















Otro de nuestros juegos era subirnos encima de unas latas con cuerdas le llamábamos zancos, yo utilizaba los botes de la leche condesada la lechera, mi abuelo me hacía dos agujeros y me ponía unas cuerdas que yo cogía con las manos, otros niños o niñas utilizaban latas de tomate entero, que medía alrededor  de 40 cm, esos eran más valientes, ya veis con unas simples latas éramos los reyes del barrio
(Imágenes de internet)

jueves, 2 de junio de 2011

SUEÑOS ROTOS

Cuando los sueños se rompen

Se quedan en eso, solo sueños

Queda la añoranza de esos tiempos

Vuelven los viejos recuerdos

Atrás queda los malos días

Para dejar paso a los buenos

Quererte fue mi obsesión

Mi dolor, mi pasión y requiebro

Y ahora que nada queda

Que murieron mis sentimientos

Nace un amor, más profundo aún

Para matar esos malos tiempos

Que te dí todo ¿sabes ?

Tanto te dí, quedándome el desconsuelo

De recibir nada a cambio

Sólo desaires, amargura y descontento

Que difícil es querer a medias

Hoy sí y mañana no te quiero

Pues eso te has perdido tú

Un amor grande y sincero

De esos que se entrega todo 

Sin nada a cambio, sólo un te quiero

domingo, 29 de mayo de 2011

SIERRA MORENA NUESTRA ALACENA



 Por aquellos años 50 no había neveras, ni congeladores y la manera de que no se pusiese la carne mala era en salazón , en aceite  guardadas en tinajas o en adobo.
Baños de la Encina, por su situación geográfica pertenece a los pueblos enclavados en sierra morena, donde abunda la caza mayor, carne de monte como los Bañuscos la llamamos, el venao (ciervo), el gamo y el jabalí, también hay caza menor, perdices, conejos, liebres, tórtolas y pajarillos.
Aquí os dejo algunos platos típicos Bañuscos

Sierra de Baños

Venado a la Bañusca.
Plato cocinado con carne de ciervo, verduras, hierbas aromáticas  y vino, Se trocea la carne en pequeños trozos y se fríe en aceite de oliva, cuando este dorado se le  añade verduras (tomate, cebolla, ajo, pimiento verde y rojo, una cucharada de pimentón una vez que este hecho el sofrito  (hierbas aromáticas, Tomillo, laurel, perejil, romero, etc..)
Una vez que la carne ha tomado sabor, seguimos añadiéndole,  piel de naranja y orégano. Se añade el vino y el agua dejándola cocer hasta que esté tierna.
                                                     Perdiz escabechada.
Poner una sartén al fuego con el aceite (si puede ser de Baños), hasta que esté bien caliente.
Echar las perdices  y dorarlas.
Sacar las perdices, escurrirlas y colocarlas en una cazuela de barro.
En el mismo aceite restante freír los ajos y el laurel.
Verter este aceite sobre las perdices.
Agregar el vinagre, el vino, la pimienta en grano, una cuchardita de las de café  de pimentón dulce, azafrán de hebra, el clavo y sazonar muy ligeramente.
Cubrir de agua y dejar cocer a fuego lento, con la cazuela tapada, hasta que las perdices estén tiernas.


Pajarillos, zorzales.
Los pajarillos Bañuscos son un plato típico.
Se  quitan las plumas, se destripan y se lavan .
Se pone en una sartén aceite de los de Baños, milenarios al igual que su castillo.
Cuando está desahumado como decimos los Bañuscos ponemos  ajos  sin pelar a los que le hacemos una raja ( un cabeza ) laurel, sal, clavos y un chorreón de vino blanco (opcional) se van mareando con la espumadera hasta que estén doraditos y crujientes.

En Baños siempre ha habido cazadores furtivos, que han sacado a su familia adelante, gracias a este viejo oficio Bañusco, aparte de la carne de monte, se crían otros manjares, como son, los hongos, níscalos, espárragos, patatas de tierra, ajosporros, etc... Y muchas  plantas aromáticas que hace tan peculiar el aroma Bañusco.

MICRORRELATOS


Microrrelatos con lo que he concursado, en la Emisora de Radio Cadena Ser.

1_ CORDEROS Y MÁS CORDEROS.
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas, es un trabajo odioso, cada vez que hacen medio kilo hay que cambiarlas hasta que llegan al peso ideal, 15 kl. luego los marcan y los meten  al camión que va al matadero. pero a este no lo matan, desde que lo ví, tan blanquito y esos ojitos de cordero dije : Este vivirá siempre, lo tengo escondido, ya pesa 60 kl y en su pata aún tiene puesto el peso de 12 kl es por si lo vé mi jeje.
2- LA SOLEDAD
La soledad es mala consejera, mi abuela decía que : Manos ocupás , mentes despejás y que verdad que es , también dicen que no hay mayor soledad que el que quiere estar solo , o cuando rodeado de gente te encuentras solo, todo un dilema.
A veces necesitas que te escuchen como bién dices, otras simplemente conversar , esto nos pasa a la mayoría de las mujeres pasadas cierta edad en la que nuestros hijos no nos necesitan, simplemente se casan o se marchan a la universidad , entonces pasamos a engrosar el llamado "nido vacío" nuestro matrimonio ya ha entrado en la rutina de no saber de que hablar o de que pelear , por que unas de las mayores discusiones entre el matrimonio son los hijos, en fin la soledad como bién dice la palabra solo, aunque a veces es mejor estar solo que mal acompañado , unos de mis métodos es escribir en una libreta lo que pienso o si estoy sola en casa hablar de mis problemas en voz alta , te aseguro que nadie mejor que yo para guardarme un secreto, como bién dice mi madre ¿quien es tu mejor amiga ? tu cocina , en ella es donde pasamos la mayor parte del día , cocinando para luego en 15 minutos todo ha acabado.
Bien venida amigo@ al club de la soledad.
Saludos

03- LOS ESTRAGOS DEL ALZHEIMER.
Como en los días de lluvia así era su semblante aquella tarde, la vi levantarse de su sillón bajó al sótano , se puso unas botas catiuscas y el chubasquero, cuando me quise dar cuenta salía corriendo para la calle, no pude alcanzarla, pero imaginé donde podría estar. Subí aquella cuesta la de su vieja calle y allí estaba ella chapoteando en aquel arroyo que formaba la lluvia, algunos niños se reían de ella , cogiendola de la mano y hablándole despacio conseguí llevarla a casa, después de secarle el pelo y ponerle de nuevo sus zapatillas la senté de nuevo en su sillón, su cara reflejaba la travesura que acababa de hacer en una sonrisa infantíl

viernes, 27 de mayo de 2011

TU RECUERDO

Otro año más te pusieron flores

Pasan los años y te recuerdan

Como si fuera ayer, con mil amores

Desde  tu partida, tan de repente

Dejaste mil cosas pendientes en tus cajones

Ausentes quedaron tantos proyectos

A tantas personas dejastes sin ilusiones

Más, es tu familia quien más te echa en falta

Les dejaste la vida en negro, sin colores

Yo con mi humilde recuerdo

Al menos una vez al año, te llevo flores

Cuidadas con cariño en mi jardín

Para tí corto las más bonitas, las mejores

En recuerdo a esa niña que me dejaban al cuidado

A la que mimaba con mil  amores

Seguro que te enfadas si a los tuyos ves tristes

Les dices que por tí no lloren

Y como pone donde descansas

Donde por estos dias se llena de  flores

QUERERTE FUÉ FÁCIL....

miércoles, 25 de mayo de 2011

RECORTABLES, CROMOS Y OTROS JUEGOS















Aquellos 
recortables de los años 60 eran mis juguetes preferidos, los compraba de las María Manuelas, de Paquito Juan Rafael, otras veces de Pedro Ortega y los guardaba en una lata de chapa que había contenido carne membrillo y que me dio Luisa la de las Marías Manuelas, que tenía una tienda enfrente de mi casa, todos ellos eran familia, o del Kiosco del Chinito enfrente del cuartel, mas tarde de Doro.









Como tenía bastantes cuando compraba la cartulina en la que venía una muñeca en prendas interiores antes de empezar a recortar le ponía un nombre a la muñeca y a cada vestido, zapatos, camisa, pantalón , falda etc que traía, para así saber de quién era cada ropita, recortaba con cuidado de de no cortar las trabillas que servían para agarrar a la muñequita o muñequito de papel, los trajecitos y complementos por que tenía niños y niñas.
Por la tarde depués de hacer los deberes, salíamos a la calle con nuestra merendica, cucharrillo de pan aceite y chocolate, otras veces con azúcar y sacábamos nuestras latas con nuestros recortables para jugar sentadas en las gradas de la calle Mestanza, eso cuando hacía buen tiempo y si era invierno sentadas en las mesas camillas al calor del brasero de picón.











Otros de los juegos infantiles llamémosle de papel eran los cromos, se vendían en láminas que ibas cortando, luego estaban los llamados cromos  raros y que cambiabas por dos o tres de los más corrientes, todas llevábamos en nuestra cartera una bolsita con nuestros cromos, para a la hora del recreo sacarlos y jugar o bien antes de entrar sentadas en los bancos que hay al principio de las casas baratas, enfrente de las escuelas de las monjas, el juego consistía en poner los cromos boca abajo y de un manotazo con la mano hueca conseguir ponerlos boca arriba, podíamos jugar varias niñas poniendo un cromo cada una e íbamos dando por vez, manotazos y retirábamos los que se quedaban con el dibujo visible.
Eran juegos tan diferentes a los que tienen los niños hoy en día, pero que igual mente nos divertía y éramos felices con poco dinero, eso sí nuestra imaginación no tenía límites para inventar juegos.
Al cinco chinolas, este juego era con cinco chinolas, tenia que ser redondas y no mas grandes que el dedo pulgar, se hacia un redondel  con tiza y se ponían cuatro, una se reservaba en la mano, se lanzaba hacia arriba y e esas décimas de segundo cogías una de las chinolas, se volvía a lanzar esta vez dos chinolas hacia arriba y se cogía una tercera, así hasta coger en las manos las cinco,  si se caía fuera de la mano alguna y caía fuera del redondel pasabas el turno a la siguiente niña, los bancos del jardincillo de las monjas han sido grandes testigos de aquellos juegos infantiles, a los lobicos, las tres en raya, al colache, alguien grabo uno de estos colaches en un banco y aun se puede  ver...










Un año me trajeron los Reyes Magos un juego nuevo, "Juegos Reunidos Geyper" al que pronto nos aplicamos todos los de la familia, al que más jugábamos era a la ruleta negra, en la que apostábamos caramelos Sacy que le encantaba  a mi abuelo Esteban, eran picantes(de menta) todos poníamos uno al empezar el juego, le dábamos vuelta a la ruleta y si ponía coje uno, pues lo cojías, o ponen todos y todos poníamos, a veces se juntaba un buen puñado de caramelos.

Tenía varios juegos, entre ellos el parchís, la oca, las damas etc...

Ya seguiré contando en qué nos entreteníamos allá a principio de los años sesenta en jugar, donde a penas había televisiones, mucho menos consolas, ni internet...

sábado, 21 de mayo de 2011

CABALLO

Caballo noble y valiente

Caballo, caballo mío

Eres mi mejor compañero

El más querido y agradecío

En mis largos paseos

Allá en el pueblo mío

Tú me acompañas al trote

Cruzamos montes y río
Llegamos a la sierra bañusca

Entre jaras, romero y lentisco

Nos perdemos por la verónica

Marquigüelo y el caserío

Y al llegar de  nuevo al pueblo

Nos damos un descanso, un  respiro

Contemplando la puesta del sol

Tú y yo querido latino

Ya se acaba el paseo

Llegamos a nuestro pueblo querido

Te espera la ducha y la cuadra

Adiós, viejo amigo mío

Quedamos de nuevo otro día

Puede que el próximo domingo

Nos espera de nuevo la sierra

Para vivir aventuras  tranquilos

Cruzando valles y montes

Laderas, llanos y ríos

Mientras te cuento mis sueños

Aquellos que se han perdío

Eso que tú y yo  sabemos

Guardármelos amigo mío

Que entre los tres juntos formamos

Un grupo bien avenío

Mi fiel compañera, mi perra

Que ella también es testigo

Escucha cuanto te cuento

Cuando a tu grupa voy subío

Advierte si hay algún peligro

Por si vamos despreveníos

Valla amigos que tengo

Mi perra y el cabalo mío

jueves, 19 de mayo de 2011

HUEVOS MOLES

A mí  los postres me encantan, soy más de dulce que de salado, os pongo esta receta,  Antonia la Santa mi vecina en la calle Mestanza, siempre que hacía me llevaba un platico.
A mí madre le salían de lujo, los hacía con leche de cabra
Yo le he dado mi toque especial  añadiendo galletas.


INGREDIENTES :


* TRES HUEVOS 
* MAIZENA
* UN LITRO DE LECHE
* DIEZ CUCHARADAS SOPERAS DE AZÚCAR (cuatro para las claras y el resto para echar a la leche)
* CANELA EN RAMA Y MOLIDA 
* SAL
* GALLETAS MARÍA DE LAS GORDAS (especial reposteria)
* CORTEZA DE LIMÓN.

Se pone a cocer a fuego lento la leche con la cáscara de limón, (solo la parte amarilla) una pizca se sal, canela en rama, (yo la ato con hilo para que no se rompa), el azúcar y se remueve con la cuchara de vez en cuando.


Con la batidora preparada para montar merengue, batimos las claras de los huevos a punto de nieve le añadimos el azúcar, una pizca de sal y dejamos en el congelador durante 15 minutos.

En una fuente ponemos las galletas una  por comensal.

Una vez ha estado la leche hirviendo durante 10 minutos, quitamos la canela en rama, la corteza de limón  y palitos que haya podido soltar  la canela en rama, o simplemente colarla si vemos muchos chispotes de la canela.
Con una cuchara grande cogemos el merengue y lo echamos a la leche, dejamos cocer unos dos minutos, los sacamos y reservamos.
Cuando hemos acabado de cocer  las claras montadas, disolvemos una cucharada sopera de maizena en medio vaso de leche fría, que hemos apartado del litro  de leche y  junto con las yemas batidas añadir,  cuando espese y aún  caliente, la echamos a la fuente donde están las galletas.
Ponemos  encima el merengue, cuidando que cada galleta mantenga su correspondiente merengue encima.

Añadimos  canela molida, dejamos enfriar y lo metemos en la nevera.


Después a saborearlo como postre, luego me contáis.

Feliz Domingo de Resurrección.
❣️🥰

miércoles, 18 de mayo de 2011

CALANDRAJOS



Que ricos que están y con cuanto aroma bañusco.
En nuestra sierra, alacena de tantas cosas ricas, espárragos, collejas, ajos porros, patatas de tierra, etc...está también la carne de monte, como normalmente llamamos a la carne de jabalí, venao, gamo...
Pero también hay conejos y liebres, pues con estas últimas se hacen los calandrajos tan típicos de Baños y de otros pueblos de Jaén, donde la sierra tiene ese parque natural, para criar libremente todos estos productos y animales .
Los calandrajos se hacen con liebre, pero a falta de esta se puede hacer con conejo, si puede ser de campo mejor, aunque a mí personalmente mis favoritos son con bacalao desalado y almejas.
Me contaba mi abuelo Esteban que tenía una perra, allá en el cortijo de Juan de las Vacas, donde estuvo de casero durante 17 años, a la que sólo le faltaba hablar, por la mañana,  sentados a la sombra de aquél quinino enorme que había en la puerta del cortijo, le decía mi abuela Juana a mi abuelo
 _¡Ea! que hoy no sé que hacer de comida.
 A lo que mi abuelo decía.
_ ¡Diana! , que hoy la Juanica no sabe que guisar, a ver que le traes
 Al  momento la perra se iba para la sierra y acudía siempre con algún conejo o liebre en la boca, esta la dejaba con sumo cuidado en el tranco de la puerta del cortijo y empezaba a labrar con gran júbilo para que salieran a por su caza, según me cuenta mi madre era su compañera de juegos, su guardiana, ella se fué con 17 años al cortijo con sus padres y hermanos, Juan y Manolo.
Dejó el trabajo que tenía en casa de Berni y Nicolás Chapa de las faenas del hogar, desde que tenía 12 años, en el cortijo ayudaba  a sus padres en las labores del campo, cuidaba de los animales, ya que tenían marranos, gallinas , pavos, cabras para consumo de la leche, que les ayudaba a la economía de la casa, para la época de la matanza, vendían los marranos ya criados a gente de Baños y de Bailén, para la Navidad los pavos se los rifaban la gente, así como algún que otro chotillo,  y los huevos los vendían en Baños, eran gallinas sueltas de campo, de esas que no se rompe la yema fácilmente y que tenían un sabor diferente al estar en la sierra.
Había también un huerto con noria, en él plantaba tomates, pimientos, habicholillas (judía verde) sandías, melones, pepinos, etc.. y árboles frutales de muchas clases, peras san juaneras, melocotoneros, granados etc...Todo cuidado por mi abuelo, después de hacer las faenas de las olivas del dueño de la finca Azorít.
Recuerdo que sacaba agua la borrica para regarlo, dando vueltas y más vueltas, a veces mi abuelo me montaba sobre ella e imaginaba que era un tío vivo de feria, con aquellas latas grandes que habían contenido tomate entero pelado y que se vendían por cuartos o medio kilo en tazas de barro que llevaban las clientas, Luisa nuestra vecina tenia tienda y cuando se quedaban vacías se las daba a mi abuelo, para la sacar agua de la noria, éstas  se vaciaban en los surcos hechos pòr mi abuelo  a base de azada. Yo tenía 6 años cuando se vinieron del cortijo ya que mi abuelo se jubiló, pero hay cosas que las recuerdo perfectamente, más que lo que hice antes de ayer.
Diana que así se llamaba la perra era la guardiana del cortijo, mi madre estaba novia con mi padre y solía subir a las casillas del pantano para bordarse su ajuar, junto a la mujer del guarda del pantano, sí, los padres de nuestro querido Rayón, con Flori,  y con las hijas de Bernardino, Encarna e Isabel ya que eran las vecinos más cercanos que tenía y tenían su misma edad, junto con su hermano Miguel amigo de mis tíos, allí bordaban sus respestivos ajuares, y quedaban para ir al pueblo los Domingos y las fiestas todos juntos, ella Diana, junto con un garrote era la defensa que llevaba, para ir por la sierra, cuando iba al pueblo a por pan con la borrica una o dos veces por semana y demás cosas que les hacía falta o si bajaba a lavar al río, entonces el ganado bravo andaba suelto lo cuidaban los vaqueros con sus caballos , no había alambradas, la de sustos que se llevaba mi madre cuando veía alguno de aquellos toros o vacas de las  que tan fiera mente la defendía su perra Diana hasta que al grito de 
_¡SOCORRO VAQUERO ! 
Acudía alguno para apartarlo del camino, casualidades de la vida uno de esos vaqueros fue mi suegro, Juan Antonio Casas García.  Mi abuela me contaba cuando mi novio vino a casa por primera vez  que recordaba el día que nació, entonces no había teléfonos móviles y recuerda que empezaron a llamar a voces por aquella sierra  desde el muro del pantano, pues siempre andaba por allí al cuidado de las vacas y toros de la ganadería de los Araúz de Robles con su caballo
_¡ JUAN ANTONIO VETE PA BAÑOS QUE TU MUJER HA PARÍO UN CHIQUILLO!.
Ese chiquillo, primero fue mi novio y ahora mi marido, padre de mis hijos y abuelo de mi nieta.

Y ahora os digo cómo hacía mi abuela aquellos calandrajos tan ricos :



INGREDIENTES.


LIEBRE.( SE PUEDE HACER CON CONEJO, CERDO, POLLO, BACALAO )

DOS TOMATES MADUROS.
PIMIENTO VERDE Y ROJO.
HIERBA BUENA.
SAL.
CEBOLLA.
ACEITE DE OLIVA.
VINO BLANCO Y COÑAC.
HARINA.
AGUA.
AJOS
PIMIENTA EN GRANO.
PIMENTÓN DULCE.
LAUREL.
COMINOS.



En una sartén o cazuela se pone aceite a desahumar, se echa la liebre cortada a trozos pequeños, la cebolla, el tomate, el pimiento rojo y verde, todo picado menudo, se va dando vueltas hasta que se haga el sofrito, después se le añade el agua, la sal, el laurel, la hierba buena y en el mortero se machaca  los ajos con el comino, y los granos de pimienta, se añade al sofrito y se limpia el mortero con un vaso de coñac y se añade dos cucharadillas de las de cafè de pimentón dulce, el tiempo de cocción depende de si la carne está más o menos dura, en caso de hacerlo con bacalao el tiempo de hacerlos se acorta.

Se ponía a calentar agua como un vaso y medio, después cuando estaba tibia se mezclaba harina, un chorreón de vino ( como medio vasito de los de vino ) y sal, se hacía una bola amasada con las manos  y de dejaba reposar tapada.
Cuando tengamos la carne blandita,( si hay que añadir agua durante la cocción se añade por si se quedara sin  esta ), entonces con un rodillo estendemos la masa, ponemos un poquito de harina en donde vamos a extender la bola, para que la masa no se pegue,  mi abuela lo hacía con una botella de cristal que tenía guardada para cuando hacía los calandrajos o pestiños.
Se va echando la masa muy fina cortada a trocitos, después de tostarla en una sartèn plana, en la placa de leña, luego dejaba cocer veinte minutos, retiramos del fuego, dejamos reposar unos diez minutos más y a comer.

Mi madre los hace igual que mi abuela sólo que le añade dos ingredientes más y están igual de ricos o más por el contraste de sabores.

Cuando está hirviendo la carne, con sus ingredientes,  le pone alcachofa a trocitos y cuando están a punto de apartarlos le añade chirlas que previa mente ha cocido a parte, por si alguna tuviera arenilla.
Yo cuando los hago, cambio la carne por conejo, pavo, pollo, o bacalao, en cuanto hacer la masa... Compro unas bolsas de pasta ya preparadas para hacerlos,  y aunque no es igual tambien sirve y es que con trabajar fuera...

Que os aproveche este plato tan serrano y Bañusco